¿PREPOTENCIA?¿PROVOCACIÓN? 



EL GOBIERNO ARREMETE CONTRA LA COMISIÓN NACIONAL ANTICORRUPCIÓN-CNACE 



Opción Socialista No. 70

Según la última encuesta de CEDATOS, el 79% de la población cree que el Gobierno de la Revolución Ciudadana tiene que cambiar de rumbo. El 72% piensa que la economía ecuatoriana va por mal camino. No es para menos, el 58% tiene una persona cercana que perdió su trabajo en los últimos tres meses.

El 2016 marca el inicio y la agudización incierta de la crisis económica causada por el autoritarismo correísta. En nueve años, el Gobierno de Rafael Correa Delgado y Alianza País manejó y despilfarró un presupuesto general del Estado de USD 217.378 millones. En 2015, el Ecuador creció apenas el 0,4%. En el mismo año, el desempleo aumentó en un 25,53%. La balanza comercial de enero a noviembre registró un déficit de USD 2.028,3 millones. A fines de diciembre, nuestro país cerró con una deuda externa de USD 32.752 millones y habría que sumar el último crédito correspondiente a USD 970 millones por parte del Industrial and Commercial Bank of China.

En medio de esta crítica situación económica, el Gobierno de la Revolución Ciudadana, tal vez para encubrir la crisis, prefirió agravar los conflictos políticos y sociales, algunos de ellos, el anuncio de una tercera reforma constitucional tras la repulsiva y represiva aprobación del paquete de “enmiendas” constitucionales en diciembre; el allanamiento, la incautación de equipos y el cierre del canal lojano Ecotel TV; la amenaza de expulsión del país de la prestigiosa Universidad Andina Simón Bolívar; la persecución de los tuiteros como Carlos A. Acosta; la próxima aprobación del proyecto de ley que elimina la matriz de la Casa de la Cultura Ecuatoriana; la visita convulsionada del corrupto y ultra conservador Recep Tayyip Erdogan; el descuento injustificado de USD 41 millones del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y posterior destitución del Alto Mando militar…

A más de estas acciones que rayan en la demencia, prepotencia o provocación, en la sabatina #461, Rafael Correa Delgado comunicó el envío de un proyecto de ley económico urgente con el objetivo de “flexibilizar el empleo”. En su incoherente intervención señaló que la flexibilización laboral ya no es como en el pasado neoliberal sino que ahora trata de proteger los empleos garantizando los derechos. La nueva flexibilización del empleo consistiría en disminución de la jornada de trabajo y su remuneración; reducción de los salarios de las pasantías; el regreso a la contratación a plazo fijo; y, jornadas laborales concentradas.

Ante tanto desacierto, las últimas encuestas, también, proyectan información esperanzadora. El 57% de la población prefiere escoger el líder más capaz para enfrentar el correismo. En un simulación entre las posibles candidaturas de Jorge Glas
(Alianza País) y Guillermo Lasso (CREO), el primero obtendría un 30% de apoyo, el segundo un 21% y una tercera opción contaría con un 28%. En este contexto, los sectores progresistas del país tienen la obligación de ofrecer un programa de gobierno
para salir de la crisis y unirse en todos los niveles para constituirse en una alternativa del pasado neoliberal y el pasado del autoritarismo correísta.

EL GOBIERNO ARREMETE CONTRA
LA COMISIÓN NACIONAL ANTICORRUPCIÓN-CNACE
ENTREVISTA AL COORDINA DOR NACIONAL DE LA CNACE,
Ec. JORGE RODRÍGUEZ TORRES

¿Cuáles son las retaliaciones que ha vivido la CNACE desde que presentó su primera denuncia sobre la hidroeléctrica Manduriacu?

