CORREA, UN PRESIDENTE MÁS DEL MONTÓN 



ABURRE. NO CONVENCE. FASTIDIA… 



Editorial OPCIÓN 321
“El MPD en sus últimos estertores, junto a los politiqueros de siempre”, “buscan un muerto”, “el pasado no volverá”.Eso tuiteó el Presidente de la Repúblicaen relación a la marcha nacional convocada por las organizaciones populares para el jueves 17 de marzo.
EL MANDATARIO ABURRE. NO CONVENCE. FASTIDIA…
Rafael Correa ha llegado a un tope de su capacidad persuasiva. Su discurso ha perdido la sorpresa, contundencia y profundidad que pudo haber tenido en los primeros años de su administración. No es un problema puramente formal, no solo es culpa de la sequía de ideas de quienes forman sumega equipo comunicacional-propagandístico; es un problema de fondo: la comunicación, la propaganda no pueden hacer lo que la política no hace. Existe una contradicción evidente entre las promesas que vendían la revolución ciudadana y la realidad que ha impuesto durante estos nueve años de ejercicio del poder.
“No aceptamos que sea sólo una fracción de la sociedad la que organiza la vida nacional. Esto significa garantizar acceso adecuado a todos los habitantes del país en la toma de las decisiones…”, dice el plan de gobierno de Alianza País del2007. Las 108 mujeres agredidas de diversa manera durante este tiempo, según lo detalla el informe “Rafael Correa, 9 años de violencia contra las mujeres” presentado recientemente, demuestra lo falso de este planteamiento. También los cerca de 700 dirigentes políticos, activistas sociales y críticos al régimen que han sido criminalizados. Los tipos de delito a los que más se ha recurrido para judicializar esos casos son: sabotaje y terrorismo, ataque o resistencia, rebelión, atentado a la seguridad del Estado, daño al bien ajeno, injurias, paralización de los servicios públicos; tráfico ilícito de armas de fuego, armas químicas, nucleares o biológicas; proferir expresiones de descrédito o deshonra a la policía y la administración pública…
Por supuesto que esta realidad tampoco se compadece con el siguiente postulado del plan de gobierno de PAÍS cuando comenzó su gestión: “Tenemos que construir un Ecuador donde se practiquenvalores fundamentales como la democracia, la solidaridad, la justicia, la ética y en especialla equidad en todos los ámbitos: social, económico, ambiental, étnico, de género,intergeneracional”.
Después de casi una década de gobierno, lo que exhiben Correa y su partido hacia atrás es asfalto y prepotencia, y hacia adelante simplemente deseos de salvar los muebles en términos fiscales y acudiendo a los viejos caminos de “la larga y oscura noche neoliberal”: flexibilización laboral, límites a la seguridad social y la jubilación; privatización de sectores estratégicos camuflada de concesión; endeudamiento externo; reducción presupuestaria tanto a gobiernos locales como a la red de salud pública y a las universidades…
Con un déficit presupuestario que bordea los 10 mil millones de dólares, desempleo galopante y que tiende a agravarse por medidas como las últimas reformas laborales; con más de 500 mil jóvenes bachilleres en las calles por habérseles negado el acceso a la universidad; corrupción que se hace evidente por más que intenten ocultarla, Correa se inscribe en la historia como un presidente más del montón. No va a lograr trascender, al menos no más que Mahuad, Bucaram o Gutiérrez. Será otro presidente burgués más del montón, que los pueblos del Ecuador han tenido que combatir.

