RESPETUOSA Y PATRIÓTICA SUGERENCIA PARA INTENTAR SALVAR LA REPÚBLICA 



¿BUSCAR UN CÁMPORA? 



Diego C. Delgado Jara*

1. Resulta imprescindible salvar la República de un evidente e inexorable plan de desarticularla, colapsar su capacidad productiva, ir a un escenario de Estado fallido, y someterle a una perversa y progresiva subordinación colonial a los círculos financieros más poderosos del planeta. Evaporaron un tsunami insospechado de dinero (se calcula que manejaron USD 350 mil millones desde el 2007 al 2015) y han llegado a niveles inéditos y colosales de deuda externa, cuadruplicada en 5 años. Es notorio que se anhela endeudar en forma frenética al país, en una auténtica y perversa política de subordinarla a los acreedores y de debilitar su soberanía. Con impuestos van a garantizar la succión imparable de montos cuantiosos de dinero de los hogares de los ecuatorianos para trasladar al bolsillo de los acreedores. ¡Los prestamistas concertados un día podrían llevarse todos nuestros bienes, como hoy sucede con Grecia! ¡Antes de subastar a Grecia acabaron todas sus reservas en forma planificada como paso previo a su endeudamiento! ¡En nuestro caso, con la ausencia masiva de fuentes de trabajo y de una política social sensata, con sus secuelas de delincuencia imparable, nos empujan –en forma evidente- a la mexicanización clonada y estudiada de la sociedad ecuatoriana!

2. Para que la colectividad no se percate de la tragedia en marcha se han tomado por asalto el sistema educativo –en forma paralela- para destruirlo; el dominio y silenciamiento punitivo de los medios de comunicación resulta escandaloso; y el refuerzo de un Estado electrónico represivo y despiadado que garantice la destrucción de las organizaciones populares e inmovilice a la sociedad es notorio. La propaganda del régimen tiene los mismos métodos de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del nazismo; los mecanismos de represión e intimidación social son los de Heinrich Himmler, Jefe de la Gestapo; y los procedimientos jurídicos son los de Carl Schmitt, el jurista de Hitler. La legislación fascista aprobada con la llamada “revolución ciudadana” no la soñó ni Febres Cordero, Durán Ballén, Mahauad Witt, y toda la derecha. Correa ha entregado todo el patrimonio social y nacional de la República a las multinacionales: petróleo, minas, telefonía, y la mayoría de empresas públicas están en venta como sucede con TAME (R. O. del 8 de octubre del 2012) o de la Flota Petrolera Ecuatoriana (R. O. del 10 de octubre del 2012), entre otras transferencias.

3. Es necesario buscar una salida al atolladero político creado en el país por el gobierno dictatorial y que ha usurpado todos los poderes e instituciones. Quizá convendría buscar un “Cámpora” popular, en recuerdo al presidente de Argentina Héctor José Cámpora, quien fue elegido en marzo de 1973 como candidato que representó a varios sectores políticos. Se posesionó el 25 de mayo de 1973, desbarató varios impedimentos anti democráticos de la dictadura, y renunció el 13 de julio de 1973, después de cumplir todos sus compromisos. ¿Por qué pasó aquello? Porque la dictadura del general Alejandro Agustín Lanusse recurrió a muchas maniobras, incluso controló los organismos electorales, proscribió a varios candidatos, entre ellos a Juan Domingo Perón, y buscaba prolongar en forma directa el control del escenario político de dicho país.

4. En el Ecuador de hoy el “fascismo del siglo XXI” ejerce el control total de todos los organismos electorales en forma absoluta: el Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Contencioso Electoral, las leyes electorales, los padrones o listados de votantes, los organismos judiciales, el monopolio de los medios de comunicación, el dinero sin fiscalización para la campaña, y hasta la última Junta Electoral en el sitio más apartado del país. Y su arma más poderosa -que sustituye a la voluntad popular y proclama los resultados en forma turbia y opaca- resultan las “Juntas Intermedias”. ¡Con este andamiaje jurídico y político nada transparente le podrían hacer perder por mil a uno al propio Cristo! ¡Se podrían canalizar los resultados –con el actual andamiaje- a favor de quien garantice cubrir la retirada del “fascismo del siglo XXI”! ¡Es vital para la Patria romper la trinca, la argolla, la rosca reaccionaria que está desbaratando al país!