Efectivamente, una vez presentado nuestro primer caso sobre la hidroeléctrica Manduriacu, en la que detectamos varias irregularidades, cuyas consecuencias duplicaron el valor inicial presupuestado para toda la obra, el Vicepresidente Glas hijo, en lugar de disponer las investigaciones del caso, dispuso a sus subalternos, inicien procesos legales en contra de los miembros de la Comisión, en la que reclaman la cantidad de 4 millones de dólares de indemnización, por haber sido afectada la honra y el “buen nombre” de quienes fueron nombrados en nuestra investigación. Es claro y evidente que en este país hemos llegado al absurdo, al abuso y a la arbitrariedad de que, a los ciudadanos que denuncian actos corruptos de malos funcionarios públicos, son perseguidos y amedrentados con procesos en una justicia muchas veces sometida, en donde se piden elevadas cuantías y la amenaza de llevarlos a la cárcel.

¿Qué acciones realizará o está realizando la CNACE en respuesta a dichas retaliaciones?

Como era de esperarse, muchas voces de la sociedad se pronunciaron a nuestro favor por la tarea que estamos emprendiendo por mandato del Colectivo Nacional Unitario de Organizaciones Sociales, Indígena y de Trabajadores. Entre ellos, varios juristas de relevancia nacional que ofrecieron representarnos en los procesos legales que recayeron en nuestra contra. Por lo dicho, el pleno de la CNACE resolvió conformar un grupo de abogados asesores y defensores con los que estamos trabajando en las estrategias jurídicas que tomará la CNACE ante las retaliaciones del gobierno. El día viernes 22 de
enero presentamos la contestación a la querella que planteo el Ministro de Electricidad.

Háblenos sobre la denuncia de la CNACE sobre un sobreprecio en el proceso de contratación pública de láminas o placas para vehículos semi-elaboradas que realizó la Agencia Nacional de Tránsito

Este caso se presentó el mes de enero de 2016, en una “Carta Abierta al Presidente” y, por supuesto, ante la Fiscalía General del Estado para que se inicien las investigaciones respectivas. En dicha carta evidenciamos indicios de corrupción en el proceso de contratación pública de placas semi-elaboradas que realizó la Agencia Nacional de Tránsito-ANT, pues, se determinó un valor inicial o referencial fijado por la ANT que excedía casi TRES VECES el valor real del mercado, ya que fijó un costo de $7,20 por unidad, a pesar que en el mercado el costo es inferior como lo demostramos con varias proformas que van desde USD $ 1,94 de la empresa fabricante SHANGHAI FA YU INDUSTRIAL Co., Ltd. hasta $2,56 por unidad de láminas terminadas según Acta del Comité de Compras y Contrataciones de la Dirección General de Impuestos de la República Dominicana. En conclusión, el costo total de las placas ofertadas fue de aproximadamente 3.6 millones de dólares, en el cual habría un sobre precio de 2.4 millones de dólares.

Esperamos en este caso se tomen las medidas en contra de los malos funcionarios públicos y no se inicien nuevos procesos legales en contra de la CNACE. Es oportuno recalcar que la última adjudicación, hoy suspensa, es una de varias contrataciones hechas con el mismo oferente FABRIEQUIPOS, bajo la modalidad de “régimen especial”, en donde es uno solo quien ofrece lo solicitado, en un concurso que no es concurso, porque no hay como comparar precios de otros oferentes y por tanto se vulneran los principios de oportunidad, concurrencia, transparencia, publicidad y con toda seguridad, el de calidad que exige toda la ciudadanía.

¿La CNACE va presentar otra denuncia a la ciudadanía?

Así es, la CNACE continua firme en su tarea de prevenir, denunciar y combatir los actos de corrupción o manejo indebido de los recursos nacionales, por lo que, a mediados del presente mes, febrero, presentaremos un nuevo caso que estoy seguro, tendrá un gran eco en la opinión pública y que muestra la alegre forma de la voluminosa contratación “a dedo”.

Desnudaremos en varias etapas, el despilfarro de la inversión pública que dejará “elefantes blancos” inconclusos y “cuentas alegres” tapadas por organismos de control inexistentes.

Con oportunidad de varias reuniones –convocadas en contextos distintos- de las fuerzas
políticas llamadas de oposición al régimen, en el país se ha iniciado el debate del rol de la oposición frente al proceso político y electoral que deberá designar el nuevo Presidente del Ecuador.

