PODER MEDIÁTICO MUNDIAL AL SERVICIO DEL CAPITALISMO IMPERIAL 



LA INFORMACIÓN HA SIDO CONVERTIDA EN MERCANCÍA 



Rodrigo Santillán Peralbo

La información ha sido convertida en mercancía y por lo tanto ocupa un lugar privilegiado en las sociedades de consumo o pseudoconsumistas como la ecuatoriana. La información depende, en alto grado, de la ley de la libre oferta y demanda, y en consecuencia, la información es acaparada, manipulada, especulada y vendida al mejor postor por el poder mediático mundial que sirve a los intereses del imperio y al poder económico del capitalismo concretado en transnacionales, corporaciones multinacionales, financieras- bancarias. El poder mediático es parte vital del proceso de dominación capitalista porque pertenece a personas o corporaciones íntimamente ligadas al sistema de explotación y depredación de los recursos naturales y humanos de pueblos, naciones y Estados subordinados al centro hegemónico del capitalismo y sus aliados.

Edición, circulación y distribución de medios de comunicación y noticias, se constituyen en un negocio que se protege con ética o sin ella al proclamar que se ejerce el periodismo, con hondas concepciones filosóficas y humanistas como la libertad de expresión del pensamiento, la libertad de prensa y el derecho de los pueblos a la información. Inclusive hay días especiales dedicados a la libertad de prensa y expresión del pensamiento y uno de ellos es el 3 de mayo, sólo que el poder mediático defiende la libertad de expresión del pensamiento y libertad de prensa entendiéndole como libertad de empresa que raya con el libertinaje.

El jolgorio de los propietarios de la gran prensa es grande para festejar la propiedad del monopolio de los “mass media”, en tanto que los periodistas son simples proletarios de las grandes empresas y hasta de las pequeñas radiodifusoras o periódicos de limitada circulación con salarios básicos promedio, y, en ocasiones, ni llegan a ese salario. Naturalmente, todo dentro de la libertad empresarial.

El problema mayor no se relaciona con salarios sino con la explotación laboral a la que son sometidos los periodistas y comunicadores sociales, situación que se complica con el irrespeto absoluto al derecho a la libertad de expresión del pensamiento, ya que si algún periodista se atreviese a exigir respeto a sus opiniones, ideas, pensamientos o exigir respeto al libre ejercicio profesional para denunciar, informar y opinar sobre hechos, acontecimientos y sucesos que afecten a la política editorial del medio, a sus intereses o a los intereses de las clases dominantes, simplemente es despedido de manera intempestiva y sin derecho a reclamo alguno.

Si reclama y demanda en defensa de sus derechos, podría entrar a una de las famosa “listas negras” propias de las hermandades editoriales de la gran empresa. Pero a más de los monopolios, el otro gran enemigo del periodista es el poder político que acosa, persigue, ofende, insulta y amenaza al periodista con juicios ante la justicia subordinada o con cárcel, siendo el despido intempestivo el menos malo de los castigos que se infringe a un periodista que se atreve a pensar con cabeza propia..

Los monopolios de la comunicación e información, suelen ser apadrinados y protegidos por la tristemente célebre Sociedad Interamericana de Prensa -SIP- que es una sociedad de propietarios de periódicos con sede en Estados Unidos que, a su vez, son un grupo con grandes intereses en el poder económico empresarial ubicado en el centro hegemónico del capitalismo mundial y también por la tétrica CIA –Agencia Central de Inteligencia- es decir de espionaje y crimen, destrucción y muerte, terrorismo, genocidio, magnicidio que sirve a los intereses de Estados Unidos, y que se constituye en un enlace disimulado y clandestino , para que esa organización de propietarios que monopolizan la comunicación e información, coadyuve con los objetivos de neocolonización y dominación imperiales. La SIP se cree propietaria de la libertad de expresión del pensamiento por los medios de comunicación y, en consecuencia, propietaria de la libertad de prensa que dice defender y en ese ejercicio cuestiona y critica a Estados y gobiernos que se atreven a cuestionar el rol político, económico, social y cultural de los medios de comunicación que, a pretexto de informar y opinar, agreden a pueblos y gobiernos que buscan cambios y justicia social o paliar el sistema de explotación.

El problema mayor radica en las incidencias de la libre competencia que no respeta calidad, gusto o necesidad de los clientes (lectores, radio escuchas o televidentes) de la industria de la información. El acaparamiento de las plazas de mercado es un hecho incuestionable.