5. La llave del poder formal y del manejo de las instituciones está en el proceso electoral y en los resultados que proclamen los organismos electorales. Eso sucede en cualquier rincón del mundo. ¡En el Ecuador no existe ninguna garantía de transparencia electoral! Nunca antes de Correa existieron las “Juntas Intermedias”. Recordemos que en el 2009 las elecciones se llevaron a efecto el 26 de abril, y semanas después, antes de dar los resultados, el viernes 8 de mayo del 2009, se descubrió la existencia de un centro paralelo y clandestino de “verificación electoral”, con “Digital Team”, que manejaban 221 computadoras y 221 digitadores en el antiguo local del supermercado Santa Isabel, en el sector de La Garzota, al Norte de Guayaquil, descubierto por los candidatos Enrique Herrería y Cynthia Viteri, quienes fueron acompañados con periodistas de Teleamazonas, canal que fue sancionado por pasar en vivo este proceder fraudulento, a espaldas de la población nacional! ¡Así ganan las elecciones! ¡Con estos métodos han asaltado el poder político en el Ecuador! ¡Debemos parar la mexicanización del Ecuador en todos los planos!

6. ¡A mi entender se están aplicando los mismos métodos electorales de México donde se han realizado cinco procesos electorales fraudulentos consecutivos: el 1988 para entronizar a Carlos Salinas de Gotari; en 1994, luego del asesinato de Luis Colossio, para Ernesto Cedillo; en el 2000 para Vicente Fox Quesada; en el 2006 para Felipe Calderón Hinojosa; y en el 2012 para Enrique Peña Nieto. Todo el mundo sabe que en los tres primeros procesos ganó Cuathemoc Cárdenas, hijo del general Lázaro Cárdenas, y que en los dos últimos electorales venció en forma amplia Manuel López Obrador! ¡El poder político en manos del “fascismo del siglo XXI” es permitir la extinción de la República!

7. Toda la legislación fascista debe ser extirpada, como son las conculcaciones al derecho de opinión, organización, movilización, al igual que las reformas constitucionales disfrazadas de “enmiendas”. Para ello debemos, como pueblo y fuerzas genuinamente democráticas, primero ganar la Presidencia de la República y barrer en la Asamblea Nacional. Pero si existen cuatro o cinco candidatos y se subdividen las fuerzas de oposición, podría tener mayor fuerza “el fascismo del siglo XXI” y podrían mejorar sus perspectivas de obtener más curules en la Asamblea Nacional, y más todavía con el refuerzo de las “Juntas Intermedias” y el manejo a gusto de los padrones electorales. El que controla los organismos electorales tiene inmensas ventajas y es indispensable supervigilar hasta la última urna. Caso contrario seguirán los procesos dudosos y más que opacos para consagrar la permanencia de una dictadura feroz y mañosa antes no conocida.

8. Este régimen debería ser transitorio y con un límite convenido de duración –de seis meses a un año-, encabezado por un ciudadano serio, idóneo, y sin reparo de ninguna de las partes, quizá que no milite en ninguno de los partidos legales, que se comprometa a dar indulto a todos los sentenciados y encarcelados por el correísmo en procesos jurídicos espurios, que convoque al pueblo para que en las urnas elimine de tajo todas las reformas fascistas disfrazadas de enmiendas, se adopten los mecanismos inmediatos para a la brevedad procurar una Justicia independiente (y autonomía de las Funciones del Estado), donde se restablezcan los órganos de fiscalización y control político, se proclame el derecho de recuperación –sin prescripción posible- de todo el patrimonio social y nacional, que se haga una auditoría de la deuda externa y de los ingresos petroleros y tributarios, entre otros aspectos, así como se viabilice una nueva Asamblea Nacional Constituyente que precautele la democracia y libertad del pueblo ecuatoriano. ¡Sin vigencia plena de los derechos humanos no puede haber una sociedad civilizada!

