NOVIEMBRE: LOS SECTORES SOCIALES SE LEVANTAN Y CON MÁS FUERZA 



REBELIÓN CONTRA EL GOBIERNO DE CORREA 



Periódico OPCIÖN

La lucha que los sectores populares han emprendido en los últimos años ha sido admirada dentro y fuera del país, pues se han rebelado ante un gobierno que de a poco ha perdido su fortaleza, al tiempo que provoca que el país caiga en una crisis insostenible, que a simple vista se pretende descargar en los hombros del pueblo ecuatoriano.

Las diferentes organizaciones que forman el Colectivo Unitario de Dirección Nacional han establecido todo un recorrido de los dirigentes nacionales por cada una de las provincias, para realizar asambleas y a la vez conformar los colectivos provinciales, con el afán de generar debates entre los trabajadores y consolidar la unidad de los distintos sectores, para que las nuevas acciones que están programadas tengan la acogida necesaria.

Estas asambleas provinciales arrancaron el 16 de octubre en la provincia de Napo, el 19 se realizó la asamblea en la ciudad de Cuenca, el 20 en Manabí, el 21 en Santo Domingo de los Tsáchilas y en la provincia de Los Ríos; el 22 y 23 en Imbabura, Chimborazo, Tungurahua y Cotopaxi; el 24 en Pichincha y Guayas; en la Amazonía del 26 al 30 de octubre; y en provincias como Loja, El Oro, Zamora Chinchipe, al igual que en Santa Elena, se realizaron hasta la semana del 6 de noviembre.

En estas asambleas se analizó la crisis económica actual y la afectación de las Enmiendas Constitucionales a los distintos sectores sociales, que tienen como objetivo llevar sus propuestas a la VII Convención Nacional del Colectivo, que se realizó el 14 de noviembre en la ciudad de Guayaquil; lugar en el que se evaluó la marcha del 11 del mismo mes y se definirán las acciones fundamentales para enfrentar el tramo final de la aprobación de las enmiendas constitucionales.

Las movilizaciones que se realizaron el 11 y 26 de noviembre pasado en todo el país, tiene como principios: rechazar las medidas económicas que está intentando implementar el gobierno, rechazar las pretensiones de aprobar la alianza público-privada, rechazar los despidos de empleados públicos, rechazar las pretensiones del gobierno de aprobar una nueva Ley de Seguridad Social, entre otros. Esta lucha que vienen implementando los trabajadores y los pueblos, ha sido por exigir que se respeten sus derechos y las conquistas importantes que se alcanzaron en la última Constitución de la República elaborada en Montecristi el 2008.

Nelson Erazo, presidente del Frente Popular, menciona que las acciones planteadas por el Colectivo Nacional apuntan a fortalecer la unidad y enfrentar la prepotencia y el autoritarismo de un régimen que no ha dado respuestas ni a la plataforma unitaria de los trabajadores, ni a la necesidad de una consulta popular sobre el tema de las reformas constitucionales. “Rechazamos rotundamente aquellas pretensiones de que los grandes grupos de poder que lo han usufructuado en toda esta etapa sigan concentrando ganancias, mientras los trabajadores seguimos viendo cómo se van deteriorando nuestras condiciones de vida. El gobierno sabe que ha perdido el respaldo de los sectores sociales, pues hemos evidenciado los verdaderos intereses de la revolución ciudadana. Nosotros más bien nos hemos fortalecido en las plazas, en las calles y en todos los escenarios de lucha”, agrega.

“El objetivo de las marchas del 11 y 26 de noviembre es mantener el reclamo permanente frente a las acciones negativas que el gobierno ejerce en el país, no se trata de una competencia con el Estado, ni de ver qué marcha fue más grande, ni mucho menos se marcha para destituir al gobierno; se trata de una marcha pacífica, muy clara y definida”, dice Mesías Tatamuez, presidente de la CEDOCUT.