Tanta es la incidencia de la monopolización en todos los ámbitos que la “globalización” es ya una realidad que usa el poder económico que, a su vez, manipula al poder mediático, para alcanzar mercados, conquistar consumidores y expandir los negocios. En nombre de la globalización se ha impuesto un neocolonialismo informativo y cultural, como un brazo ejecutor para que Estados Unidos imponga un imperialismo informativo que como se decía en el Nuevo Orden Internacional de la Información y Comunicación que se discutía en la UNESCO, nos hacen ver al mundo con ojos ajenos, y escuchar los sonidos del mundo con oídos que no son nuestros. .

Todo es un círculo cerrado: Las grandes corporaciones utilizan a los medios de comunicación para publicitar sus productos y éstos, “en agradecimiento” informan y opinan en defensa de las transnacionales, las corporaciones y los intereses del imperio.

El problema de mercado que dificulta la libre circulación de la información debe ser resuelto a través de la organización de empresas o cooperativas de distribución por parte de las organizaciones gremiales, de comunicadores, por la sociedad civil organizada en cooperativas o colectivos de comunicadores con interese comunes, objetivos similares, ideologías compartidas, principios y problemas iguales o parecidos. Se debe, además, crear la conciencia necesaria para emprender en proyectos de gran alcance a fin de producir medios de comunicación social alternativos que podrían originarse en sindicatos, en movimientos sociales e indígenas, y en otras organizaciones de la sociedad civil.

La tarea es grande y podría generarse a partir del establecimiento de talleres de comunicación popular en los que se estudie la problemática de la comunicación social, las teorías y las técnicas de las ciencias de la Comunicación, los problemas de la comunidad y las necesidades de autodesarrollo.


LOS DEFECTOS DE LA COMUNICACIÓN

Con la revolución científico-técnica se desarrollaron las técnicas de difusión y distribución de mensajes y, en consecuencia, se multiplicaron los defectos de la comunicación e información. En la actualidad, si se hablara de monopolios de edición y distribución de periódicos y revistas, de radiodifusoras y canales de televisión, se diría que con las nuevas tecnologías de la información, se produjo una verdadera “explosión informativa” al incrementarse el volumen de la información que, se afirma, se duplica en cada decenio que, aparentemente podría satisfacer las necesidades de conocimiento de la población. Lamentablemente, la cantidad inmensa de información disponible en internet y que circula por las redes sociales, en su inmensa mayoría es información inútil, distractiva, calificada por analistas y comunicólogos como “información basura”.

Algunos analistas sostienen que circula por la internet unos cinco billones de páginas en todos los idiomas, pero de ese volumen apenas entre el 1y el 5%, podrí ser de alguna utilidad. El asombroso número de informaciones exige que las colectividades incrementes su capacidad para entender las nuevas tecnologías que cada día se renuevan y sobre todo disponga de la suficiente capacidad de raciocinio y hasta de fuerza de voluntad para no dejarse atrapar por las nuevas tecnologías como ocurre con la adicción a los teléfonos celulares-móviles, a los ordenadores-computadores, tablets y demás adminículos que convierten al hombre en un autómata sin remedio.

Por otra parte, si se contaran los medios de comunicación disponibles en el Ecuador, se podría creer que existe un superávit de estos medios, y que el servicio informativo es bastante fuerte como para cubrir todos los sectores del país, pero la realidad es diferente y adversa para los intereses populares.

Jaroslav Kucera en su obra: “Intercambio Ilimitado” o imperialismo informativo sostenía que “La vida del hombre, lo mismo que de todas las sociedades, sería inconcebible sin informaciones” Es un hecho irrebatible que la información y la comunicación tienen una gran importancia y, sin duda, ejercen una gran influencia a nivel individual y colectivo, mucho más en esta era de la información en la que las redes sociales ganan espacio y, no precisamente, para mejorar la educación o la cultura de las masas. Los defectos más grandes que provocan en el ser humano, los actuales sistemas de comunicación e información que se difunden por todos los medios, son nocivas, alienantes, aculturantes, desnacionalizadores, deshumanizantes y perniciosos, como si desviar la atención del hombre-masa de los grandes problemas sociales, económicos, políticos y culturales fuese el fin primordial de los sistemas de comunicación nacionales, casi siempre subordinados a los intereses imperiales que, generalmente, coinciden con los intereses de las empresas que compran espacios publicitarios.

Con el uso de las nuevas tecnologías, ya no se puede afirmar que las mayorías quedan, excluidas o al margen de cualesquiera de los medios de comunicación social. Ya no son las pequeñas minoría las que son "favorecida" con todo el flujo de mensajes que los medios de comunicación emiten. Cierto que hay medios de comunicación que quedan en las minorías que cuentan con un nivel económico, político y social, capaz de mantener las publicaciones existentes. Sólo que la comunicación también se selectiva y cada mensaje se codifica de acuerdo a su destino.


