A BARRER LA CORRUPCIÓN: 



UN ACTO SIMBÓLICO DE LA CIUDADANÍA CONTRA LA IMPUNIDAD 



OPCIÓN SOCIALISTA
Existe la percepción ciudadana de que la administración pública ha llegado a niveles de corrupción como nunca antes en la historia del Ecuador. La respuesta del régimen frente a estos actos ha sido la de una total impavidez, además de garantizar su impunidad, salvo cuando dadas las circunstancias, se ha visto obligado a reconocer hechos como los del ex Ministro de Deportes; los de Pedro Delgado y últimamente los de una asambleísta de Esmeraldas. Todos los ecuatorianos hemos sido testigos de las siguientes denuncias: irregularidades en los contratos para la construcción de la gran obra pública; turbia negociación de la deuda pública y de los contratos con China; concesiones mineras irregulares; uso de fondos públicos para espiar a los ciudadanos sin orden judicial; viajes del Presidente al exterior acompañado de un enorme séquito de colaboradores y amigos; compra de helicópteros con evidentes fallas en su funcionamiento, etc.

Cuando alguna de estas denuncias ha pasado a conocimiento de la Fiscalía y la Función Judicial sus autores han terminado como reos de la justicia. Además, el Consejo de Participación Ciudadana, la Asamblea Nacional y los organismos de control no han investigado los mayores casos de corrupción en estos ocho años de gobierno así como no se han atrevido a fiscalizar la gran obra pública contratada en los últimos veinte años por el Municipio de Guayaquil dirigido por Febres Cordero y Nebot. Frente a esta realidad, es urgente que las organizaciones sociales y populares y los ciudadanos hagan escuchar su voz ante la opinión pública, para denunciar el irresponsable manejo del dinero de todos los ecuatorianos, que ha beneficiado a pocos, convertidos en nuevos ricos y que se encuentra en la más absoluta impunidad. Es inaudito que, mientras a los gobiernos autónomos descentralizados incluidos a los dirigidos por personas allegadas al régimen, se les investiga y se audita su trabajo con todo el peso de la ley, para cubrir las apariencias, los organismos de control no hagan nada para detener el mal manejo en las entidades del Gobierno Central y del Municipio de Guayaquil.

Resulta evidente que existe un pacto de impunidad entre los personeros más connotados del correísmo y del socialcristianismo.

Entre las acciones que los colectivos de trabajadores, campesinos e indígenas han tomado está la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, compuesta de ciudadanas y ciudadanos probos e independientes, quienes receptarán denuncias e investigarán los casos que lleguen a su conocimiento.

De igual manera, las organizaciones sociales y el socialismo revolucionario han lanzado la campaña “A Barrer la Corrupción”, para poner en el centro del debate en el Ecuador este tema silenciado por el poder. Armados de escobas y baldes, los ecuatorianos acudiremos a las entidades públicas para barrer la corrupción y decirle NO a la impunidad. Exigimos que se transparente el manejo del dinero del Estado y se lleve a juicio a todos quienes se benefician ilegalmente del mismo.


SE CREA LA COMISIÓN NACIONAL ANTICORRUPCIÓN

La 5ª. Convención Nacional del Colectivo Unitario de Trabajadores, Indígenas y Organizaciones Sociales, celebrada en Riobamba el 30 de mayo de este año, decidió impulsar la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, la misma que se posesionó el 24 de junio en un acto público. Esta Comisión está integrada por Jorge Rodríguez, quien fue designado presidente de la Comisión, Julio César Trujillo, Isabel Robalino, María Arboleda, Simón Espinosa, Ramiro Román, Germán Rodas Chaves, David Rosero y Byron Celi, ciudadanas y ciudadanos de reconocida trayectoria en el quehacer público y privado del país.

Que uno de los elementos fundamentales de la vida pública es en manejo eficiente y Honesto de los recursos nacionales; Que la corrupción atenta contra la esencia misma
de la democracia, y las condiciones de vida del conglomerado social; Que el Régimen actual ha permitido y ha promovido las irregularidades, mediante el control del Ejecutivo en todas las funciones del Estado y organismos de control: Asamblea Nacional, Corte Nacional de Justicia, Corte Constitucional, Consejo Nacional de Participación, Consejo Nacional Electoral, Contraloría General del Estado, instaurando
la impunidad absoluta.

Que la corrupción ha ido creciendo en forma acelerada, las denuncias de malos manejos de los recursos públicos han sido sistemáticamente encubiertas y desechadas por los organismos de control, auditoria y fiscalización establecidos para ello, y por el contrario se ha perseguido y sancionado ilegal e inmoralmente a sus denunciantes.