Esta participación de los sectores sociales es una forma de darle una alternativa al pueblo ecuatoriano de aquí a futuro. Las acciones desplegadas el 2014, 2015 y las que vendrán en el 2016 apuntan a construir un proyecto desde el lado de la organización social y de la izquierda, como una opción a la crisis que viven los ecuatorianos, dicen sus representantes.

Según Tatamuez: “Este no es un problema solo de obreros, campesinos, indígenas o del sector medio, es un problema de la sociedad ecuatoriana, de todos los sectores de la patria. Nuestra forma de actuar está basada en la plataforma unitaria que recoge toda la problemática del país”, explica.

ESTAMOS ANTE UN GOBIERNO ANTI OBRERO Y DE DERECHA.

En el periódico Opción se advierte: El principal recurso mediante el cual los gobiernos de derecha como el de Correa buscan consolidar el capitalismo se basa en la explotación de una clase sobre otra; como consecuencia de la apropiación de los medios de producción y la concentración de la riqueza en manos de los empresarios, banqueros e industriales, quienes despojan de sus derechos a los trabajadores, campesinos, comerciantes, maestros. El actual régimen de Rafael Correa representa los intereses de los nuevos grupos de poder y las grandes transnacionales internacionales.

En este sentido, el actual gobierno aplica a rajatabla una política claramente de derecha que busca la privatización de las principales áreas de la economía de nuestro país, como las hidroeléctricas. Para ello se propone eliminar la organización sindical y la contratación colectiva en el sector público, pues en lo fundamental estos mecanismos garantizan la estabilidad de los trabajadores en los puestos de trabajo, por ello Alianza País por orden de Correa pretende la realización y aprobación de las Enmiendas Constitucionales, una de las cuales busca eliminar en el caso de los trabajadores públicos estos derechos.

Este aspecto tiene como respuesta la denuncia, la resistencia y la movilización del movimiento obrero y las organizaciones sociales, que ha permitido desenmascarar el verdadero carácter de clase de Rafael Correa; quien, en busca de recuperar su imagen y el respaldo social, propuso, a los que él llama “actores de buena fe” establecer mesas de diálogo social, para llegar a acuerdos que viabilicen las reformas constitucionales, mecanismo que no tuvo respaldo de la mayoría del pueblo ecuatoriano, que en más del 82% exige consulta popular.

Sin embargo, es necesario establecer que los sectores del oportunismo y del reformismo como la CUT y el Parlamento Laboral, cedieron ante el engaño y la mentira del correísmo, pues los asambleístas y ministros del Alianza País les ofrecieron modificar las reformas a estos derechos establecidas dentro de las Enmiendas. Estos ofrecimientos, aceptados por la dirección de estas organizaciones, tuvieron el rechazo de su base sindical y se han venido sumando a la convocatoria del Colectivo Unitario de Dirección Nacional y otros sectores sociales, para luchar e impedir la eliminación de estos derechos y la aprobación de todo el paquete de las Enmiendas Constitucionales, que también busca imponer la reelección indefinida.

Frente al creciente rechazo del movimiento obrero a las reformas planteadas, el gobierno buscó confundir a los trabajadores señalando que los derechos que se eliminan vía Enmiendas, se restituirían con reformas a la Ley Orgánica de Servicio Público, LOSEP, pues de ahora en adelante los trabajadores que sean trasladados a la LOSEP tendrán el derecho a seguir organizados en sindicatos y con acceso al contrato colectivo; es decir pretenden vía Ley poner límite a la organización sindical con el aval de los dirigentes sindicales, ya que este derecho sería solo para los que venían gozando del mismos, mientras los nuevos obreros que ingresen al sector público ya no podrán organizarse y peor ser parte de la contratación colectiva; dicho de otra manera: la vida de la organización sindical y los derechos laborales como estabilidad, incremento salarial, ropa de trabajo, seguridad social, etc., solo existirá hasta cuando los obreros que pasen con estos derechos a la LOSEP se jubilen, sentenciando y firmando el acta de defunción de la organización sindical en el sector público.

