PRIMERAS CONSECUENCIAS DEL ACUERDO 5+1 



EL ACUERDO MARCO ENTRE IRÁN Y EL G5+1 



por Thierry Meyssan
Los políticos y periodistas occidentales están perplejos ante los acuerdos 5+1. Muchos no creen en nuestros análisis y no logran entender cuál fue el verdadero objetivo de las negociaciones. En todo caso, para Thierry Meyssan, al menos 3 acontecimientos de la última semana están directamente vinculados a ese acuerdo.
Red Voltaire | Damasco (Siria) |

La firma del acuerdo del llamado grupo 5+1 con Irán, sobre el programa nuclear de la nación persa, modifica el Medio Oriente y, por consiguiente, el orden mundial. Mientras los comentaristas internacionales se muestran extremadamente vacilantes sobre lo que vendrá después, yo sigo adelante con mi análisis basado en lo que ya publiqué anteriormente, cuando esas negociaciones estaban teniendo lugar.

Después de haber neutralizado la oposición de Cuba, la neutralización de la oposición de Irán constituye un golpe maestro de Barack Obama ya que aisla a Rusia y China. Porque se trata, en efecto, de una forma de neutralización: aunque Irán no abandona completamente el ideal antiimperialista de Ali Shariati y del imam Rullah Khomeiny, el hecho es que la República Islámica ha renunciado a entrar en conflicto con Estados Unidos y, por consiguiente, a exportar esa revolución.
Aunque no se conocen los diferentes anexos bilaterales entre Washington y Teherán, ya se ve –en menos de una semana– como empieza instalarse un nuevo paisaje que, al menos por el momento, se ajusta a mis pronósticos [1].
Mientras los políticos estadounidenses se pelean entre sí tratando de saber si van a apoyar o no el acuerdo, Irán se retiró de Adén, ciudad yemenita que cayó de inmediato en manos de la Fuerza Común Árabe, o sea –contrariamente a lo que su nombre parece indicar– en manos de Israel y Arabia Saudita. El estrecho de Bab el-Mandeb vuelve así a hallarse bajo control de la OTAN y el Saudi Ben Laden Group podrá construir un puente sobre el Mar Rojo para conectar Yemen y Djibuti. Por último, Israel y Arabia Saudita podrán explotar las reservas naturales del Ogadén etíope.
En Líbano, el ex ministro de Información Michel Samaha, encarcelado desde 2012 por haber preparado acciones terroristas en su país –supuestamente por orden del presidente sirio Bachar al-Assad y del general Ali Mamelouk, jefe de los servicios secretos sirios–, contradijo inesperadamente sus confesiones iniciales. Samaha negó también la autenticidad de las grabaciones de video que la FSI (la Fuerza de Seguridad Interna libanesa) había presentado como prueba de su culpabilidad y exigió que se publique el contenido íntegro de esos videos, lo cual podría modificar la interpretación de dichas “pruebas”. La nueva actitud de Samaha y el proceso de ese ex ministro ante el Tribunal de Casación militar, previsto para el 17 de septiembre, podrían privar a los adversarios de Siria del único argumento que les queda contra ese país. En efecto, después del derrumbe de la acusación antisiria que trataba de vincular al gobierno de Damasco con el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, el caso Samaha es lo único que todavía permitiría acusar a la Siria de Bachar al-Assad de terrorismo.
Los arrestos casi simultáneos de 29 individuos que se dedicaban a facilitar el paso ilegal de las fronteras en Turquía y de 431 yihadistas en Arabia Saudita constituyen, por otro lado, las primeras acciones significativas de Ankara y de Riad contra el Emirato Islámico. Aunque es aún demasiado pronto para saber si esos dos regímenes están realmente decididos a abandonar la dirección de los yihadistas –en el caso de Ankara– y su financiamiento –en el caso de Riad–, los arrestos mencionados parecen indicar que están en camino de hacerlo. En todo caso, su objetivo no sería acabar con el Emirato Islámico sino sacarlo del Medio Oriente. Por otra parte, el secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter, debe llegar a la región el 21 de julio para implementar las decisiones que el Consejo de Cooperación del Golfo adoptó el 14 de mayo en su encuentro de Camp David con el presidente Barack Obama, o sea para dotar a la Fuerza Común Árabe de los medios necesarios para luchar contra el Emirato Islámico.
Varios actores potenciales todavía no han comenzado a moverse, principalmente los europeos. Pero es poco probable que se opongan a la aplicación del acuerdo y lo más plausible es que traten de desempeñar algún papel. En ese sentido, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ya mencionó la posibilidad de favorecer la paz en Siria organizando una conferencia del tipo 5+1. Y si bien resulta difícil imaginar en qué forma de legitimidad podría basarse esa idea, también es cierto que este tipo de iniciativa pudiera resultar del agrado de Washington ya que le permitiría cambiar más fácilmente de política con respecto a Siria. Y, por otro lado, el espacio que logren ocupar los europeos se traducirá automáticamente en menos espacio para Irán. De todas maneras, para Barack Obama, ha llegado el momento, en Siria, de «tratar con el vencedor».
Thierry Meyssan

[1] Ver las crónicas semanales que he venido publicando durante los 2 últimos años, principalmente los siguientes 6 artículos: «Tras la coartada antiterrorista, la guerra del gas en el Levante» (29 de septiembre de 2014), «Lo que usted no sabe sobre los acuerdos entre Estados Unidos e Irán» (6 de abril de 2015), «¿Cómo será el Medio Oriente después del acuerdo entre Washington y Teherán?» (18 de mayo de 2015), «La previsible derrota de Francia en el Medio Oriente» (8 de junio de 2015), «Exclusivo: Los planes secretos de Israel y Arabia Saudita» (22 de junio de 2015), «Rusia saca sus castañas del fuego» (13 de julio de 2015).