LA RADIODIFUSIÓN


En el Ecuador operan algo más de 1. 000 frecuencias de radiodifusión. Parecería, a simple vista que el número de radiodifusoras sería suficientemente para cubrir el territorio nacional y que en consecuencia el sistema de radiodifusión del Ecuador es altamente desarrollado en comparación con otros sectores de la comunicación e inclusive con varios sectores de la economía. Desgraciadamente no es así.

Existen radiodifusoras con una potencia que oscila entre 0.5 Kw y 3 Kw, y éstas son mayoría. Con una potencia de esta naturaleza cubren reducidas áreas geográficas. Igualmente la topografía nacional impide que las radiodifusoras cubran la totalidad del territorio.

Por otra parte, ocurren graves defectos en el uso de los radiodifusoras por parte de los propietarios. La inmensa mayoría de ellas carecen de una programación propia. No cuentan con servicios de noticias, con programas culturales; pero muchas de ellas leen los periódicos que se editan en el país y esto ocasiona una multiplicación innumerable de los mensajes.

A diferencia de las grandes empresas periodísticas, la radiodifusión ecuatoriana está dispersa en manos de múltiples propietarios que si bien no operan bajo sistemas empresariales, funcionan en cambio como patrimonio familiar y por tanto son más asequibles a dar cabida a mensajes de la comunidad en la que desarrollan sus actividades y hasta podrían ser utilizados en programas especializados de información innovadora.

Es digno de tomarse en cuenta que las emisoras con mayor capacidad operacional están concentradas en las zonas urbanas, en tanto que las de las provincias y pequeñas poblaciones pueden considerarse las hermanas pobres de las emisoras citadinas de Quito y Guayaquil. La radio es un medio de subsistencia de muchas familias de clase media, pero cuando está en manos de políticos y banqueros que, por medio de prácticas corruptas accedieron a las frecuencias, se transforman en medios políticos para satisfacer intereses y vanidades particulares y siempre con fines mercantilistas.

Una mención especial merecen las radiodifusoras comunitarias que están en manos de organizaciones de la sociedad civil, campesinas e indígenas.


LA TELEVISIÓN

Kucera afirmaba que “el desarrollo de la electrónica y la técnica cósmica permite a los millones de espectadores de la televisión seguir directamente los acontecimientos que tienen lugar en diferentes partes del mundo” ¿pero qué transmiten? Bombardeos, matanzas crueles y deshumanizadas, destrucción de ciudades, crímenes de lesa humanidad y de guerra que quedan en la impunidad. Pocos son los programas culturales que son transmitidos por la televisión.

Ese desarrollo de las tecnologías de la comunicación e información que deberían servir
para el desarrollo de la humanidad, paulatinamente se han convertido en propagadores de las violaciones a los derechos humanos, en difusores de violencia cada vez más agresiva y despiadada y, en muchos casos, en la televisión maestra del crimen y, lo que es más grave en maestra de los niños, gracias a los padres que no tienen tiempo para educarlos como les correspondería, ni paciencia para guiarlos, ya que les resulta más fácil enchufarlos a la televisión, al celular, a la Tablet o al ordenador..

Los canales de televisión utilizan realmente más de un centenar de frecuencias nacionales, pues cada empresa de televisión tiene repetidoras en las diferentes provincias del país y a veces dos o tres en cada provincia. Es decir, se produce monopolización de canales, pero gracias a la tecnología ya existe una mayoría de canales públicos o privados conectados a satélites.

Televisión Ecuatoriana ¿Es tan mala como dicen?
Kleber Loor Crespo en un análisis sobre la situación de la televisión, publicado en Sidoxia, sedía: “Momento de reflexionar sobre el contenido que ofrece la televisión ecuatoriana, ante el creciente número de personas insatisfechas con el servicio.

Televisión Ecuatoriana
Muchas son las quejas que se escuchan de personas en referencia a la televisión ecuatoriana, considerándola como "basura" que no aporta nada al desarrollo cultural de la sociedad. Dichas críticas las he escuchado o leído personalmente y vienen de todo tipo de gente; esto es, de niveles socioeconómicos e intelectuales diversos.

El argumento suele ser siempre el mismo "...deberían prohibir tal programa" "yo no veo televisión ecuatoriana porque es mala" "...la TV ecuatoriana hace a la gente estúpida" "...yo por eso veo sólo TV por cable".