9. ¿Quiénes podrían oponerse a este “Cámpora” popular de plazo fijo para desmantelar al “fascismo del siglo XXI”? ¡Los que más se opondrían serían quienes esperan cubrir la retirada del gobierno y ya tienen acuerdos bajo la mesa! ¡Los que podrían negociar la impunidad a cambio de una tajada del “pastel” del festín! ¡Los que aspiran a ser gobierno monárquico con las mismas leyes de Correa! ¡El día que se instale la nueva Asamblea Nacional Constituyente se puede dirimir un nuevo o el mismo presidente si se ha portado consecuente con el pueblo y ha desmantelado en forma efectiva la legislación represiva y fascista!

10. Recordemos que Mao Tse Tung suspendió la guerra civil, en contra del Koumitang, de su implacable enemigo Chang Kai Sek, para precautelar primero la sobrevivencia de la China frente a la amenaza y agresión japonesa. Ahora es notorio que van extendiendo una dictadura planetaria al servicio de las multinacionales –un país tras otro-, con legislación calcada en contra de los pueblos, con la toma de los parlamentos, con los alfiles complotados que son instalados en el poder con o sin fraude, en el llamado proceso de globo colonización de los pueblos del mundo. ¡Nuestra tarea básica hoy es salvar la Patria! ¡No permitamos su destrucción! ¡Agotar en forma planificada la capacidad económica y productiva del país, desaparecer sus eventuales ahorros y colosales ingresos irrepetibles, fue un estudiado preludio de colonización financiera y sometimiento de la República, en medio de la indefensión ocasionada con la anticipada destrucción de sus instituciones, todo ello en camino de deslizarnos a un Estado fallido! ¡Lo sucedido solo se explica en un plan preconcebido de destrucción nacional!

11. Napoleón Bonaparte, gran estratega, enseñaba que había que actuar al revés de cómo anhelaría que procedamos nuestros adversarios y enemigos. El ”fascismo del siglo XXI” sabe que no podría jamás contra un gran frente de salvación nacional. ¡Sin nuestra Patria sagrada no hay espacio ni para la izquierda ni para la derecha! ¡Nadie debe renunciar a sus convicciones ideológicas y políticas, pero la sobrevivencia de la República nos convoca a considerar renunciamientos patrióticos indispensables! ¡La dispersión sería un aliado del “fascismo del siglo XXI”! ¿Por qué no pensar en listas de candidatos a asambleístas, por un Frente de Salvación Nacional, en base a un acuerdo o con el soporte de elecciones primarias? ¿Qué impide adoptar listas paralelas para que cada quien baile con su pañuelo? ¡Siempre respetando las ideologías y las convicciones! ¡Churchill y Stalin se juntaron para vencer al nazismo! ¡Luego de extirpar la legislación y el andamiaje fascista se pueden abrir los procesos para que cada quien defienda sus propuestas, su partido, sus listas! ¡Es imprescindible detener este proceso de destrucción planificada de la República! ¡Este no es un proceso electoral común!

12. La legislación del “fascismo del siglo XXI” es mucho peor que la instrumentada por Febres Cordero, Durán Ballén, Mahuad Witt. Sus prácticas planificadas de destrucción total del tejido social son similares a las que impulsó Mussolini en Italia, desde el 6 de abril de 1924, o Hitler en Alemania, desde el 5 de marzo de 1933, luego de tomarse la mayoría absoluta del órgano legislativo con fraude, en un auténtico golpe de Estado parlamentario, similar a lo que percibo y opino sucedió en el Ecuador en el proceso electoral del 17 de febrero del 2013. ¡El fascismo descubrió que con el parlamento sumiso en su poder –asaltado con fraude- tienen la República entera en sus manos y a su entera disponibilidad! ¡Pueden destruir o crear las instituciones a su gusto! ¡La población queda encarcelada y en absoluta indefensión! ¡Resulta notorio que esos son los métodos aplicados! ¡Una camarilla fascista emboscada maneja el poder!