Por otra parte, pretende engañar con este argumento, pues todos sabemos que, de acuerdo a la jerarquía de la Ley, la Constitución de la República del Ecuador está por encima de cualquiera de las leyes ya sean estas orgánicas, generales o especiales, por lo tanto esta propuesta es una nueva demagogia y engaño de Correa, quien en el fondo lo que busca es desmovilizar a los trabajadores públicos; por ello las Centrales Sindicales del FUT, las organizaciones del Frente Popular, la CONAIE, la Federación Médica, la FETMYP, la Federación de trabajadores de los Consejos Provinciales, los Jubilados, la UNE y las organizaciones juveniles como la FESE, FEUE y JRE, mantienen y ratifican la convocatoria a la movilización y lucha, que continúa en nuestro país frente a un régimen totalitario y prepotente, quien se equivocó de principio a fin si creía que los trabajadores y los pueblos del Ecuador seríamos sumisos y por lo tanto sería fácil imponer su modelo neoliberal y someternos a sus imposiciones. Por el contrario, aquí estamos la clase obrera y el pueblo de pie, dispuestos a alcanzar la verdadera libertad en nuestra búsqueda de la emancipación.

En ese camino una nueva victoria se avecina para el proletariado con las jornadas de movilización del 11, la convención del 14 noviembre y la marcha del 26 de noviembre que se convierten en la principal tarea de los sectores sociales, pues son la ante sala del nuevo paro del pueblo, del levantamiento indígena y de la posible huelga general, que será resuelta por los distintos sectores sociales en la convención a realizarse en Guayaquil, para fines de noviembre o inicios de diciembre.

SOBRE LAS DECLARACIONES DE RAFAEL CORREA A LA CONAIE
Rafael Correa, presidente del Ecuador, ha señalado a través de su cuenta de twitter que la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador-CONAIE, está “convertida en el apéndice con poncho del MPD”. Lo que demuestra un acto racista, sectario y discriminatorio hacia los pueblos y nacionalidades indígenas.
Además, asegura que “llaman a OTRO ‘levantamiento’, pero no por cuestiones indígenas, sino por politiquería” con lo que resalta la mirada sectaria que tiene. Para su conocimiento, Rafael Correa, el levantamiento declarado el pasado 10 de agosto de 2015 en la ciudad de Latacunga aún no se ha terminado, continúa.
Nuestra lucha nunca ha sido solo por los indígenas, sino por todos quienes somos dominados/as, oprimidos/as, explotados/as por los gobiernos de turno que responden a los intereses de las grandes empresas transnacionales, al sistema capitalista, al modelo neoliberal como sucede con este gobierno al que preside usted.
Ha señalado que la “Conaie está enterrando al movimiento indígena, que fue signo de esperanza para todos nosotros”. Exigimos al gobierno de Rafael Correa, a Alianza País que deje de dividir a las organizaciones indígenas comprando conciencia a seudo representantes, que se someten a su modelo ideológico, porque de esa forma es que ustedes (AP) intentan sepultar a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.
Para nosotros no es novedad los intentos divisionistas, varios gobiernos de turno han intentado “enterrarnos” porque somos estorbo para los intereses del sistema capitalista, neoliberal. Pero, no lo han conseguido y no lo conseguirán. No somos solo los dirigentes así como usted concibe. La Conaie se encuentra en cada rincón del país y en hermanos países, está en los corazones de cada uno de los indígenas y no indígenas coherentes con el proceso histórico.
La Conaie siempre es propositiva. ¿De dónde cree que salen los conceptos de Plurinacionalidad, Interculturalidad y el Sumak Kawsay? ¿Por qué no toma en consideración las propuestas hecha para la Ley de Aguas, Ley de Tierras, Recursos Hídricos y demás leyes?
La Conaie camina por historia, no por coyunturas.

Por el Consejo de Gobierno
Jorge Herrera
PRESIDENTE CONAIE