Que es obligación de las organizaciones sociales representativas de la sociedad ecuatoriana defender los intereses del pueblo y el derecho de fiscalización ciudadana y promover activamente la lucha contra la corrupción.

RESUELVE:

1.- Impulsar la constitución y funcionamiento de una COMISIÓN NACIONAL ANTICORRUPCIÓN, como organismo cívico que actúe como canal de expresión de la ciudadanía sobre casos de corrupción y mal manejo o abuso del poder público, para impedir que los graves actos que cometen altos funcionarios queden en la impunidad.

2. Rechazar una vez más los actos de encubrimiento y la persecución que ha llevado adelante el régimen para impedir que la corrupción sea conocida y sancionada, e invitar a la ciudadanía que la denuncie sin miedo.

3. Declarar que el colectivo impulsa esta Comisión Nacional Anticorrupción, pero se abstendrá de interferir en su funcionamiento y resoluciones, la mencionada Comisión funcionará con total autonomía de intereses políticos y particulares.

4. La Comisión deberá aprobar su reglamento interno en el que se establecerá sus competencias, sus responsabilidades, atribuciones y los procedimientos con total autonomía para procesar la investigación de casos de corrupción y mal manejo o abuso de la autoridad.

5. Encargar al Colectivo que en consulta con todas las organizaciones sociales, intelectuales, profesionales, académicos se seleccione las personalidades que deberían integrar esta Comisión.

6. El Colectivo, como todo el pueblo del Ecuador, apoyara incondicionalmente el trabajo de la Comisión Nacional Anticorrupción.

7. Invitamos a la ciudadanía a concurrir a ella para denunciar los casos de corrupción del actual régimen, para que se los investigue y puedan ser planteadas sus conclusiones
ante los órganos jurisdiccionales nacionales e internacionales.

Riobamba, 30 de mayo de 2015

DISCURSO DE PABLO SERRANO CEPEDA,
(PRESIDENTE DEL FUT), EN LA POSESIÓN DE LA
COMISIÓN NACIONAL ANTICORRUPCIÓN

“Nos hemos congregado aquí para cumplir con un compromiso ciudadano de primera magnitud en los momentos que vive nuestra patria.

Vamos a posesionar a las personas que integran la Comisión Nacional Anticorrupción, una iniciativa ciudadana que el Colectivo de Organizaciones Sociales ha promovido para responder al clamor nacional que nos compromete a poner fin a la impunidad.

No tengo que justificar por qué se necesita una instancia de control de la corrupción, ya que la vemos crecer y llenar los espacios del país. Tampoco debo explicar el motivo por el cual la iniciativa nace de la ciudadanía y no del sector oficial, ya que todos sabemos que una entidad de esta naturaleza fue suprimida y remplazada por un Consejo de Participación Ciudadana que nada controla, a tal punto que lo critica hasta el jefe de Estado.

Lo que si debo decir es que el Colectivo de Organizaciones Sociales ha interpretado el sentir ciudadano al convocar a distinguidas personalidades a integrarse a esta iniciativa. Sabemos que la tarea que van a cumplir es dura y será calumniada y perseguida, por eso estamos conscientes de que su labor será un gran aporte, que hará prevalecer la ética pública y los intereses de la patria.

Debo dejar en claro que la iniciativa de formar esta Comisión no implica que las organizaciones vayamos a tener alguna injerencia en ella. Hemos planteado la necesidad de que una entidad de esta naturaleza exista y hemos convocado a un grupo de personalidades para que participe. Luego de este acto la Comisión tendrá la más absoluta libertad para organizarse como crea pertinente.

No vamos a ser indiferentes. Seremos los primeros en respetar la independencia de la Comisión, pero también los primeros en respaldar sus acciones. Desde las calles, donde estamos expresando nuestro rechazo al autoritarismo y a la corrupción, daremos nuestro apoyo a su trabajo, y presionaremos para que se sigan las acciones administrativas y penales a los presuntos responsables de actos de corrupción, puesto que el silencio de las autoridades ha cubierto de un velo de impunidad las irregularidades.

El que se cumplan las acciones propuestas por la Comisión será una demanda central de las próximas movilizaciones y del Paro Nacional del Pueblo, que estamos preparando para obligar al régimen a cambiar su rumbo antipopular y autoritario.

El reconocimiento constitucional de la Comisión Anticorrupción será una de nuestras
propuestas centrales para la reforma radical de la Carta Fundamental que demandamos se lleve a efecto, con la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

El país pone su esperanza en sus manos, distinguidos integrantes de la Comisión Anticorrupción.

La democracia radical que el país demanda no podrá lograrse si no se pone de moda la honradez.

Y para que eso se consiga, la labor de ustedes es fundamental. Cuenten ustedes con el apoyo y la gratitud del pueblo ecuatoriano.”