Y LA LUCHA ¡CONTINÚA!…

Por: Aracely Granda.
¡Fuera Correa, fuera!, ¡Vamos Quito carajo, Quito no se ahueva carajo!, con esas consignas se inició una nueva movilización, esta vez programada para el 17 de marzo en defensa de los derechos de los pueblos. Los vendedores ambulantes se suman a la lucha ofreciendo banderas, los participantes entusiasmados y aguerridos de a poco se forman en la enorme fila, esta vez la inconformidad más grande es la reforma laboral aprobada justamente se día, por la mañana.
Gladys Torres, mujer longeva y activa, con una pancarta colgando en su cuello, relata que se hace atender en el Seguro, “he venido en representación de todas las personas que son atendidas en emergencias, la calidad de atención es inhumana, tuve un accidente el 22 de agosto del 2015 y casi pierdo la pierna, el doctor Joel Vaca fue el responsable, no existe una respuesta fija de las autoridades, quiero que salgan del dispensario central de emergencias, los pacientes tenemos derecho a ser bien atendidos, hemos aportado cuotas de 30 hasta 40 años y no es factible que nos atiendan como si fuéramos basura”, señaló.
“Existe mucha manipulación, Correa dijo que en el país habitan ignorantes, ¡no puede decir algo así!, porque entonces está viviendo de los ignorantes, nosotros lo mantenemos vivo con los impuestos, ya solo nos falta el impuesto a la muerte, no es la manera señor Presidente, somos seres humanos que pensamos. Le pido que reflexione, estamos reclamando por las medidas que usted impone”, agrega.
María Bravo, madre de familia, indica que se une a la marcha para reclamar sus derechos, los cuales quieren hurtar, “queremos estabilidad laboral”, señala con gran molestia. “Nos perjudica mucho la reforma laboral aprobada, porque muchas de las mujeres somos padre y madre de nuestros hijos, soy madre sotera de cinco hijos, trabajo de jardinera, el sueldo que me pagan nos es suficiente, intento trabajar en otros lugares para sustentar a mi familia. ¡Correa, que se vaya!”, finaliza.
Mayra Arias, presidenta de la Asociación de Recontratados, comenta que labora en la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (EPMMOP) “participo en la marcha porque somos recontratadas y nos han negado nuestros derechos, entre ellos el derecho a la jubilación, transporte, subsidio alimenticio, entre otros. Ahora nos están aplicando menos horas de trabajo, por eso nos hemos unido, ¡exigimos que nos devuelvan nuestros derechos!, la reforma es algo absurdo, con esto estamos eliminando prácticamente a la mujeres en lo laboral, no nos van a esperar por un año, ¿de qué voy a vivir? no lo apruebo, por eso las mujeres tenemos que luchar, por nuestros valores y derechos.
Diego Paguay, trabajador de la salud, menciona que su queja es porque recibe mucho maltrato de parte del Gobierno, “la mujer hace un trabajo durísimo en el hogar, aparte con la maternidad, y pretenden otorgar nueve meses de ‘vacaciones’ pero sin salario, me parece algo indigno, como madre de familia tiene que cuidar a su hijo, tiene varias labores, es una criminalización hacia las mujeres. El gobierno nos está maltratando, están abusando de los derechos de los trabajadores, simplemente nos quieren hundir, están creando sus propios sindicatos dividiendo a los trabajadores, formando confrontaciones entre nosotros, nos damos cuenta en los propios hogares que el salario ni si quiera cubre la canasta básica. ¡Estamos cansados, por eso decidimos salir a luchar!”, expresa.
Nancy Pruna, indica que se incluye en la marcha porque no está de acuerdo con muchas de las leyes que se están aprobando, “no estoy de acuerdo con la ley laboral, ojalá no se apruebe”, y cuando se le informa en ese momento que se acabó de aprobar pocas horas antes, de inmediato su mirada entristece “¡qué pena! Es una pena, muchas personas no estábamos de acuerdo, lo que gano me alcanza apenas para medio sobrevivir, aspiro que nuestro sueldo sea un poco más remunerado, porque nosotros recibimos poco para el trabajo que realizamos, soy madre, tengo un hijo y trabajo en una fábrica textil, creo que todas las mujeres somos capaces de resolver todas las actividades que nos dispongan”. Explica que quizá con la reforma laboral aumente el machismo en los empresarios, “les darán más prioridad a los hombres, quizás por la fuerza, pero deben tomar en cuenta que las mujeres tenemos los mismos derechos”, señala.
Cerca de las siete de la noche, los participantes comienzan a llegar al punto de encuentro final, nada cansados, aún elevando sus voces y agitando las banderas, la gente aplaude y los felicita: ¡Fuera Correa, fuera!, exclaman.
“HAY QUE ASUMIR QUE EL PAÍS ESTÁ EN CRISIS”