Algunos sectores han señalado que frente a la coyuntura, lo más adecuado es cohesionar a todos los opositores alrededor de alguna figura electoral, posponiendo las visiones ideológicas y el debate doctrinario.

Esta clases de opositores han dejado ver de manera evidente el tipo de oposición al que representan y, sobretodo, han puesto sobre el tapete las intenciones reales de su accionar que en el fondo busca el relevo de un gobierno por otro, con matices distintos, pero dispuestos a dar continuidad a la idea central de mantener el capitalismo del siglo XXl.

Este tipo de oposición es la que han levantado las fuerzas de la extrema derecha económica y social del país, algunos de cuyos grupos económicos han sido beneficiados de las políticas del régimen actual.

A contrapelo, las izquierdas políticas y sociales -e importantes sectores del centro político- frente a la situación dramática que vive la Patria, han señalado la necesidad de articular un acuerdo programático básico que permita democratizar la sociedad, enfrentar la crisis económica y social sin afectar los intereses populares, y avanzar en un
proyecto que de cuenta de la diversidad nacional.


UNIDAD DE LA OPOSICIÓN
Germán Rodas Chaves

Con oportunidad de varias reuniones –convocadas en contextos distintos- de las fuerzas
políticas llamadas de oposición al régimen, en el país se ha iniciado el debate del rol de la
oposición frente al proceso político y electoral que deberá designar el nuevo Presidente del Ecuador.

Algunos sectores han señalado que frente a la coyuntura, lo más adecuado es cohesionar a todos los opositores alrededor de alguna figura electoral, posponiendo las visiones ideológicas y el debate doctrinario.

Esta clases de opositores han dejado ver de manera evidente el tipo de oposición al que representan y, sobretodo, han puesto sobre el tapete las intenciones reales de su accionar que en el fondo busca el relevo de un gobierno por otro, con matices distintos, pero dispuestos a dar continuidad a la idea central de mantener el capitalismo del siglo XXl.

Este tipo de oposición es la que han levantado las fuerzas de la extrema derecha económica
y social del país, algunos de cuyos grupos económicos han sido beneficiados de las políticas
del régimen actual.

A contrapelo, las izquierdas políticas y sociales -e importantes sectores del centro político- frente a la situación dramática que vive la Patria, han señalado la necesidad de articular un acuerdo programático básico que permita democratizar la sociedad, enfrentar la crisis económica y social sin afectar los intereses populares, y avanzar en un proyecto que de cuenta de la diversidad nacional.

LASSO Y NEBOT : VASOS
CO MUNICANTES DE LA DERECHA

Mientras el banquero Guillermo Lasso –a quien un prominente ex funcionario del régimen lo descubrió como financista de la candidatura de la Revolución Ciudadana- continúa construyendo su espacio electoral prevalido de haber sido escogido por el propio Presidente de la República como la “oposición sensata”, el núcleo económico e ideológico “duro” de la derecha se ha planteado la candidatura de Jaime Nebot, para cuyo efecto sus entornos inventaron una serie de reuniones –por ejemplo las comandadas por el prefecto del Azuay- con la finalidad de despistar a los electores y articular la candidatura del Alcalde de Guayaquil bajo el supuesto de haber sido opositores. Ciertamente, los dos –Lasso y Nebot- han sido opositores de alquiler.

En todo caso, lo que está claro detrás de todas estas bambalinas y distracciones preelectorales es que las dos candidaturas de la derecha ecuatoriana no representan el cambio al modelo de injusticias del país. Poseen perfiles y estilos electorales distintos, pero acumulan en su historia décadas de explotación sobe nuestro pueblo, más allá de sus discursos pomposos que intentan dejar en el olvido sus procedencias políticas alrededor de Febres Cordero o de Mahuad.

Los dos candidatos tienen particularidades adicionales: mientras Lasso persigue el poder bajo la consigna de la constancia y del optimismo que pueden proporcionar las finanzas de un sector bancario, Nebot ha optado por el deprimente espectáculo de esperar que los ciudadanos le “rueguen” para su participación electoral –mientras se edulcora su imagen político-electoral conforme los requerimientos del marketing– y además presionar a Lasso
para que decline su candidatura y convertirse en la expresión única de la derecha en el próximo proceso electoral. Los unos y los otros se disputan el país bajo la certeza que les ha llegado su tiempo y su momento para continuar sirviendo a los intereses de los grupos privilegiados del país.