EL ACUERDO MARCO ENTRE IRÁN Y EL G5+1
Cubanet
Irán pactó hoy con EE UU, Rusia, Alemania, Francia, el Reino Unido y China (G5 + 1), un acuerdo que limita su programa nuclear por 25 años. A cambio, verá levantadas las sanciones internacionales. Israel advirtió que el “único objetivo” de Irán es construir una bomba atómica
Irán pactó hoy con los Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia, el Reino Unido y China (G5 + 1), un acuerdo marco que limita de forma significativa su programa nuclear durante un período de hasta 25 años. A cambio, la República Islámica verá levantadas las sanciones internacionales que castigan su economía. Según el acuerdo, durante diez años Irán tendrá limitada su capacidad de enriquecimiento de uranio y de investigación y desarrollo en asuntos nucleares.

Durante 15 años, Irán se ha comprometido a no construir nuevas instalaciones nucleares y deberá reducir sus reservas de uranio enriquecido y aceptar medidas reforzadas de transparencia. Finalmente, por un período de 25 años se producirán inspecciones de calado en toda la cadena de gestión del uranio, un material sensible con finalidad tanto civil como militar, para evitar desviaciones no declaradas.

Aquí están los principales puntos del acuerdo:

Limitaciones en el enriquecimiento de uranio

Irán se ha comprometido a no enriquecer uranio por encima del cuatro por ciento por al menos 15 años. El uranio para fines pacíficos sólo requiere de un enriquecimiento de hasta el cinco por ciento, mientras que para alimentar un arma nuclear es necesario que ese material se purifique hasta el 90 por ciento.

La República Islámica se ha comprometido a reducir en aproximadamente dos tercios sus centrifugadoras, así pasará de tener cerca de 19.000 de estos aparatos instalados ahora a 6.104 y de ellos, sólo 5.060 podrán enriquecer uranio en los primeros 10 años. Todas estas máquinas serán el tipo IR-1, centrifugadora de primera generación, las menos avanzadas. El país persa también se compromete a reducir de 10.000 kilos a 300 kilos sus reservas de uranio de bajo enriquecimiento por 15 años, y a no construir nuevas instalaciones con el propósito de enriquecer uranio durante ese mismo período de tiempo. Con estas medidas se pretende que el tiempo que requeriría Irán si quisiera adquirir suficiente material fisible para alimentar un arma atómica pase de los actuales 2 a 3 meses a, por lo menos, a un año.

Irán modificará su planta de Fordo de modo que ya no se emplee para enriquecer uranio durante al menos 15 años. La República Islámica sólo podrá enriquecer uranio en la planta de Natanz, con sólo 5.060 centrifugadoras de primera generación durante los primeros diez años. Además, se compromete a retirar durante diez años su maquinaria más avanzada, como 1.000 centrifugadoras IR-2M. Irán acepta no utilizar centrifugadoras avanzadas, del tipo IR-2, IR-4, IR-5, IR-6, o IR-8 durante al menos diez años. Además limitará la investigación y el desarrollo de esas maquinarias, imprescindibles para purificar uranio.

Medidas de transparencia

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) tendrá acceso regular a todas las instalaciones nucleares de Irán. Los inspectores podrán supervisar toda la cadena de suministro que sustenta su programa nuclear. Los nuevos mecanismos de transparencia y las inspecciones seguirán de cerca los materiales y componentes para evitar su desviación a un programa secreto.
Los inspectores tendrán acceso a las minas de uranio y podrán mantener una vigilancia continua en las fábricas de uranio durante 25 años. Todas las centrifugadoras y los equipos de enriquecimiento retirados de Fordo y Natanz estarán bajo la vigilancia de la AIEA.
Se establecerá un mecanismo para supervisar el suministro, la venta o la transferencia a Irán de ciertos materiales de doble uso, civil y militar, como medida adicional de transparencia.
La República Islámica se ha comprometido a aplicar el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación, que otorga mayor acceso e información a los inspectores de la ONU.
Irán estará obligado a permitir el acceso a los inspectores de la ONU a los sitios sospechosos de estar involucrados en actividades nucleares sin declarar. El país persa responderá también a las dudas de la AIEA sobre experimentos relacionados con una supuesta vertiente militar de su programa nuclear.

Remodelación del reactor de Arak

Irán ha acordado rediseñar y remodelar un reactor de investigación de agua pesada en Arak, para que no produzca plutonio que pueda ser usado para alimentar un arma nuclear. El núcleo original del reactor, que habría permitido la producción de cantidades significativas de plutonio de uso militar, será destruido o retirado del país.
La República Islámica enviará todo el combustible usado del reactor fuera del país durante toda la vida útil de la instalación. Irán tampoco acumulará agua pesada por encima de las necesidades del reactor de Arak y venderá ese material sobrante en el mercado internacional.
Irán no construirá ningún reactor adicional de agua pesada durante 15 años. Teherán se ha comprometido de forma indefinida a no llevar a cabo reprocesamiento o investigación y desarrollo sobre reprocesamiento de combustible nuclear usado.

Alivio de sanciones

Irán verá aliviadas las sanciones internacionales que pesan sobre el país si cumple con sus compromisos. EEUU y la Unión Europea suspenderán sus penalizaciones relacionadas con actividades nucleares después de que la AIEA haya verificado que Irán ha cumplido con lo acordado.
Si en algún momento Irán no cumple con lo prometido, estas sanciones volverán a entrar en vigor. Todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la disputa nuclear con el país persa se levantarán también si se cumple lo prometido.

AGENCIAS