ESTE LLANTO ES MÍO... 



¿CÓMO PUDE ESTAR TAN CIEGO TANTO TIEMPO? 



ESTE LLANTO ES MÍO...
Por Alexis Ponce

¿cómo pude estar ciego tanto tiempo?
¿cómo pude callar tanto tiempo?
¿cómo pude no ver qué ocurría...
-más allá del síndrome estalinista del encandilamiento hacia una "causa"
que todo lo borra, lo calla, lo oculta, lo posterga, lo silencia, lo carcome-?
¿cómo no pude darme cuenta de tantos atropellos?

"Los 10 de Luluncoto" ya fueron, por fin, absueltos, declarados inocentes, porque colgar un afiche o llevar una camiseta del Che no es delito; o lo fue solo en la era Febres y la de Correa. Y fueron liberados exactamente poco después de que el Defensor Público, valiente y ético, siendo autoridad de un organismo autónomo del Estado encargado de dar abogados gratuitos a cualquier persona vulnerada que no los tuviere, se pronunciase contra la desproporcionada sentencia a los Saraguros, entre ellos Luisa, la humilde conserje de escuelita rural que llora en esta imagen y en la vida... Cuando Ernesto Pazmiño removió el piso de 'el más perfecto' sistema de justicia kafkiano del Ecuador, convirtiendo a su pronunciamiento frontal en "un pistoletazo en medio de un concierto" (la metáfora es de Sergio Ramírez, en referencia al grito zapatista del 1 de enero de 1994), los jueces ecuatorianos decidieron "absolver" definitivamente a los inocentes de Luluncoto.

Pero, ¿cómo no pude darme cuenta? En definitiva, el esquema soviético del militante disciplinado que se auto-inculpaba en las purgas de los 30, o la opción cubana del revolucionario convencido que se calla ante la represión, fueron y son la explicación de tanto silencio en nombre de las revoluciones.

Por lo menos en mi caso, aunque tardé en darme cuenta, por lo menos tomé la decisión, di el paso ansiado y lo hice, por fin, aunque ello me arrostrara, como a tantos amigos y amigas, desconocidos y desconocidas, consecuencias bárbaras -por sutiles o directas-, contra mi pequeña familia y yo... No importa: lo esencial es quitarse la venda, volver a ser uno mismo. Recuerdo que, en mi caso, el proceso fue de menos a más: de convencido a medias en el 2007 a convencido total el 30-S, para después ir descreyendo, como enamorado desenamorado o roto, no de las utopías, sí de un proyecto de poder que, supuestamente, las había encarnado en el Ecuador.

El primer detonante para volver a ver y romper con el post-estalinismo criollo, fue su insoportable misoginia, el machismo y curuchupismo anti-sexual y anti-libertario del Correato. El segundo detonante fue la Termidoriana deslealtad traidora a los iniciales pininos colectivos del 2007; el tercero fue el ataque vil a las mujeres en sus sabatinas y en las declaraciones de los áulicos: eso marcó mi no-retorno; y, luego, la intolerancia a todo y a todos, la represión social masificada, paranoica, la infame estereotipación al Jaime Guevara, y más tarde, las amenazas a los humoristas, a los chicos de las redes, a los yucazos, a los periodistas, a los disidentes y protestones...

Y, sobre todo, la detención y expulsión de Manuela Picq del Ecuador y el intento de reelección indefinida, que era todo lo contrario a una revolución democrática del siglo 21: escribí públicamente y difundí en redes y listas mi punto de vista y, al hacerlo, hablé en casa: "Posiblemente sea la gota que derrame el vaso y me boten del trabajo, pero me quedaré hasta que me echen, no renunciaré, porque seré consecuente con lo que somos: una familia con cáncer y discapacidades, que según la ley no puede ser lanzada al desempleo".
Si me negué desde 2011 a asistir a toda marcha que no fuera voluntaria, y venía cuestionando en reuniones, conversaciones y escritos internos en mi lugar de trabajo y, en especial, en mi único "medio propio" (la red, el blog, el face, el mail) que no me censura; lo de Manuela Picq fue el fue toque de campana, la línea divisoria en la arena, Pizarro y la Gorgona, el punto de inflexión: "Si la expulsan, algo de mí se irá con ella. Y lo digo en serio", escribí en mi carta pública en Mujeres Contando, con mi propio nombre y apellido. Años antes, aún escribía, como muchos, desde la clandestinidad de identidades falsas, nombres cambiados, "nom de guerre"... (recuerdo dos medios públicos difundiendo artículos enteros o felicitando a varias "señoras intelectuales" y "antropólogas PHd"...)