¿Televisión Basura?
Wikipedia define la Telebasura como "una forma de hacer televisión, caracterizada por la utilización del morbo, el sensacionalismo y el escándalo como estrategias de atracción de la audiencia"

Bajo este concepto, nuestra televisión está constituida en gran medida por programas de este tipo, entre los cuales se puede encontrar programas de farándula, concursos, telerealidad (realities), comedias, etc. Todos estos espacios suelen tener como tema en común el exponer la vida privada de ciertas personas y seguir sus experiencias ante determinada circunstancia (conflictos, romances, etc.) la cual muchas veces suele ser previamente organizada por los participantes y/o productores con el fin de crear una historia que beneficie a todos en términos de popularidad.

Pero esta fórmula de hacer televisión no nace en nuestro país. De hecho, prácticamente todos los canales televisivos del mundo tienen entre su programación algún espacio de entretenimiento. Probablemente la fórmula haya nacido en la época de los 80 en Estados Unidos, propagándose décadas más tarde hacia el resto del mundo. Si hacemos un pequeño repaso, podemos encontrar programas de madres adolescentes en USA, concursos donde los participantes se someten a torturas en Japón, programas de bromas callejeras en Francia, realities donde los participantes conviven completamente desnudos en Alemania, y muchos más.

El formato Reality
Probablemente una de las más grandes influencias que se han dado en la televisión ecuatoriana en las últimas décadas ha sido el formato de telerealidad, el cual ha ido evolucionando para convertirse en un casi-estándar de los medios.

En un principio las reglas estaban muy claras: Era un grupo de personas en un medio controlado siendo monitorizadas por las cámaras; pero con el tiempo la fórmula fue cambiando para ofrecer mayor entretenimiento. Los grupos abandonaron los espacios cerrados y esto les abrió el abanico para que interactúen con el entorno y salgan nuevas historias. En la actualidad los productores de estos programas manipulan en exceso las situaciones para crear historias convenientes que desaten el morbo.

El problema del formato reality está en la influencia que puede tener sobre una persona de criterio no formado (menores de edad). Los niños y jóvenes muchas veces no son informados del entorno artificial en el que se desarrollan estas situaciones, llegando a establecer una falsa ilusión de realidad y crear lazos afectivos con los protagonistas de estas historias que desencadenan en pleitos con sus detractores. En otras palabras, se vuelven fanáticos de los famosos y repiten sus conductas conflictivas en sus respectivos medios (colegio, hogar, redes sociales, etc.)
¿La televisión afecta el intelecto de la audiencia?
Muchas personas se refieren a la televisión como la "Caja estupidizadora" (referencia a los Simpsons; show que irónicamente se transmite en TV) aduciendo que su contenido afecta directamente en el intelecto de las personas.
A pesar de que no existen estudios que determinen un deterioro cognitivo de las personas, si es cierto que la televisión puede llegar a convertirse en una influencia para quienes consumen su contenido. Sin embargo, así como podríamos deducir que una persona puede estancarse intelectualmente al limitar su tiempo a ver programas de poco interés, también se puede concluir que otras personas han llegado a aprender cosas mirando algún programa educativo. ¿Quién no aprendió algo viendo "El mundo de Beakman"?.

Algunos productores alegan que el contenido de la televisión es el reflejo de la sociedad y optan por brindar entretenimiento vulgar y simple; esto aprovechan los auspiciantes para promocionar sus productos, dando como resultado un negocio donde es más rentable el espectáculo que el compromiso social de un medio de comunicación masiva. Actualmente existe una gran demanda por los espacios de entretenimiento de este tipo en la TV.
¿Ecuador es sólo televisión basura?

Desde luego que no. En la televisión ecuatoriana (televisión abierta) ha existido y existe buena programación nacional y extranjera. Algunos de estos programas han sido tan buenos que incluso en ellos se realizaba labor investigativa. Citaré dos ejemplos: Mitos y Verdades y Minicons.


• El primero se basaba en la exitosa fórmula de los Cazadores de Mitos (Discovery Channel), pero de corte más formal y tomándose la molestia de realizar un trabajo de campo adaptado a nuestro medio para investigar temas de la cultura popular que eran percibidos de una manera errónea por la población. Por ejemplo, el mito de los fantasmas en las fotografías y su explicación en la técnica de exposición prolongada.
• Minicons es un programa realizado por estudiantes en formato reality, donde desarrollan experimentos que tienen como objetivo la construcción de algún dispositivo para probar sus teorías. El espacio tiene un enorme potencial ya que muestra las aplicaciones prácticas de la ciencia.