Por Mayra Toapanta

Uno de los líderes referentes de la movilización realizada el 17 de marzo, en Quito, fue el economista Alberto Acosta, quien afirmó que la movilización realizada en todo el país ha sido convocada desde distintos sectores que se sienten frustrados por un gobierno que había levantado una serie de expectativas y esperanzas en su nacimiento, pero que no ha cumplido. Una de las formas que pueden evidenciar ese incumplimiento es la crisis económica, que a pasos agigantados va golpeando los hogares del pueblo ecuatoriano.

Menciona que hay varias razones para definir la crisis, pues no se pueden negar los elementos externos que están configurando un escenario muy complejo, como la caída del precio del petróleo o la apreciación del dólar; problemas que como dice Acosta, encarecen la posibilidad de conseguir créditos a nivel internacional, sin embargo “no podemos negar el hecho de que este gobierno también es el responsable de la crisis, por el mal manejo económico y el despilfarro de los fondos del Estado, aspectos que nos llevan a cuestionar al Presidente, por haber sido un mal administrador, un hombre que ha traicionado los planteamientos iniciales de la ahora mal llamada revolución ciudadana, que atenta contra la Constitución de Montecristi”, manifiesta.

Acosta menciona que lo primordial en estas circunstancias es asumir que el país está en crisis y aceptar que los sectores populares no la pueden pagar, “las propuestas del gobierno se basan en una estricta línea neoliberal, un ejemplo de aquello es la aprobación de las reformas laborales, que ningún bien nos hacen”, comenta.

En cuanto a las posibles alternativas, menciona que se debe: “Reducir los salarios de los burócratas que ganan más de 2000 mil dólares. Incrementar el impuesto a la renta de quienes tienen ingresos superiores a los del Presidente de la República. Introducir un impuesto especial a las ganancias extraordinarias de las telefónicas, porque no puede ser posible que en este gobierno hayan tenido, al año, utilidades de más del 38% sobre el patrimonio neto. Crear un impuesto, al menos mientras dure la crisis, a la salida de las utilidades de las empresas extranjeras, particularmente de las empresas mineras y petroleras”, pues asegura que la crisis la tienen que pagar los que más ganan, ya que son corresponsables de la misma.

Nelson Erazo, presidente del Frente Popular, menciona por su parte, que desde los trabajadores han generado, de manera responsable, propuestas alternativas que son viables para el país, y que van encaminadas en los siguientes ámbitos: “El gobierno ha señalado que los empresarios ganaron más de ocho mil millones de dólares, al igual que la banca más de tres mil millones, en los nueve años de la revolución ciudadana, entonces el Estado debe obligar a estos empresarios a volver a invertir esas ganancias y generar fuentes de trabajo. Planteamos la reducción del salario en el 50%, tanto del presidente Rafael Correa como de sus asambleístas, porque no puede ser posible que se pretenda reducir el 25 % del sueldo de los trabajadores, que es de 366 dólares, para pasar a ganar 274 dólares. Los pagos de los usuarios como: luz, agua, teléfono, deberían ser a precio de costo, para que también se reduzcan los gastos de producción; esto en el contexto de la ampliación de la oferta de energía eléctrica de la que se habla. Requerir una moratoria de cinco a seis años a la deuda externa, para que el país pueda recuperarse. Entregar préstamos a bajo interés, tanto a la mediana como a la pequeña industria, para que con estos intereses pueda reinvertirse en fuentes de trabajo. En el tema del aparato productivo, se plantea que se deje de lado el pago anticipado del impuesto a la renta, ya que esto puede darles ingresos a los mismos empresarios”, manifiesta.