Hoy el caso Saraguro, me halló, gracias a Dios, en la Defensoría Pública, donde estoy laborando hace un mes, desde que Ernesto, mi amigo desde hace 30 años, que al enterarse que fui despedido a pesar de ser familia con cáncer y discapacidades, fue el único que me abrió la puerta en este país, para que pueda tener trabajo esta familia corajuda que pasó 4 meses en el desempleo. "Aquí se respeta la libertad de pensamiento", me dijo al ingresar hace un mes. Yo confesé al equipo apenas entré: "Ernesto es muy valiente al aceptar que ingrese a la DPG un perseguido y disidente como yo". Ha sido un mes de torbellino y es un honor acompañarlo en la única institución que se está jugando cada día por la gente, por los derechos, por la vida del Ecuador.

Siento que he vuelto a lo mío, a los derechos, a la defensa apasionada de siempre. Dios me bendice abriéndome los ojos y, luego, dándome la oportunidad de defender con mi vida, a otras vidas.

Sé bien que otros, otras, continúan ¿cómodos, incómodos? en la noche de silencio que calla el horror, no 'el error'. Y otros, los peores, justifican, no creen que esto haya pasado y pase, y hasta mandan sus militantes a la Defensoría Pública, como los de la 'CUT', para exigir castigo a los Saraguros, en defensa de la Policía, como en los buenos tiempos febrescorderistas y de las brigadas barriales anti-delincuenciales, y cuando nos acusaban de todo a los defensores.
Este llanto, será recordado siempre. Este llanto de una mujer humilde, fue el rostro de un proyecto que terminó sin norte ético. Este llanto de una muchacha humilde, es mío...

Alexis Ponce
Defensor de DH y hombre feminista, integrante de Mujeres Contando - Ecuador