13. La derecha y sus virtuales candidatos, al igual que Correa, son los que anhelarían mantener la legislación fascista del poder total para el Fürher o Duce criollo. Para la izquierda es un problema de sobrevivencia nacional y popular. Correa es el sinónimo de la destrucción planificada de todas las organizaciones gremiales y populares del país. Siempre buscó la destrucción de todo el tejido social del Ecuador para dejar en la más absoluta indefensión al pueblo. Se sigue el mismo cronograma del fascismo y del nazismo. Es indispensable recuperar todo el espacio civilizatorio perdido. Esta es una propuesta respetuosa y sincera ante la conciencia nacional; si no progresa que quede la constancia de la búsqueda incesante de una salida patriótica para la sobrevivencia y liberación nacional. Recordemos como en Alemania sometieron incluso a la Wermacht o FF AA a órdenes personales del Fürher con su mayoría legislativa, como acá sucedió el 3 de diciembre del 2015, con reformas disfrazadas –en forma inconstitucional- de “enmiendas”. ¡Repasemos la historia! ¡En el Ecuador siguen un itinerario absolutamente parecido! ¡Y todo lo encubren con un discurso falso, disfrazado de “socialista”, con los métodos de Joseph Goebbels, como lo hicieron en el Tercer Reich!

14. No es ninguna casualidad que el asambleísta de Alianza País Fernando Bustamante Ponce, presidente de la Comisión de Soberanía, autor de 32 textos sobre FF AA, según lo publica la revista Vistazo Nro. 1160, del 17 de diciembre del 2015, páginas 20 y 21, al explicar por qué no apoyó estas reformas, y sobre todo la de las FF AA, responde con sinceridad y en proceder honorable: “No podemos entrar en guerra por un dogma”, y resalta del “peligro de llegar a una confrontación fratricida por defender una posición política”; del “riesgo de convertir la política en guerra”.

¡Es que resulta muy grave que uno de los actores políticos, que está en permanente confrontación agresiva contra el pueblo ecuatoriano, tenga a sus órdenes una institución tan poderosa como las Fuerzas Armadas, entidad que se debe a la nación, y que no deberían estar a órdenes de quien además está entregando el patrimonio social y nacional de la República en manos de las grandes corporaciones extranjeras!

¡Estamos advertidos! ¡El asambleísta Bustamante es una de las voces más autorizadas del propio gobierno y que mejor conoce -desde el interior- las verdaderas intenciones del círculo gubernamental del que proviene! ¡Los ha tratado por años y sabe los objetivos que buscan! ¡Conoce al detalle lo qué buscan! ¡Es hora de precautelar la Patria sagrada y proteger con nuestra alma al Ecuador eterno! ¡Esta es la principal tarea histórica de este momento para los ciudadanos de honor!

Meditemos con el insigne patriota José Martí: “El que vive de la infamia o la codea en paz, es un infame. Abstenerse de ella no basta; se ha de pelear contra ella. Ver en calma un crimen es cometerlo.”

Recordemos uno de sus vibrantes consejos del libertador Simón Bolívar: “No seamos más tiempo la burla de estos miserables que solo son superiores a nosotros en maldad, en tanto que no nos exceden en valor; si ellos nos parecen grandes es porque estamos arrodillados.”

¡Por un Ecuador verdaderamente justo, soberano, libre, nuestro para siempre!


Enero del 2016.


¿CÁRCEL PARA LOS LEGISLADORES?

1. El Art. 120, numeral 9, de la Constitución, obliga e impone como deber imperativo a la Asamblea Nacional y a todos los legisladores, sin excepción alguna: “Fiscalizar los actos de las funciones Ejecutiva, Electoral y de Transparencia y de Control Social y de los otros órganos del poder público, y requerir a las servidoras y servidores públicos las informaciones que considere necesarias.”

2. Pero, como es público y notorio, esta tarea virtualmente ha desaparecido. Nadie fiscaliza por obstrucción de la mayoría oficialista. Incluso los documentos y compromisos de deuda externa adquirida por el Ecuador, o copias de los contratos de venta anticipada del petróleo son secretos o reservados. Ningún legislador posee esos documentos, nadie fiscaliza y el país está en la penumbra. Pueden hipotecar la República a espaldas del pueblo y nadie sabe lo que acontece.

3. Esta notoria omisión fiscalizadora de los legisladores, aunque no lo reparen ni tomen conciencia al momento, un día podría ser motivo para ser enjuiciados pues el Art. 42, numeral 1, literal b, del Código Orgánico Integral Penal, COIP, determina que responderán como AUTORES “1.b. Quienes no impidan o procuren impedir que se evite su ejecución teniendo el deber de hacerlo”.