“El país lo que reclama es democracia, respeto a los derechos humanos, de la naturaleza, entre otros, y salir a las calles es una forma de ejercer el derecho a la resistencia, para decirle al gobierno que no toleramos tanto atropello, y que debe permanecer hasta mayo del próximo año, pero respetando las leyes y la Constitución”. En cuanto al año electoral que estamos atravesando, manifiesta que en el camino habrá que ir consolidando una unidad sólida a partir de unas propuestas completas, donde no aparezcan simplemente los oportunismos electorales, sintetiza Acosta.

LUCHA POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO ECUATORIANO


Por: Verónica Flores
Diversos sectores sociales: indígenas, estudiantiles, barriales, jubilados, entre otros, se hicieron presentes en la marcha realizada el pasado 17 de marzo, en protesta frente a la reforma laboral recientemente aprobada.

Frente a la Caja del Seguro se concentraron los jubilados, inconformes por las actuales políticas del gobierno. Enrique Espinosa, jubilado, menciona: “Estamos cansados del más grande farsante de la historia ecuatoriana. El problema del Ecuador es muy grave, y ya no aguantamos más, Rafael se despilfarró todo lo que tenía en dinero y ahora quiere terminar con el seguro del país, no lo vamos a dejar”. Gritos, carteles, pitos y canto en contra de Rafael Correa apoyaban la marcha, que terminó en la plaza de Santo Domingo.

El cartel que traía colgado Raúl Yánez, miembro de la Coordinadora de Maestros Jubilados, decía “Fuera Correa, fuera”, él y sus compañeros están muy indignados e inconformes, y sienten que han sido pisoteados por el actual gobierno. Yánez comenta: “Nos han quitado el 40% de nuestro dinero, estamos inconformes con esta política de gobierno, hemos señalado que tenemos el camino independiente y vamos a convocar a un congreso de jubilados”, manifestó.

Andrés Quispe, presidente nacional de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), manifiesta que marchar junto a los trabajadores es una expresión de rechazo a Rafael Correa, significa defender el primer empleo, además dice: “los derechos de los universitarios han sido violentados por el actual régimen, nosotros estamos aquí en defensa a la educación, en defensa del trabajo, en defensa de los derechos constitucionales que vienen siendo violentados por el correismo”. La universidad ecuatoriana busca respuestas frente a un gobierno que no respeta la Constitución.

En unidad estudiantil, varios colegios de la capital decidieron salir a manifestar su rechazo a toda la represión que estos últimos días han venido viviendo. Mayte Montes, vicepresidenta nacional de la Federación de Estudiante Secundarios del Ecuador (FESE), dice: “Este 17 de Marzo levantamos una voz de protesta frente a todas las acciones que Rafael Correa ha emprendido contra los estudiantes secundarios, además es la única manera en la que el presidente escucha. Atenta contra los derechos de los jóvenes y los violenta acusándonos como criminales”. La movilización estudiantil busca una reforma integral al bachillerato, como lo menciona Montes “el bachillerato unificado no responde a todas las necesidades de los jóvenes ecuatorianos, además pedimos el libre ingreso a la universidad”, sostuvo.

“La inseguridad en la ciudad y en los barrios cada día va creciendo, exigimos que nos presten atención. Han transcurrido dos años y los barrios aún tienen muchas necesidades”, son las palabras de Mirian Manobanda, presidenta de la Federación de Barrios de Quito, quien protestaba junto a grupos de moradores de los barrios. Menciona: “Exigimos al alcalde que se atiendan las necesidades de los barrios, tenemos temas de alcantarillados inconclusos, basura por todo lado, delincuencia a diario. Por ello pedimos que el burgomaestre, Mauricio Rodas, exija al gobierno el total del porcentaje que le corresponde a la ciudad y así pueda cumplir con los barrios”. Para los moradores es muy preocupante lo que está sucediendo con el país y la ciudad, debido a que se agrava la precarización laboral, aumenta el desempleo y el alto costo de la vida. Manobanda hace un llamado a las amas de casa y les dice: “ya basta, ya es hora que pare tanta persecución al pueblo”.

