PALESTINA Y LA REBELIÓN DEL MUNDO ÁRABE  



una solución justa y equitativa del problema palestino es la clave de la paz  




Dr. JORGE A. APARICIO
Analista internacional

Todo mundo sabe que una solución justa y equitativa del problema palestino es la clave de la paz en el Medio Oriente y su entorno. La fundación de un Estado palestino viable y democrático con su capital en Jerusalén-Este, el reconocimiento de las fronteras antes de 1967, el retorno de los refugiados, el mutuo relacionamiento como soberanos e iguales y la distribución equitativa del agua constituyen la piedra angular de una pacífica convivencia y cooperación eficaz, a lado de un Estado de Israel con fronteras seguras y estables.
Con profunda preocupación observamos que la condición humana de los palestinos de Gaza de degrada de día en día, a consecuencia del despiadado cerco económico, energético, alimentario y de salud impuesto por Israel, el cual ocasiona un sufrimiento inenarrable e insoportable para todos los habitantes de la franja, en especial para el 70% de la población en situación de desempleo. Agobiados por la desesperación y la angustia social que produce el hambre, la enfermedad, la falta de techo y la injusticia, algunos individuos radicales han lanzado aisladamente cohetes de fabricación casera sobre comunidades israelíes, provocando con ello una escalada de ataques descomedidos por parte de la aviación y efectivos del ejército israelí.
Hoy, tenemos inquietantes indicios de que los halcones del Estado de Israel exigen una nueva operación militar contra el pueblo palestino de Gaza (“plomo fundido # 2”), esta vez apuntando a la destrucción del gobierno de Hamas y a la ocupación total de la mencionada franja. A juzgar por las propias palabras del gobierno Netanyahu, se percibe que Israel está muy asustado por la rebelión de los pueblos del mundo árabe al hablar de un creciente “vacio de poder” que dejaría a su país sin un escudo (Egipto) lo que podría obligar a su país a lanzar acciones militares destinadas a aplastar definitivamente el movimiento Hamas en Gaza y Hizbollah en el Sur de Líbano. Mas allá del despiadado régimen dictatorial de Damasco, no es menos cierto que manos extranjeras están desestabilizando el gobierno de Bashar Assad, a fin de propiciar un ataque preventivo conjuntamente contra SIRIA e IRÁN una a una. Según los cálculos israelí-americanos ello les permitiría consolidar la hegemonía de Israel como única potencia economica y militar de la multiregion al mismo tiempo que liquidar para siempre a Hizbollah y desaparecería la resistencia palestina. Se equivocan y hacen una apreciación incorrecta de la coyuntura internacional, pues Siria no es Libia, ni Irán es Irak. Por su lado, Hizbollah con muy fuerte respaldo popular y multiétnico en Líbano, se halla hoy mas que nunca, preparado política y militarmente para resisistir y neutralizar una embestida de Tel-Aviv, en tanto que la acumulación histórica de la lucha palestina dará a ese noble y ejemplar pueblo una renovada moral de combate y un nuevo marco contextual de lucha, pero esta vez en condiciones muy distintas al siglo XX y de lo que va en este siglo XXI.
La insurrección popular del Mundo Árabe ha llegado para cambiar el statu quo regional y su dinámica será creciente de ahora en adelante. Tendrá un impacto positivo en los anhelos y la redención del pueblo palestino. La rebelión de los pueblos de África del Norte, Medio Oriente y la Península arábiga no se conformara con cambios meramente cosméticos y formales. La rebelion tiene mucho que ver con el repudio de la políticas públicas neoliberales impuestas por los Estados Unidos de America y las cuales llevaron al hambre, el desempleo, la pobreza crítica, la corrupción rampante, la injusticia y a las graves violaciones a los Derechos Humanos y de la dignidad del hombre árabe de la calle.. las masas árabes quieren deshacerse, quieren liberarse, de las verdaderas causas de las revueltas: la opresión imperial estadounidense, la hegemonia del Estado de Israel, la desaparición de los regímenes al servicio de los intereses extranjeros y las guerras de agresión a pueblos hermanos como Irak y Afganistán. Pero sobretodo, la rebelión tiene mucho que ver con el ferviente deseo de los pueblos insurrectos de poner fin a la catástrofe histórico-social ocasionada por la ocupación israelí de los territorios palestinos y el genocidio cometido por el Estado de Israel contra ese pueblo, desde 1948 hasta el día de hoy. Los pueblos del Mundo Árabe sangran por esa herida y esta no cauterizara hasta ver cumplidos los anhelos del pueblo palestino. Es menester saber que la revolución democrática y antiimperialista apenas está comenzando y abarcara indefectiblemente la cuestión Palestina. El cambio es indetenible y acelerara el ocaso, sino el derrumbe del imperio.

