PODERES LOCALES Y DEMOCRACIA PLENA 



PODER DEL PUEBLO, LA LIBERTAD Y LA IGUALDAD DE LOS CIUDADANOS. 



*RAMIRO E. MANTILLA V.
Las reacciones humanas en el tiempo y en el ejercicio del PODER, las y los estadistas, filósofos, luchadores sociales, políticos, periodistas, editorialistas y demás gente involucrada en la COSA PÚBLICA, de seguro que han sufrido más de un shock decepcionante al observar las democracias formales de los países paradigma; pues dichas experiencias distan mucho del ideal democrático pensado y fraguado con períodos renovadores en las distintas épocas de la humanidad.
La DEMOCRACIA, categoría y sistema (para algunos en desuso y arcaica), es la forma de régimen político, basado en la proclamación y vivencia de los principios del PODER DEL PUEBLO, LA LIBERTAD Y LA IGUALDAD DE LOS CIUDADANOS. La Democracia, supone el reconocimiento del principio de la subordinación de las minorías sufragantes, a las mayorías votantes (sin mañosos polinomios electorales), la elegibilidad de los principales organismos del PODER LOCAL Y EL GOBIERNO, la existencia de los DERECHOS Y LIBERTADES POLÍTICAS.

Existe una ligazón indisoluble con las condiciones materiales de vida de la sociedad y su estructura de grupo económico. LA DEMOCRACIA en nuestras realidades latinoamericanas, son las expresiones arbitrarias de la dictadura de los sectores dominantes. En el contexto de regímenes con sello constitucional que sacraliza el libre mercado (contradicción humana), con amparo divino de los profetas neoglobalizadores, las instituciones sirven a los grupos más fuertes, en el actual sistema calificado por s.s. Juan Pablo II capitalismo salvaje, tenemos una democracia amputada, mezquina, falsa; una democracia únicamente para ese sector del 11% que se aprovecha del 89% de las riquezas nacionales.

Al mismo tiempo esta democracia que “vivimos”, es el tipo histórico que agudiza crudamente las contradicciones sociales. En el contexto regional y mundial se crean posibilidades más amplias para el desarrollo de nuevos actores poblacionales con conciencia social, los cuales construyen con todo vigor procesos renovadores, con aspiraciones reales de ampliar la DEMOCRACIA PLENA, SOBRE UNA BASE SOCIAL NUEVA. Las ciencias, las tecnologías y sobre todo los tejidos sociales, contribuyen insospechadamente a levantar una SOCIEDAD DEMOCRÁTICA UNIVERSAL.

Nuestro paradójico Ecuador; NACIÓN ESTADO, MODELO REFLEJO DE algunas recetas noveleras con estilos tecnocráticos ; país reproductor mecánico de formas criminales de explotación laboral, donde se persiste en la antihumana distribución de la riqueza, donde la estupidez, prepotencia, codicia, soberbia, vanidad y analfabetismo político de algunos “predestinados y mesiánicos” que ejercen dignidades en los organismos seccionales y el gobierno; SE ENGENDRAN (a pesar, del oportunismo elevado a categoría conductual que embriaga y envilece el liderazgo) ORIGINALES, GENUINOS Y COMPROMETIDOS GOBIERNOS LOCALES.
Los ejemplos y experiencias de Juntas Parroquiales y Municipios son dignos de emularse. Los PROGRAMAS HACIA EL PROGRESO SOCIAL(no, desarrollo); tienen en sus contenidos componentes de equidad, igualdad, seguridad comunitaria; CAPACITACIÓN PARA LA PRODUCTIVIDAD; salud alimentaria, turismo ético, granjas productivas, recuperación forestal, protección de cuencas hidrográficas, asambleas de la mujer y la familia; tratamiento ecológico de los deshechos sólidos, emanaciones tóxicas y ruido contaminante; planes estratégicos y presupuestos municipales participativos; impulso y apoyo decidido a las manifestaciones de la CULTURA NACIONAL Y POPULAR con clara vocación a FORTALECER LA IDENTIDAD. Estos GOBIERNOS LOCALES TRASCENDENTES, hacen posible la creencia en estructuras democráticas que afianzan la igualdad entre los individuos y una libertad auténtica. Claro está que; su consolidación también tiene oposición irracional; algunos innovadores Alcaldes y Presidentes de la Juntas sufren tribulaciones provocadas por el ostracismo fanático, personajes siniestros que no quieren abandonar su condición de caciques de aldea y crápulas, los cuales, han medrado las migajas del poder partidista y que les utilizan como correas de transmisión con las clientelas electoreras.

Entusiasma ver equipos humanos dirigentes que han dicho; NO al clientelismo. No al servilismo; No al facilismo; No a recibir las cosas y recursos “a manos lavadas”; No a la violencia cotidiana e institucional. Por primera vez se pueden observar procesos participativos; Instituciones y líderes que RINDEN CUENTAS periódicamente; QUE LA INFORMACIÓN, CONTRATOS, contratistas Y PRESUPUESTOS SON T R A N S P A R E N T A D O S.


Sigue en pie la tarea fundamental para la gestión renovadora; el traspaso de las competencias, desde los organismos superiores; sin embargo, de ser una consecuencia infranqueable de un PODER LOCAL FORTALECIDO, se ven impedidas por negligencia burocrática, afanes de caudillaje e interés económico centralista. Estas reivindicaciones legítimas han elevado el nivel de conciencia de los pobladores en el ejercicio de su CONDICIÓN CIUDADANA, superando el simple comportamiento de habitantes utilitaristas, históricamente timados y manipulados.
La educación política del Pueblo, la vivencia en la cultura, la participación efectiva en los hechos comunitarios son los vectores que garantizan el PODER CIUDADANO, EJERCITADO CON RESPONSABILIDAD, DISCIPLINA, TRABAJO FECUNDO, ÉTICA, MORAL; CON IDENTIDAD PROPIA; ORIGINALIDAD DESDE LA DIVERSIDAD. SIN EXCLUSIONES.
*Ramiro E. Mantilla V.
Sociólogo y Comunicador Social