La resolución que la marcha tomó cuando llegaron a la plaza de Santo Domingo fue: “a este gobierno lo vamos a derrotar en las calles y en las urnas. Fuera Correa Fuera” según lo mencionaron Mesías Tatamuez, representante de la CEDOCUT y Severino Sharupi, representante de la CONAIE.


EL PUEBLO NO DEBERÍA TEMER AL GOBIERNO, EL GOBIERNO DEBERÍA TEMER AL PUEBLO”

Por: Tatiana Carcelén /Servicio Informativo OPCIÓN

El pasado jueves 17 de marzo, sin duda fue un día que el Ecuador no olvidará: con 85 votos a favor se aprobó la Ley orgánica para la optimización de la jornada laboral y seguro de desempleo, lo que provocó la indignación de trabajadores, médicos, estudiantes, maestros, mujeres, indígenas, artistas, defensores del medio ambiente, militares jubilados, comerciantes minoristas y demás sectores populares que se dieron cita en la “Caja del seguro” (agencia matriz del instituto Ecuatoriano de Seguridad Social – IESS) en la ciudad de Quito, para marchar y expresar su descontento con las políticas antipopulares del oficialismo y en defensa de la vida y la dignidad de los pueblos. Se trató de la primera Jornada Nacional de Movilización del 2016.

Poco a poco se fueron aglomerando, en orden, cada una de las agrupaciones, mientras que los ciudadanos con cartelones, banderas, pitos y cornetas en mano llegaban al punto de concentración y buscaban a su gremio. Entre conversaciones diversas se notaba el sentimiento de descontento con el retroceso que se ocurrió este 17 de marzo, con el paso de una ley que violenta los derechos de los trabajadores.

“NO somos cuatro, no somos mil, Correa economista aprende a contar bien”, fue una de las consignas más sonadas durante la marcha, que aglutinó a un aproximado de 40mil personas, según mediciones hechas con google maps por diario La hora. La marcha cubrió 970 metros de distancia, y es que mientras la cabeza de la marcha ya había llegado al punto de llegada, que fue la Plaza de Santo Domingo, la cola continuaba por el Banco Central.

Con cánticos alegres como “Pobre Rafael entristecido, pobre Rafael entristecido, ya no puede más… gobernar, ya no puede más… gobernar”,paso a paso fueron avanzando los marchantes, que eran aplaudidos y respaldados por los transeúntes que se sumaban con el grito de: ¡fuera Correa, fuera! Se los veía levantar firmemente su puño y aplaudir a la movilización convocada por las organizaciones sindicales y populares.

Las causas fueron muchas: médicos exigiendo respeto a los derechos y garantías de los internos rotativos, estudiantes pidiendo por mejoras y garantías en la política educativa, ecologistas rechazando la minería, trabajadores pidiendo que se archiven las Reformas Laborales, los jubilados pidiendo la devolución del 40% de las pensiones por parte del gobierno, los artistas abogando por una Ley de Culturas, los barrios organizados contra el alto costo de la canasta básica y salarios bajos, militares en servicio pasivo exigiendo el respeto a sus derechos...

“Las Reformas laborales son medidas que no funcionan en este momento de crisis, pues perjudican a los trabajadores, al reducirles las horas de trabajo y los salarios. En este momento lo que más necesita el pueblo es dinero para mantenerse”, opinó Diego Vallejo mientras se movilizaba.