La percepción de un eventual nuevo orden panarabista, anti neoliberal y pro-socialismo democrático (tipo nasseriano), provoca un estado de terror psicológico en Israel como en Washington, impotentes ante el derrumbe aparatoso de HOSNI MUBARAK en Egipto, el mayor aliado de Tel-Aviv y el más odioso y encarnizado enemigo del pueblo palestino, en especial respecto al movimiento HAMAS de Gaza. Los crímenes cometidos por Hosni Mubarak contra el pueblo egipcio y palestino le sitúan junto al abyecto Rey de Arabia Saudita, como uno de los más abominables ejemplos de traición en la historia moderna del mundo árabe. Sin su arrodillamiento ante los intereses de Israel y de Washington, la historia del pueblo palestino hubiese sido muy distinta. No obstante, el horizonte político en el entorno regional obrara favorablemente a la causa palestina. Prevemos a futuro próximo, un cambio sustancial en la política exterior de Egipto, ya sea con el advenimiento de una democracia islámica de tipo turco con los Hermanos Musulmanes en el poder, ya sea por la irrupción de una corriente nasseriana con respaldo popular en las Fuerzas Armadas egipcias. Sea el gobierno que venga, la presión del pueblo egipcio -en pro de poner fin a los lazos de subordinación nacional frente a Israel y a EE.UU.- será insoportable y producirá un cambio cualitativo en la relación de poder en todo en el Medio Oriente.

Para ello el pueblo palestino deberá decidir, sin interferencias externas de nadie, retomar la senda de la unidad nacional, política y social que caracterizaba la lucha palestina de antaño. La política de la división, la fragmentación y el enfrentamiento intestino entre palestinos es la mayor y la única fortaleza de Israel y del imperio que lo sostiene. “Una casa, una familia dividida contra sí misma no prospera, sino que cae”. La OLP de ABU MAZEN debe entender que la corrupción y las “dobles agendas” son vicios y focos de infección nefastos para la indispensable unidad nacional y popular y sola llevan la dirigencia de un país a la traición y al basurero de la historia. Por su lado HAMAS debe comprender, hoy más que nunca, que los cambios que se están produciendo en el entorno, son la ocasión propicia para tender puentes y caminar sobre vías de entendimientos sinceros. Deponer las diferencias y los odios internos (por muy explicables que sean) es un requerimiento de crucial importancia para que el pueblo palestino unido de Cisjordania y Gaza sea quien decida en toda libertad a quien elegirá para liderar su destino. Seguro estamos que elegirá al que posee mayor mística, transparencia, acumulación histórica en el campo de batalla, eficiencia y eficacia en la solución del problema económico-social del pueblo palestino.
EE.UU. e Israel están desplegando ingentes esfuerzos por descarrilar y frustrar los albores de un significativo cambio social, nacional y panarabista en la region, desde Marruecos en África del Norte hasta Yemen, en el extremo de la Península Arábiga. Saben que les queda poco tiempo para actuar y que el contexto geopolítico mundial es desfavorable para ellos. Por tal razón se aprovecharon de la disidencia de sectores populares en Libia, promovieron una guerra civil cuyos dirigentes rebeldes (antiguos colaboradores cercanos a Khadafi) son todos peones de Washington. Emprendieron junto a la OTAN un brutal ataque militar aéreo contra Libia en nombre de la llamada “guerra humanitaria” autorizada por la resolución 1973, del Consejo de Seguridad de la ONU, con el único proposito de apropiarse de la primera economía petrolífera de África, tomar posesión del oleoducto mediterráneo “greenstream” y adueñarse de los grandes mantos de agua bajo el desierto libio, cuyo principal beneficiario resultara ser el Estado de Israel. La aventura militar está saliendo mal para EE.UU, pues Khadafi no solo no se rinde, sino que avanza y amenaza con plantear una guerra de guerrillas en el desierto, para la cual ni la OTAN ni los EE.UU. están preparados ni en condiciones de librar.

La derrota militar sufrida en Irak y Afganistán y la situación adversa en Pakistan se lo impiden; pero además políticamente la opinión pública estadounidense se opone rotundamente a la apertura de un nuevo y aventurero frente de guerra, a menos de dos (2) años de las elecciones presidenciales, en un momento en que la quiebra de la economía norteamericana y el derrumbe de las clases media subrayan el descredito de Obama y su Premio Nobel es un hecho real.