ROGAR POR UN DERECHO YA NO ES MOTIVO DE ASOMBRO

Por Verónica Flores
En estos nueve años de revolución ciudadana, el pueblo ecuatoriano ha sido testigo de una serie de barbaries cometidas hacia sectores vulnerables de la población. Los estudiantes, maestros organizados, periodistas, pueblo indígena, los trabajadores, jubilados y en general los más débiles de la patria han sentido la mano castigadora de un régimen prepotente, que solo busca enriquecer a los ricos, empobrecer al pobre y entorpecer al pueblo; por donde pasa deja demagogia, dolor y sufrimiento.
Los jubilados en Ecuador atraviesan una grave situación, debido a que se han venido destruyendo los Institutos de Seguros Sociales: el IESS, el ISSFA y el ISSPOL. Alfonso Yánez, vicepresidente de la Coordinadora de Organizaciones de Jubilados y Pensionistas del Ecuador (Corjupe),menciona: “los compañeros que se jubilaron antes de la dolarización han venido percibiendo pensiones de vejez irrisorias, inferiores, ellos lograron que se establezca una tabla de aumentos anuales de pensiones de vejez, que iba del 5 al 16% de aumento, inversamente proporcionales al monto que recibía cada jubilado. Correa, desde enero del 2016, estableció un aumento único del 3%”.
Los derechos se respetan
En estos 9 años que Rafael Correa ha estado en el poder, los trabajadores han tenido que rogar por un derecho que por ley les corresponde: una jubilación digna. Este es el caso de Cumandá Páez Gallardo, quien falleció el pasado 31 de mayo; sirvió como docente durante 38 años y tenía 62 años de edad. La muerte sorprendió a Cumandá sin recibir los estímulos de jubilación voluntaria que por ley le pertenecían. Pomposa Margarita también vive una situación difícil, sufre una afectación respiratoria que le impide respirar por sí sola, está ligada a una máquina que le permite recibir oxígeno, sin embargo desde noviembre del 2015 espera los tan inalcanzables recursos económicos correspondientes a la jubilación.
El pasado 7 de junio se presentó una acción de protección en beneficio de estas docentes y en contra del Ministro de Educación y el Director Distrital de Educación Eloy Alfaro. Anabel Guerrero, abogada que lleva el caso, menciona: “se ha empezado un trabajo conjunto para luchar por el derecho de los maestros a acceder al estímulo de la jubilación, contemplado en la Constitución. Se acudió a instancias como la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Nacional a denunciar el tema, se estableció que interpusiéramos acciones de protección, ya que se viola el derecho a una vida digna, el derecho a atención prioritaria. Nos enfrentamos ante una justicia secuestrada por el régimen. Sin embargo, aún hay funcionarios que tienen la valentía de emitir una sentencia conforme a lo que establece la Constitución y de hacer respetar los derechos. La jueza resolvió la asignación económica correspondiente, el ministro de Educación, Augusto Espinoza, debe pedir disculpas públicas y todos los maestros que padecen de enfermedades catastróficas deberán acceder a este derecho”, dijo.
De no cumplir con esta resolución, Guerrero acotó que se tomarán otro tipo de acciones, como hacerse presentes con un plantón frente al Ministerio de Educación y el Ministerio de Finanzas.
La lucha continúa
En todo el país existen aproximadamente 7.000 docentes en condiciones de jubilarse, alrededor de 4.500 no han podido hacer efectivo este derecho; aproximadamente 800 maestros tienen problemas de enfermedades catastróficas y de invalidez. Estos datos varían todos los días, en función de la salud de los maestros, también por la disponibilidad y la fortaleza que tienen para presentase a la jubilación de manera voluntaria.
Elvis Moreira, presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE) de Pichincha, menciona: “hemos sido afectados en cuanto al acceso a la jubilación desde agosto del 2014 hasta ahora, se debe al cierre de la página web en el Ministerio de Educación, que permitía al maestro postular su jubilación; al no tener ese elemento el docente quedó relegado, ya no tenía este derecho que por ley le corresponde. Ante esto, por la presión de la UNE y la confianza de los maestros en su gremio, se pudo articular un proceso que significaba presentar por ventanilla en el Ministerio de Educación una solicitud, elaborada por los mismos docentes, donde se mencionaba su derecho a la jubilación, pero funcionarios del Ministerio mencionaron que debían acceder a un formato establecido, en este documento se mencionaban las palabras claves: renuncia irrevocable, esto significa que el maestro solo recibiría el 10% del total de lo que debía recibir, el objetivo fue que los docentes pierdan algunos derechos, como: liquidación, pago de vacaciones y pérdida del estímulo de jubilación”.
La UNE logró realizar un proceso de movilización y presentar reclamos por escrito. Moreira menciona: “el Ministerio viola derechos y ha tenido una actitud inhumana, el reclamo de los maestros era justo y necesario”.
Betty Reyes, presidenta de la UNE Cotopaxi, menciona: “el Ministro debe tener consecuencia con lo que dice y hace. Existe el caso de algunos compañeros que desde hace seis meses ya no están laborando, porque se acogieron a la jubilación, sin embargo, en días anteriores recibieron un comunicado vía correo electrónico, donde se mencionaba que deben incorporarse de manera inmediata a sus labores en las instituciones donde venían prestando sus servicios, de no hacerlo serán sancionados. Esta información les llega porque no hay el dinero de su jubilación”. Dichos maestros se sienten desconcertados, debido a que sus puestos ya fueron ocupados por otros docentes. Se está recabando información en toda la provincia, que hable de estos casos, para luego ir al Ministerio de Educación y hacer valer sus derechos.
Testimonios
Elva Morales, maestra jubilada, dice: “el Ministerio de Educación nunca tuvo una política para atender de mejor manera a los jubilados y jubiladas; se nota desde el momento que cierra la única ventanilla donde el Fondo de Cesantía trabajaba, con maestros que nos atendían. Pasamos a manos de los Distritos, ahí hemos sido maltratados, era como si nos hicieran un inmenso favor, la primera y última palabra era la de ellos. En mi caso, no me atendieron en los años que debieron darme el estímulo, recibí menos y siempre hubo un juego, con el que se benefició a las financieras con las que habían hecho el trato para los bonos. Luego viene esta situación de la crisis, no es que aumentaron maestros, es falso, aumentó la precarización laboral del docente, porque hoy no hay estabilidad laboral para ellos”.
Paúl Haro Páez tiene 29 años y es hijo único de Cumandá, no le ha sido fácil sobrellevar la enfermedad y muerte de su madre; sin embargo, la perseverancia, legado que dice haberle dejado su progenitora, le ha permitido hacer conocer el caso en todo el país, mediante la Acción de Protección presentada en la Unidad de Vigilancia Comunitaria de Carapungo y así hacer justicia. Haro menciona: “me queda la satisfacción de que mi mamá, aún después de muerta, pudo ayudar con un granito de arena a sus compañeros. Con respecto al dinero, ya no puedo hacer nada, era de mi mamá y me hubiera sido más útil cuando ella aún vivía. Lo único que busco es que no se vuelva a repetir la historia de mi madre con el resto de docentes en iguales condiciones que ella, docentes que han dado su vida por la enseñanza a los niños”.
A pesar de haberse dictaminado una sentencia en contra del Ministro de Educación, aún no se han tenido resultados. Hasta el cierre de esta edición, el dinero aún no había sido entregado, para adquirirlo Paul debe seguir todo un proceso, sin embargo, el Ministerio lo ha asesorado “para que el trámite sea más ágil”, debe presentar un sinnúmero de papeles, entre ellos una posesión efectiva, además, “el agente del Ministerio me dijo que depende de otras instituciones, donde se debe pedir autorizaciones para que me depositen”, acota.
Paúl Haro hace un llamado a los maestros para que se unan a luchar y no haya más violaciones de derechos, que por ley han sido adquiridos.