4. La inmunidad parlamentaria no protege el cometimiento de delitos, y si no ejercen la fiscalización e impiden eventuales ilícitos, los legisladores serían corresponsables jurídicamente en calidad de AUTORES. Estas normas de obligatorio cumplimiento guardan plena concordancia con los Arts. 82, 424, 425, 233 y 169 de la Constitución de la República.

5. El Art. 128 de la Constitución concede a los asambleístas “fuero de Corte Nacional durante el ejercicio de sus funciones” y les brinda inmunidad civil y penal “por las opiniones que emitan” y por “las decisiones o actos que realicen en el ejercicio de sus funciones, dentro y fuera de la Asamblea Nacional.”

6. Opinar, decidir o actuar dentro de las actividades parlamentarias es una cosa; pero no “impedir o procurar impedir” que se realicen actos ilícitos –siendo su obligación jurídica- es, en este caso, ser AUTORES de delitos, al tenor de lo indicado en el Art. 42 del COIP, y normas concordantes. Estarían en calidad de AUTORES de delitos permitidos. Se incumple un mandato constitucional y legal, y son o serían corresponsables de todos los ilícitos que no fiscalizaren o no impidan consumar, teniendo la obligación constitucional de hacerlo como lo ordena el Art. 120, numeral 9, de la Constitución.

7. El poder no es eterno; es finito. Los legisladores tienen obligaciones con el país y no deber de brindar impunidad y protección a los funcionarios y autoridades de su partido o movimiento al que representan en forma transitoria. Si no fiscalizan como lo ordena la Constitución de la República, y la Ley Orgánica de la Función Legislativa, y han sucedido actos delincuenciales que debían impedirlo con sus labores de control político serían juzgados como AUTORES al tenor del Art. 42, numeral 1, literal b, del Código Orgánico Integral Penal aprobado por los propios Asambleístas sin discutirlo –como deberían- y solo aplastando el botón.

8. La propia Constitución en su Art. 233 establece que “Ninguna servidora ni servidor público estará exento de responsabilidades por los actos realizados en el ejercicio de sus funciones, o por sus omisiones, y serán responsables administrativa, civil y penalmente por el manejo y administración de fondos, bienes o recursos públicos.” Deberían entonces meditar sobre sus históricas responsabilidades actuales y futuras, y, sobre todo, evitando ser coautores, proteger su buen nombre que es el de sus hijos y descendientes.

9. El asunto es más grave cuando a los legisladores les hicieron aprobar el COIP eliminando, en forma interesada el delito de COLUSIÖN (asociación ilícita para delinquir) y el PREVARICATO (incumplimiento deliberado de la ley) para los servidores públicos y autoridades administrativas. En los hechos los hicieron actuar en forma concertada para facilitar los ilícitos de las autoridades. ¡Y les dieron gusto!

10. El COIP entró en vigencia el 10 de agosto del 2014. Antes regía el Código Penal, que también en su Art. 12, determinaba: “No impedir un acontecimiento, cuando se tiene la obligación jurídica de impedirlo, equivale a ocasionarlo.” Por lo tanto no tienen excusas ni salidas. Y si algún juez les pretende exonerar de culpa él irá preso hasta cinco años porque no ha desaparecido el delito de prevaricato para los juzgadores según el Art. 268 del mismo COIP.

11. Alberto Fujimori hizo lo mismo en el Perú con “sus” legisladores. Un día tomó el avión sin escalas y sus subalternos salieron disparados y en quema. Algunos todavía no han retornado a su país. Tienen un espejo para verse y están advertidos: “No hay deuda que no se pague, ni plazo que no se cumpla.” “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.” “Muy mal paga el diablo a sus devotos.”