No se si estos programas aún se transmitan en nuestro país al momento en que redacto el artículo, pero lo cierto es que desde sus respectivos estrenos en nuestro medio, han ido perdiendo protagonismo (cambios de horario), así como auspiciantes. Existen (o existieron) otros programas como estos que de alguna manera han servido de aporte informativo para la población: Ecuatorianos en el mundo, 593 Ecuador, Dr. Expertus, Nómadas, Cosas de casa, Pasado y Confeso, Ecos, Panorama Internacional, Día a Día, La Televisión, PluriTV, Visión 360, Nuestros Artistas, Arcandina, El especialista visita su hogar, Hacia un nuevo estilo de vida, etc.

Lo curioso del caso es que las personas que se quejan de la falta de cultura en la TV ecuatoriana no conocen estos programas, pero si saben quienes son "Fusilero y Malcriadito" (del programa "Vivos"), por ejemplo.

Ya hace algunos años Carlos trató el tema en este sitio, llegando a la conclusión de que la programación en nuestro país es variada pero la mayoría de las personas simplemente prefieren ver los programas "basura".
¡Pero la gente se queja! ¿Por qué hay demanda de estos espacios e inconformidad al mismo tiempo?
No cabe duda que las personas que suelen alzar su voz en contra de los espacios de entretenimiento no son precisamente las que más consumen información de calidad. De hecho, casi todos se quejan pero no proponen nada al respecto; es como si su rechazo se dieran nada más por inercia.
Nos encontramos entonces, ante un problema social y un pueblo que lo reconoce, pero no tiene la capacidad de analizar y comprender la situación, ergo, no sabe la respuesta.
¿Prohibir es la cura?
¡Definitivamente no! Aunque le quitemos el televisor a estas personas y se lo cambiemos por una tablet con Internet, estoy seguro de que el 99% de las mismas entraría a Facebook antes que visitar alguna página informativa. Si cambiamos un show de TV por Youtube, los realities serían cambiados por vídeos de gatos o bloopers antes que un documental de Vice...

De nada sirve prohibirle a una persona que consuma algo porque estaremos creando un deseo que crecerá progresivamente hasta que se cumpla.
¿Soluciones?

Aquí la solución está en enseñar a las personas e incentivarles a que utilicen las herramientas para fines productivos. Incluso alguien que mira un espacio de entretenimiento (es válido y tiene derecho a hacerlo) si tiene un buen criterio sabrá discriminar dicha información como lo que es (entretenimiento) y seguirá con su vida normal. Después de todo, el entretenimiento no es malo, simplemente se ha degenerado...

Los canales de televisión tienen la obligación social de auto-evaluar su contenido, teniendo como principal meta la de informar y brindar un mensaje positivo a la población, sin ceder a imposiciones de los auspiciantes. Técnicamente muchos programas pueden funcionar a pesar de no brindar nada bueno, ya que cumplen con ciertas normas y legalmente tienen derecho a hacerlo; pero en última instancia, usted tiene el control.

Se trata entonces de educar a los demás para que sepan darle utilidad a las herramientas informativas; la mejor forma de hacerlo es dando el ejemplo (vean programas buenos, hay algunos). Esto se aplica a los videojuegos, cine, prensa y muchas influencias que existen en nuestro mundo”.

La TV. es un medio de comunicación con graves defectos que inciden peligrosamente en los modos de vida y de cultura de los pueblos. La mayor parte de la programación es importada de países con valores culturales y morales, económicos y políticos extraños, diferentes a nuestra realidad e incluso opuestos a nuestros valores culturales, tradiciones y costumbres.

Los servicios de noticias son reiterativos en sus formas y contenidos y la información internacional proviene de Estados Unidos, de Inglaterra y en menor medida de Francia y España. Realmente el poder de la televisión es aparatoso, grave, alienante, deshumanizante y desnacionalizador.

Al igual que en los demás sistemas de comunicación, la televisión es un medio de información y de circulación con defectos de información unilateral, vertical y unidireccional.

Para los intereses nacionales, el problema se profundiza con el uso intensivo de la televisión satelital y por cable, que difunde programas sin control de especie alguna”, según señala el analista.

Uno delos peores y más graves defectos de la comunicación social es la denominada "Libre Circulación de la Información ", es el ocasionado por los monopolios transnacionales de la comunicación, los que a su vez producen el tremendo desequilibrio en el flujo de información entre países desarrollados y dependientes. Es una realidad aún insuperada, el imperialismo o dominación informativa que ejerce Estados Unidos.