EL RETIRO O ARCHIVO DE LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES MAL LLAMADAS “ENMIENDAS” 



EL LEVANTAMIENTO INDÍGENA CONTINÚA 



Ing. Jorge Moreno Ordóñez
Ex – Diputado Nacional

¡El levantamiento indígena continúa…!
Y amenaza con extenderse y radicalizarse a pesar de los gritos mentirosos del Jefe del Estado Capitalista Rafael Correa, que pretende inútilmente convencer a los ecuatorianos, que el paro ha sido un “rotundo fracaso”.
Miles de hombres y mujeres indígenas, especialmente en Saraguro y Macas, han enfrentado valerosa e indeclinablemente la represión policial del gobierno correista. Han paralizado carreteras y suspendido el envío de productos a los mercados; se han tomado locales de gobierno como la Gobernación de Macas, la Tenencia Política de Saraguro, locales ministeriales, pozos petroleros y otras acciones, que demuestran en los hechos el ejercicio ciudadano de su derecho a la resistencia ciudadana y a la desobediencia civil.
Por lo que se ve, la movilización y lucha combativa del movimiento indígena, tiende a generalizarse. Comunidades de Tungurahua proclamaron ayer nuevas acciones de protesta. Los indígenas de Cotopaxi, detenidos momentáneamente por las emisiones de gas del volcán Cotopaxi y la burda manipulación del gobierno de este fenómeno natural a través de la declaración del Estado de Emergencia, esperan atentos un nuevo pronunciamiento de sus dirigentes para reemprender sus acciones de protesta. Los indígenas que llegaron a Quito, hospedado en el Parque de El Arbolito, continúan sus actividades, en medio de la solidaridad ciudadana. Los trabajadores y el pueblo quiteño, continúan en sus multitudinarias marchas por las calles de la capital en rechazo al régimen correista.
El gobierno de Rafael Correa, mal administrador de turno del Estado capitalista, es el principal responsable de todo este malestar popular y su justificada protesta. Es el gobierno el que desató esta ola de acciones violentas de la policía contra el pueblo en las calles. Correa violentó la Constitución de la República al pretender eternizarse en el gobierno a espaldas de la voluntad popular. El Gobierno de Correa lanzó la violencia contra los pensionistas y jubilados al asaltar el IESS, robar sus fondos, destinados a la prestación de servicios y jubilación para cubrir el enorme déficit fiscal, producto del mal gobierno, la corrupción y el derroche de los fondos públicos.
Correa le ha dejado al pueblo ecuatoriano el único camino que le queda: la lucha y la insurgencia popular; responder a la violencia del Estado capitalista, con la violencia de las masas populares, que resisten y luchan por una vida mejor, por un nuevo Ecuador.
Así ha sido siempre a lo largo de la historia nacional. ¿Acaso el pueblo quiteño no insurgió libertariamente, con las armas en la mano, con el Mariscal Sucre a la cabeza, para alcanzar la independencia de la colonia Española en 1822? ¿Acaso los montubios e indígenas no insurgieron en la revolución liberal, con Alfaro a la cabeza, también con las armas en la mano, en históricas batallas como la de Gatazo, para terminar con el régimen feudal clerical de los conservadores? ¿Acaso, ayer nomás, el pueblo ecuatoriano no insurgió masiva y valerosamente, contra la reiterada y necia política antipopular y antinacional de los gobiernos neoliberales de Bucaram, Mahuad y Gutiérrez, hasta botarlos al basurero de la historia…?
Hoy, la principal demanda, el punto número uno del Programa de lucha del Paro Nacional de los Trabajadores y el Pueblo, y del levantamiento indígena con carácter de indefinido es:
“1. El retiro inmediato y definitivo por parte del Jefe de Estado Rafael Correa o el Archivo por parte de la Asamblea Nacional, de su Proyecto de Reformas Constitucionales, mal llamado de “Enmiendas Constitucionales”, con las que pretende acentuar y perennizar en el poder, a través del fraude electoral y la instauración de una verdadera y perpetua dictadura burocrática, a los actuales responsables de la crisis que soporta el Ecuador. Si Correa quiere reelección indefinida para él y la pandilla de sus mediocres conmilitones y cómplices, entonces que se convoque de inmediato a una Consulta Popular sobre las Reformas Constitucionales, para que los millones de ecuatorianos nos pronunciemos democráticamente en las urnas.”