*/ Diego Delgado Jara: Ex legislador, Profesor universitario, Analista político, Líder socialista, Ex candidato a la Presidencia de la República
DIGRESIÓN HISTÓRICA SOBRE EL LANUDO ANIMALITO LLAMADO 'BORREGO'
Alexis Ponce
* borrego: "dícese de la persona dócil que se somete a la voluntad ajena". (Diccionario de la RAE)
En la actualidad reciente ('reciente' porque no sobrepasará 8 años su utilización reiterada, a manera de martillo-pilón, en las redes sociales), la aldea macondiana llamada Ecuador ha visto cómo una palabra: "borrego", ha sido asumida como término cuestionador y crítico al poder; y, sobre todo, a quienes están en él o lo apoyan. Más, cosa interesante, históricamente el término apareció en este país como insulto y/o mofa usada por los grupos sociales más conservadores, especialmente de la Sierra, y los defensores del statu-quo, contra quienes se alzaban.
Así, por ejemplo, en las reseñas históricas, "Indios borregos" aparece como el dicho predilecto de terratenientes, o de la población blanco-mestiza de las ciudades castizas (verbigracias: Ibarra, la "ciudad blanca", título surgido en antítesis a "la ciudad de los indios" -Otavalo-) y de los pequeños propietarios -que siempre se creían grandes- en la parroquia que desde entonces la llamaron "nación".
En el lenguaje heredado por las costumbres, no se recuerda la tradicional carga, arrastrada desde la colonia en el léxico. "Indios borregos" en el siglo XIX ya se usaba para etiquetar a "los indios borregos de Daquilema". Y éstos eran nada menos que los diez mil indígenas que se insurreccionaron en masa junto a ese muchacho de 26 años de edad, en Cacha, donde el diezmo españolete, herencia de los chapetones, aún le era cobrado abusivamente al pobrerío por los arrogantes funcionarios mestizos del régimen del santo del patíbulo ("Parece paloma blanca, parece García Moreno", decía una nana infantil de la época).
"Indios borregos" es el insulto a los indígenas durante los numerosos y sucesivos levantamientos que toman fuerza desde la década de los 90; "borregos" es el término castizo que se usará contra los obreros que se juntan y alzan contra la plusvalía, los industriales y empresarios de las cámaras en la inicial configuración del poderoso movimiento obrero organizado en el cordón fabril de Quito en los 70as, y -sobre todo- en las emblemáticas huelgas nacionales obreras de los 80as.
El término "borrego", por lo tanto, es una construcción cultural y social, que va haciéndose parte del léxico y la mentalidad nacional a lo largo de décadas; no es una palabra surgida de la noche a la mañana, sino que se fue amasando, como otra voz: "argolla" -ya presente en el siglo XIX, usada por los liberales alfaristas; o el infame vocablo "roscas", en el siglo XIX y XX esgrimido por los señores de hacienda, luego por la clase media serrana y, al final, por el mismo pobrerío aindiado de las ciudades, para referirse a los indígenas del campo y al migrante de la comunidad en las capitales.
Recuerdo muy bien que con el término ovejuno, los chicos conservadores de mi colegio, los profes conservadores del 'Mejía' y los policías de la época (redundante decirles conservadores), intentaban ofender a los miles de muchachos del plantel que rompían gustosamente el contrato social del conformismo -y las puertas del establecimiento-, y que salían en ríadas a 'las bullas', a protestar contra el gobierno transicional del capitalismo del Estado gendarme al capitalismo neoliberal, O. Hurtado; ó contra el régimen de León Febres Cordero. Así les etiquetaban a los miles de muchachos: "¡Los que salen a bullas -además del consabido "vagos"- son borregos del Ponce!" (Cabe mencionar que fui dirigente estudiantil en aquellos años); ó "los borregos de la R" -nuestro frente secundario-; ó "los borregos del MIR", según quiénes lo decían.
Era una referencia bastante primaria, por cierto, pues pretendía hacer creer a la gente -ya se autocreían previamente los mismos que lo decían- que todo aquel que protestara o apoyara toda rebeldía anti-sistema, era porque asumía un parecido obediente -"¡y comunista, además!"- a aquel animalito afelpado, lanudo y bíblico -¿será porque íbamos 'como ovejas al matadero' febrescorderista?-.