Otro sector que se hizo presente fue el de las unidades renales,con las cuales el gobierno había tenido acuerdos previos para tratar a los pacientes con enfermedades catastróficas. Estos profesionales se encuentran impagos por seis meses, aspecto que afecta a tratantes ya pacientes, ya que no hay insumos para una adecuada atención.

En otras ciudades, como Machala, se movilizaron cuatro mil personas, que recorrieron varias calles céntricas de la urbe. En Riobamba, en la mañana, diez mil campesinos de la Federación Única de Afiliados al Seguro Social Campesino (Feunassc), coparon las calles. En Guayaquil, la acogida fue positiva para los sectores y movimientos sociales que al grito de ¡fuera Correa!, recorrieron las avenidas del puerto principal. Esmeraldas, Portoviejo, Loja, Latacunga, Ambato, Cuenca, Riobamba, Sto. Domingo de los Tsáchilas, Riobamba, entre otras ciudades, alzaron su grito de inconformidad y puño de lucha.

Sin duda una marcha pacífica y exitosa, no sólo por la cantidad de personas ni por la organización con la que se movilizaron, sino porque dejaron muy marcada su posición frente a las políticas hambreadoras del gobierno, en un ambiente de unidad y con un solo grito: ¡Que la crisis la paguen los ricos!

UNIDAD POPULAR ENTRE ORGANIZACIONES SINDICALES E INDÍGENAS
Por Fabián Lagla
La tarde de este 17 de marzo, en el centro norte de la capital, los diferentes sectores sociales y populares se congregaron para la marcha convocada contra el régimen, acción que se reproduciría en la mayoría de capitales de provincia del país. Al finalizar el trayecto se dieron por inauguradas las medidas de protesta del 2016 y una necesaria unidad popular.
A los sectores convocados alrededor de la matriz central del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se sumaron numerosos jubilados del Instituto de Seguridad Social de Las Fuerzas Armadas (ISSFA) y los estudiantes secundarios, que en las anteriores semanas se habían manifestado por defender sus derechos. Todos los grupos expresaron su descontento contra la administración del mandatario Rafael Correa, así como ministros y asambleístas.
Unidad Popular (UP), que se presentó con sus banderas rojas, cuestionó a la Asamblea Nacional, pues dijo que “está sometida al Presidente de la Republica y ha sentenciado al movimiento sindical y popular y a sus derechos laborales con la nueva ley aprobada ayer”. Luis Villacís, dirigente de UP, menciona que el gobierno pasa a la historia por la criminalización a la lucha social. “Las propuestas que deberían tener relevancia para levantar al país son el trabajo en la ganadería, agricultura y pesca y no promover una feria con los recursos de la naturaleza a las transnacionales”.
Durante la marcha, Carlos Pérez Guartambel, presidente de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari), reconoció el total apoyo a Marlon Santi, para que “lidere un proceso de la liga histórica de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) frente al Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, no del oportunismo ni del maquivelismo”. El líder afirmó que sus bases se movilizan para trabajar en minga, y así formar las alianzas de la izquierda.
Santiago Carrasco, presidente del Tribunal de Honor de Médicos de Pichincha, enfatizó la posición de todos los profesionales de la salud. La protesta la llevan a cabo por el irrespeto y la agresión a la dignidad de los médicos por parte del gobierno. Se ven afectados por el reglamento del Código Orgánico Integra Penal (COIP) en lo concerniente a la mala práctica profesional.
Tienen miedo, dice Carrasco, de atender, curar y salvar la vida de un paciente, por las sanciones establecidas, entre ellas, ir a la cárcel. Además, espera que con una colega en la dirección del Ministerio de Salud Pública (MSP) se trabaje con criterios médicos en la administración.
En la plaza de Santo Domingo, ante la concentración de las masas, los dirigentes hicieron mención a la derrota electoral que tendrá el oficialismo para el próximo año. La convocatoria para las próximas marchas quedó marcada para recuperar la dignidad de quienes se han visto afectados con las políticas del gobierno.