Este valioso aporte en la dirección política del Paro, puso en el centro de la agenda de la lucha popular, una reivindicación de carácter político. Priorizó el problema de fondo, como es el poder político del Estado. Aclaró el rumbo de la lucha, en medio de la maraña del sinnúmero de justas reivindicaciones económicas y sociales de la mayoría de los ecuatorianos. Sintetizó la principal bandera de lucha política que hoy mueve a millones de ecuatorianos en todo el país.
Hay que dejar constancia histórica y agradecimiento social, a la Convención Nacional de los Jubilados del IESS, realizada en Quito el viernes 31 de julio del 2015, porque fueron ellos -cuando se sumaron al Paro Nacional de los Trabajadores y el Pueblo- los que propusieron y pugnaron porque el Colectivo de Organizaciones Populares y Sociales, convocantes del Paro, ponga como el primer punto de los reclamos, el Retiro o archivo de las Reformas Constitucionales.
¿Pero, cuál es la verdadera esencia DEL RETIRO POR PARTE DEL CORREISMO, DE LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES, mal llamadas “enmiendas”?
Es ante todo una reivindicación política de profundo contenido democrático y constitucional. Defiende la vigencia y el respeto a la Constitución de la República, elaborada en Montecristi y aprobada por el 80% de los ecuatorianos en el Referéndum, en la que se establece que la reelección en los cargos de elección popular, empezando por el Presidente de la República, se debe hacer solo POR UNA SOLA VEZ. Esto es lo que el Paro Nacional y el levantamiento indígena exigen que sea respetado por el Presidente de la República y la Asamblea Nacional.
Pretender imponer un “reelección indefinida” a espaldas de la voluntad del pueblo en las urnas, y en base a groseras manipulaciones politiqueras, propias de la vieja partidocracia corrupta, es un acto dictatorial del correismo, que pretende: “…acentuar y perennizar en el poder, a través del fraude electoral y la instauración de una verdadera y perpetua dictadura burocrática, a los actuales responsables de la crisis que soporta el Ecuador”. Y lo quiere hacer basado en el fraude electoral, descaradamente manipulado por un Consejo Nacional Electoral espurio, monopolizado por cinco empleados del gobierno y su partido Alianza País.
Y el pueblo ecuatoriano no va a permitir esa pretensión dictatorial del correismo. Por eso el pueblo está en las calles. Y seguramente seguirá allí, hasta conseguir la victoria.
Mañosamente Correa dice que “le tienen miedo a su candidatura a la reelección”. Falso. Si él lanza su candidatura a la reelección, seguramente la mayoría del pueblo, cansado de su gobierno fracasado y clínicamente muerto, lo vencerá en las urnas.
Pero el problema va más allá de las pretensiones personalistas de un vanidoso incurable. El problema es el establecimiento o no de un verdadero régimen democrático y alternativo en el Ecuador. El problema es si se respeta o no la Constitución vigente, reiteradamente pisoteada por el Jefe de Estado Correa y sus conmilitones.
El correismo dice que no hace falta que se consulte al pueblo sobre un problema tan grave, porque la Asamblea Nacional tiene atribuciones para Reformar la Constitución y porque la Corte Constitucional -que es una simple y vergonzante portería de Carondelet- le ha autorizado hacerlo. Esto es falso, de falsedad absoluta.
Primero, la Asamblea Nacional no tiene capacidad de Reformar la Constitución sobre un problema tan grave, porque la constitución no se lo permite. Por ello, montan el sainete de que se trata de una simple “enmienda”. Es falso, porque la espuria resolución de la Corte Constitucional, autorizando a la Asamblea violar la Constitución, esta viciada de inconstitucionalidad, por el fondo y por la forma.