Pero, ¡oh!, maravilla: de manera abismalmente diferente, es decir como referencia irónica contra el poder y burlón cuestionamiento en la Francia de los estudiantes rebeldes de Mayo del '68, la nueva generación aludía a este término para rechazar el comportamiento de una mayoría aborregada que seguía apoyando al -para entonces ya decadente- presidente Charles de Gaulle y a la modorra del capitalismo estable.
La pregunta, poco evidente, porque nadie se la ha hecho públicamente, es: ¿Y será que en el actual uso de este término en el Ecuador, sobre todo en la red social, hay 'influencia libertaria francesa del Mayo del 68'? (Poco probable, pues -por desgracia- esa experiencia le fue algo lejana a este país). O -como lo intuyo- ¿hay más bien una desconocida y atávica costumbre conservadora, heredada de los latifundistas serranos contra el resto, para endilgarle al adversario una 'ovejera condición innata' que tiene su origen, nacionalmente hablando, en la incapacidad de creer que el otro se mueva por ideas y no (solo) por plata, sánduches o colas? ¿O como nos decían desde los tiempos de la Guerra Fría los anti-comunistas de la clase media desheredada de la parroquia a los guambras que a fines de los 70as nos iniciábamos en la lectura de Marx, Rimbaud, el Che y la preparación de la molotóv: "¡Los comunistas les lavan el cerebro!"?
De Noam Chomsky aprendí que las palabras tienen un origen y una razón de ser, que hay que buscarlo y hallarla, que cada palabra, especialmente aquellas que damos por hechas y de uso 'normal', tiene una carga cultural insospechada, y que las palabras que usas encierran una ideología: la manera de pensar, primaria o compleja, se delata siempre en la manera de hablar y, sobre todo, en la manera cómo tratas al adversario.
Bien, pues: ahora les invito a imaginar cómo habla ahora el arriba y cómo habla hoy el abajo. Imaginemos cómo hablan la derecha y la izquierda. Imaginemos cómo hablan el poder, la 'sociedad civil' y las redes sociales. Imaginemos cómo hablan la cúspide y la base. Y cómo habla el centro y cómo la periferia... ¿Ya imaginamos el hablar de todos?
Ahora, el resto es solo cosa de darse cuenta nomás: de la triste pobreza conceptual que hoy inunda al Ecuador. Todo el debate, de un país entero, inculto y curuchupa políticamente hablando, se define en esta binaria forma de lenguaje: "tira-piedras" vs. "borregos".
No me cuadran ni los unos ni los otros usos, porque ambos lenguajes degradan al país a su hablar de la era latifundista, chapetona y curuchupa: porque expresan la pobreza política de una sociedad, paradójicamente, despolitizada. No me siento representado ni por un artista que se asume "borrego" con orgullo lanar; ni por una red social pavloviana que, a la manera del can del célebre fisiólogo ruso, apenas mira, oye, siente o sospecha un contrincante, empieza a vociferar: "borrego, borrego, borrego".
Ambos lenguajes de hacendado, por lo menos electoralmente, serán pronto cosa del pasado. Un país distinto deberá usar otros términos, otro lenguaje, otro idioma de acercamiento al otro, o de distanciamiento incluso, para referirse al adversario, al enemigo, al amigo, o simplemente al que piensa diferente. Es hora de inaugurar otro estilo idiomático, de lenguaje y de léxico en el trato cotidiano. En el un lado y en el otro: en todos los lados y niveles.
El Ecuador votante del año 2017 tendrá muy en cuenta esta sutileza. ¿Apostamos?
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"Enseñen a los niños a ser preguntones, para que se acostumbren a obedecer a la razón: no a la autoridad como los limitados, ni a la costumbre como los estúpidos. Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra".
SIMÓN RODRÍGUEZ (1.826, Chuquisaca)
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NOTA DE LA REDACCIÓN: El lenguaje, como creación de la cultura, evoluciona. La palabra borrego se usa en el Ecuador actual para designar a los miembros de la Asamblea Nacional que pertenecen a Alianza PAIS que componen una mayoría absoluta. También les dicen “alzamanos”.

“Tira-píedras es usado por el presidente Correa para designar a quienes son miembros o simpatizantes del extinto Partido Movimiento Popular Democrático, hoy Unidad Popular y que lanzan piedras a las fuerzas represivas durante las manifestaciones populares c