La aparente ineficacia de los bombardeos aéreos y los altísimos costos de la guerra (casi US$1,000 millones hasta la fecha) debilitaran a los EE.UU. y por ende al Estado de Israel. Entonces, todo lo que debilite a Israel se convierte en fortaleza y oportunidad para el pueblo palestino. Lo importante para Palestina y el campo de solidaridad mundial activa, es tener claro que el principal promotor y financista de la contrarrevolución árabe y enemigo solapado de la liberación del pueblo palestino es el REINO DE ARABIA SAUDITA. La siniestra dinastía AL SAUD no solo es socio estratégico de EE.UU, sino también un fiel e intimo colaborador del ejercito y el MOSSAD israelí, ahora mas que nunca después de la defenestración del faraón egipcio HOSNI MUBARAK. El torturador oficial de Mubarak, general Omar Suleiman, Jefe de los Servicios de Inteligencia egipcios, es enemigo acérrimo de la idea de un Estado libre y Soberano de Palestina, es el hombre más querido y valorado por Washington y Tel-Aviv y seguramente es el principal agente de la CONTRARREVOLUCION EN LA REGION, financiada y armada por Riad, Arabia Saudita. Este hombre es todavía miembro del Consejo Superior de la Fuerzas Armadas de Egipto, gobierno provisional aun controlado por EE.UU. e Israel, pero gracias a la presión del pueblo egipcio será sin duda neutralizado por el eventual nuevo gobierno democrático a ser electo este mismo año de 2011. Este último probablemente operara un vuelco de política exterior, acercándose a Turquía, Siria e Irán. Esto significaría una ganancia política neta para el pueblo palestino. El ejército egipcio está dividido y el mando de sus principales cuerpos de combate están a cargo de una nueva camada de jóvenes oficiales de espíritu democratico y signo nacionalista. El principal beneficiario de esta eventualidad será el pueblo palestino

Para concluir, debemos decir que el proceso de paz en Palestina está virtualmente muerto pese a la presión de EE.UU. por activar en el mes de septiembre el Cuarteto de la Paz. Muy pocas son las esperanzas por no decir una esperanza inútil: El gabinete Netanyahu no cesa de expandir la construcción de viviendas para nuevos colonos judíos en tierras palestinas de Jerusalén-Este y de Cisjordania, el muro de separación (símbolo de apartheid) tiende a expandirse, aislar a la población palestina y despojarla de sus tierras de sembradío. Los últimos asentamientos de colonos hebreos en territorio palestino alcanzan cifras alarmantes que ponen en evidencia la intención del gobierno israelí de echar leña al conflicto y tomar el sendero de la guerra, claro esta, criminalizando a pueblo palestino, ofendido y humillado hasta la saciedad. El propio Ministro de Relaciones Exteriores hebreo Avigdor Libermann, hombre de la derecha ultramontana y poseedor de una mente violenta, hace lo imposible por asestarle una puñalada al desafortunado proceso de paz y así desatar un mar de sangre en Palestina, Siria y el Golfo Pérsico. Sabe que Netanyahu está en sus manos porque solo ostenta el cargo de Primer Ministro gracias a la alianza con el partido de Libermann, “Israelí Beitenu” (“nuestra casa Israel). Afortunadamente, esta hipótesis de una se ve frustrada por el temor israelí a que los pueblos de la región en estado de rebelion se radicalicen, llevando al poder regímenes antiimperialistas, anti-sionistas y panarabistas, lo cual daría como resultado el surgimiento de un nuevo mapa geopolítico en la región. Además pese a su deseo por destruir al pueblo palestino de Gaza, deberá pensarlo una y varias veces, dado que es posible que HIzbollah no se quede como mero espectador e impasible ante otro ataque israelí a Hamas y la repetición de un nuevo genocidio en Gaza.

En fin, la proclamación unilateral de un ESTADO PALESTINO, por parte de la Autoridad Nacional Palestina y la OLP para septiembre del año en curso, podría ser una alternativa saludable y honrosa, siempre y cuando sea apoyada decididamente por la inmensa mayoría de la comunidad internacional (Unión Europea incluida) y que Hamas y el pueblo de Gaza (quiérase o no) participen junto a la ANP como actores y constructores en la arquitectura del nuevo Estado. Se requerirá una enérgica caracterización sin las ambigüedades ya conocidas de China Popular y Rusia. Surgen en nuestro espíritu, algunas interrogantes de importancia mayor: ¿Aceptara esta solución el imperio? ¿Se atreverán China y Rusia a imponer el valor de los principios consagrados por el Derecho Internacional, en lugar de sus intereses geopolíticos y económicos globales? Se atreverán a vetar una resolución estadounidense y marchar mano a mano con el pueblo palestino hasta las últimas consecuencias? La historia lo dira pronto.

JORGE A. APARICIO
Analista internacional