Segundo, la Asamblea Nacional no puede Reformar la constitución, porque ha perdido legitimidad, porque ya no representa la voluntad popular que en su momento eligió a sus integrantes. La Asamblea Nacional, en la actualidad solo cuenta con el 34% de aprobación ciudadana. Y esto es así porque la mayoría gobiernista traicionó la confianza de sus electores. Porque perdió su independencia institucional y se convirtió en una vergonzosa portería del gobierno de turno, aprobando todo lo que le envió y ordenó su patrono, el Ejecutivo. Porque jamás fiscalizó seriamente las innumerables actos de corrupción y atropellos del Ejecutivo y se convirtió en una tienda de alcahuetería de los más grandes negociados, actos de corrupción y desgobierno que registra la historia republicana.
Para constatar estas verdades, basta un botón de muestra: ¿Puede tener legitimidad una Asamblea Nacional que sigue teniendo como una de sus miembros a la Asambleísta de Alianza País de Esmeraldas, que está presa por un acto de corrupción en un delito de tráfico de influencias y sobreprecios en la construcción de una obra de agua potable en Esmeraldas? Evidentemente que no. La Asamblea Nacional ha perdido legitimidad porque sin embargo de que dicha Asambleísta está presa, ella sigue constando todavía como Asambleísta… La Asamblea ha perdido legitimidad, porque hasta ahora la Presidenta de la Asamblea, la bachiller Gabriela Rivadeneira, y la Asamblea misma, no ha tratado el caso del levantamiento de la inmunidad parlamentaria de la Asambleísta Presa. ¿Y saben ustedes por qué? Simplemente porque la Presidenta de la Asamblea y la mayoría gobiernista, pisotearon la Constitución de la República y la Ley Orgánica de la Función Legislativa, que dispone de manera expresa, que para enjuiciar y encarcelar a uno de sus miembros, tiene que primero levantarse la inmunidad parlamentaria y ellos NO LO HAN HECHO HASTA AHORA…!
¿Qué autoridad moral puede tener ese grupo de mediocres, empleados de Carondelet que fungen de asambleístas, para REFORMAR LA CONSTITUCION A ESPALDAS DEL PUEBLO Y PRETENDER IMPONERNOS UNA DICTADURA PERPETUA A TRAVES DEL FRAUDE ELECTORAL…?
¡No tienen ninguna autoridad moral, li legal, ni constitucional!
Por eso el pueblo en las calles y campos de la patria proclaman con justa razón y empeño: “Si Correa quiere reelección indefinida para él y la pandilla de sus mediocres conmilitones y cómplices, entonces que se convoque de inmediato a una Consulta Popular sobre las Reformas Constitucionales, para que los millones de ecuatorianos nos pronunciemos democráticamente en las urnas”. Eso es democracia, los contrario es vulgar dictadura.
Yo agregaría, que se haga la Consulta, para que el pueblo los derrote en las urnas OCHO a UNO, porque así dicen las encuestas de opinión: que el 80% de la población quiere la consulta popular.
Por eso, Correa no quiere ni oír de la Consulta Popular, a pesar que grita y no se cansa de gritar: “somos más, muchos más…”, en sus permanentes, vulgares y cancinas pachangas, pagadas con los dineros del pueblo y rodeado de sus empleados, esbirros y adulones, popularmente conocidos como “borregos sanducheros”.