Nebot pretende, además, mantener el esquema autoritario de Correa, –para lo cual le sirve la
Constitución vigente– que empata perfectamente con su histórica violación de derechos humanos cuando fue cercano colaborador de Febres Cordero y con su interés de cubrir las irregularidades de 20 años de gestión y ejecución de obras en Guayaquil sin control ni auditoría efectivos.

EL PROGRAMA: EJE ARTICULADOR DE LAS FUERZAS DE LA OPOSICIÓN SOCIAL Y DE LOS SECTORES POLÍTICOS DE LA IZQUIERDA Y DEL CENTRO

Por el contrario, y a despecho de lo que he señalado en líneas anteriores, la lucha en contra del régimen y de sus medidas políticas ha sido enfrentada, con firmeza y convicción, por los sectores sociales.

El Frente Unitario volvió a constituirse –como en la época de las dictaduras- en la fuerza-resorte para enfrentar los despropósitos gubernamentales; para combatir su modelo neodesarrollista y extractivista; a fin de confrontar con las políticas antipopulares y en la perspectiva de frenar la corrupción.

Lo propio, en esta lucha contra el poder, ocurrió desde el movimiento indígena y campesino, al extremo que en contra de sus filas se ha producido la persecución selectiva del régimen, de la misma manera que ha sucedido en la UNE.

Pero ha habido algo más. Todas estas fuerzas –a las que deben agregarse los maestros, campesinos, los profesionales, entre otros han sido capaces de favorecer, en la acción, espacios unitarios de respuesta frente al poder. No de otra manera se ha de comprender la articulación del “Colectivo Nacional de organizaciones sociales y populares” cuya voz es la expresión democrática de importantes sectores del país que en estas horas ha aprobado un programa de gobierno desde el cual proponen construir una salida a la crisis.

En estos momentos, el Colectivo Nacional Unitario es la única expresión social que revestida de ética, gracias a su lucha, puede constituirse en el catalizador de los requerimientos de los más amplios sectores del país.

El mensaje del Colectivo Nacional Unitario de Organizaciones Sociales, Indígenas y de Trabajadores, coincide con los afanes de importantes núcleos de la izquierda política por cohesionar la unidad; pero al mismo tiempo dicho programa –y aquello es histórico- da cuenta de una nueva realidad: convoca alrededor de estos planteamientos programáticos a otros actores de la realidad política ecuatoriana.

Se trata, pues, de construir una amplia alianza en la perspectiva de enfrentar a la extrema derecha y a quienes han saqueado el país. Es de esperar que los variados sectores del pueblo
coincidan en una propuesta programática y se construya de esta manera un eje de unidad de la oposición en miras de las elecciones venideras y desde luego para responder a la serie de medidas económicas, sociales y laborales que se anuncian desde el régimen en su escalada antipopular y debido a su perspectiva de trasladar la crisis que vive el Ecuador a los grupos sociales populares, a contrapelo de una serie de evidencias que denotan el compromiso del gobierno para satisfacer las demandas de determinados sectores de la banca y de los empresarios.

Ninguna provocación, ninguna gestión de ruptura –propias del régimen frente a los movimientos sociales, políticos y gremiales- pueden afectar la unidad del pueblo en su camino histórico de reconstituir la Patria, que ha sido vulnerada constantemente por Alianza País. El Colectivo Nacional Unitario de Organizaciones Sociales, Indígenas y de Trabajadores deberá cumplir un rol protagónico en estos momentos y constituirse en articulador de una política que responda a los momentos cruciales del país. Todos, sin excepción, por otra parte, deben dar sus mejores esfuerzos unitarios, lejos de cualquier sectarismo o dogmatismo, para derrotar a todos los constructores del capitalismo del S. XXI, aparentemente ubicados en orillas electorales distintas.