Sumando al Retiro Inmediato y Definitivo de las Reformas Constitucionales por parte de Rafael Correa, o el Archivo Definitivo de ellas por parte de la Asamblea Nacional, los trabajadores y el pueblo han proclamado como principales puntos del Paro Nacional, otras reivindicaciones de profundo contenido democrático y social, basados en las justas y sentidas reivindicaciones de la mayoría de los ecuatorianos y en el respeto y vigencia de la Constitución de la República. Así, debemos resaltar tres de fundamental importancia nacional:
“- La Restructuración inmediata del Consejo Nacional Electoral (CNE), eliminando el monopolio del partido de Gobierno Alianza País y democratizándolo con la integración de un delegado de los cinco o siete partidos o movimientos políticos que hayan obtenido mayor representación electoral en las dos últimas elecciones, a fin de que garanticen la voluntad popular en las urnas en las elecciones del 2017;
- La Convocatoria de una nueva Asamblea Nacional Constituyente para cambiar el fracasado modelo de Estado correista en crisis;
- La Devolución inmediata del IESS, asaltado por el gobierno correista a sus legítimos dueños los afiliados, jubilados y pensionistas, respetando la autonomía del IESS y su gobierno tripartito: afiliados, empleadores y Estado. Restitución del 40% para la jubilación ordinaria. Pago inmediato de los MIL CIEN MILLONES DE DOLARES al IESS, que constan en el Presupuesto General del Estado del 2015. Reorganización administrativa del Seguro Social y Servicios de Salud Integral. Devolución del Fondo de Cesantía del Magisterio (FCM) a sus legítimos dueños, los maestros afiliados al FCM.”
COMPATRIOTAS:
El levantamiento indígena continúa, se generaliza y radicaliza. La lucha popular en general, crece por todas partes: Se ha anunciado ya una HUELGA GENERAL, con la paralización de la producción por parte de los obreros y empleados y trabajadores del sector privado y público. Mientras tanto, el gobierno correista está cada vez más desenmascarado y aislado del pueblo, resguardado solamente por cuadras y cuadras de policías y robocops y los pachangueros borregos sanducheros.
Rafael el Católico, en vez de escuchar el clamor popular y acoger las correctas propuestas formuladas, acentúa la represión policial y militar, arrecia cínicamente con sus calumnias y mentiras contra el pueblo y sus dirigentes. Recorta el Presupuesto General del Estado, manteniendo los privilegios del derroche de los fondos públicos en la inmunda e insaciable burocracia gobiernista montada por él. Recorta obras que según él mismo dice son “innecesarias” o no son indispensables (“el pez por su propia boca muere”), y anuncia que el Presupuesto del 2016, será la mitad del actual, porque no tiene dinero… ¡Por eso es una realidad sostener que el gobierno correista está clínicamente muerto…!
El pueblo exige atención a sus justas demandas y seguirá luchando hasta conseguirlas. El gobierno correista está en la obligación de responder con soluciones correctas e inmediatas y no con represión creciente como responde ahora, alimentado más la furia popular. En manos de Correa está la solución. Y tiene que darla pronto. ¡Tiene que darla YA! Porque para mañana, puede ser tarde. Hay que aprender de las experiencias históricas. Fresca está en la memoria colectiva la testarudez de Bucaram de mantener el alza del precio del gas en contra la economía y los reclamos populares. Cuando derogó el alza, ya era tarde… Le tocó fugar a Panamá.
El Jefe de Estado Capitalista, Rafael El Católico, está en un callejón que tiene una salida: EL RETIRO INMEDIATO DE LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES, MAL LLAMADAS “enmiendas”. Está en sus manos hacerlo. Así como envió esa absurda pretensión dictatorial con un simple oficio, así mismo, con un simple oficio, tiene que retirarlas. Y tiene que hacerlo a tiempo, ahora; porque más tarde, como le ocurrió a Bucaram, puede ser demasiado tarde…
Mientras tanto, el pueblo ecuatoriano sigue en su marcha de gigante, rompiendo todos los obstáculos que se cruzan en su camino. El pueblo ecuatoriano sigue adelante en su búsqueda incesante por una nueva sociedad, por un Nuevo Ecuador.
¡VIVA LA LUCHA POPULAR POR EL RETIRO O ARCHIVO DE LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES Y LAS DEMÁS REIVINDICACIONES DEL PARO NACIONAL!
¡ABAJO EL GOBIERNO ROMPE HUELGAS…!
Ing. Jorge Moreno Ordóñez
Ex – Diputado Nacional