SUPREMACISTA BLANCO ASESINÓ A 9 AFROAMERICANOS EE.UU. 



LOS NEGROS NO ESTÁN SEGUROS NI ORANDO EN IGLESIA 



Otra masacre en Estados Unidos, con varios afroamericanos asesinados en una Iglesia. Es un país ideal para esas masacres: practica la violencia afuera y adentro, tiene un pasado y presente racista, y la venta de armas es libre.
EMILIO MARÍN

Para Barack Obama es uno de los peores finales, habiendo comenzado en 2009 rodeado de tantas esperanzas multicolores y especialmente de la población negra. Es que por primera vez en la historia del país un afroamericano llegaba a la Casa Blanca.
En el tramo semifinal de su gobierno, una histórica iglesia metodista de Carolina del Sur, símbolo de la lucha por los derechos civiles, fue escenario de una masacre.
Resultado político: Obama queda como un inútil de cara a su gente. Como alguien que no fue capaz siquiera de hacer aprobar una ley de control de armas para al menos limitar esa clase de asesinatos en masa. Y para hacer más evidente el papelón, los 9 muertos de este último episodio son mujeres y hombres negros.
La conocida Iglesia AME Episcopal Iglesia Metodista Africana Emanuel, ubicada en Charleston, Carolina del Sur, tenía reuniones los miércoles para estudiar la Biblia. Y este 17 de junio junto a personas que iban habitualmente, se coló un blanco de 21 años, Dylann Roof, que estuvo orando y conversando con ellos una hora. Luego extrajo una pistola calibre 45 y empezó a disparar en medio de expresiones tales como “tengo que hacerlo, ustedes violan a las mujeres y se quieren quedar con el país”.
Uno de los primeros en morir fue el reverendo Clementa C. Pinckney, de 41 años, que a la vez era senador estadual por los demócratas (a los 23 fue diputado por ese partido, uno de los más jóvenes de la historia de esa cámara).
El arma del criminal le había sido regalada por su padre por su cumpleaños, según reportó su tío, Carson Cowles. Es un arma de guerra, pero allí puede ser comprada sin impedimentos, gracias al lobby de la Asociación Americana del Rifle, que supo presidir el ex actor Charlton Heston, y los fabricantes de armas. Si quieren un fusil como el que los marines usan en Afganistán, y tienen la plata para pagarlo, también lo pueden llevar. El negocio por encima de todo...

VERDADES A MEDIAS
El asesino fue detenido en el estado vecino, Carolina del Norte, y su acción fue catalogada por la justicia y la policía como “crimen de odio”. El presidente dio una conferencia de prensa donde manifestó su “tristeza y rabia” por un suceso repetitivo. Obama llamó la atención sobre la falta de limitaciones a la venta de armas y dijo que estas masacres ocurren en Estados Unidos pero no en otros países desarrollados.
Ya se consignó que uno de sus más sonoros fracasos -no el único- fue el no haber podido imponer límites a ese armamentismo de rango constitucional. En la conferencia se lo notó resignado, porque no anunció ninguna iniciativa legal al respecto. El “pato rengo” carece de ánimos para alguna limitación legal en la materia como si supiera que el Capitolio se la va a voltear.
Una agencia de noticias publicó el listado de las últimas masacres en EE UU. Descartando las anteriores a su asunción, quedan éstas: 5/11/2009, un ex psiquiatra del ejército mató a 13 compañeros en la base texana de Ford Hood. 16/04/2012, un estudiante surcoreano mató a 32 personas en la Universidad de Virginia. 20/7/2012, disfrazado de villano, James Holmes, de 24 años, irrumpió en un cine de Denver y mató a 12 personas. 16/9/2013, un hombre mató a 13 personas en el cuartel general de la armada en Washington. 14/12/2012, un joven abrió fuego contra estudiantes de la escuela Sandy Hook, en Connecticut y 20 chicos murieron.
Con lo de la iglesia se engrosa su triste récord internacional donde nadie le discute el campeonato de la muerte. Obama se queda muy corto en sus palabras. Crímenes aberrantes como esos no sólo que no fueron cometidos en otros “países desarrollados”, como él dijo. Tampoco se conoce de matanzas por el estilo en “países en vías de desarrollo”. La comparación se refiere a asesinatos hechos por una persona armada; si entraran en el cotejo represiones de gobiernos y Fuerzas Armadas claro que hay masacres numéricamente muy superiores. También en esa categoría el imperio está en el podio, con cerca de un millón de muertos en Irak.
De eso no habló Obama. Prefirió tomar un aspecto y compararlo con un solo tipo de países. Así y todo la criminalidad de la enferma sociedad norteamericana quedó al tope, sin disimulos.

STOP AND GO
Se puede traducir como paro y sigo. Justo el día de la masacre en la iglesia, iba a llegar a la ciudad el precandidato republicano Jeb Bush, hermano de George W, que lucha por heredar el Salón Oval. El día antes había estado Hillary Clinton, precandidata demócrata que perdió la pulseada de 2008 con Obama y ahora va por su revancha, aunque el Salón Oval u Oral tenga el recuerdo de los encuentros de Bill con la becaria Mónica Lewinsky.
Frente a la tragedia, los candidatos suspendieron sus actos por dos días. Es la respuesta “políticamente correcta”, también aconsejada por sus asesores para que el costoso marketing no se gaste en vano, con audiencias cautivadas por otros temas de actualidad.
Después reanudarán sus actos proselitistas como si nada. Y quizás llegue a Carolina del Sur el candidato republicano Donald Trump, el bimillonario con inversiones en la construcción y el mercado inmobiliario, que dijo tener 9.000 millones de dólares de patrimonio, por lo que no pedirá aportes a empresarios como hacen los demás. Trump debutó con un discurso que prometió levantar muros de contención a los inmigrantes mexicanos, como si fueran la peor peste. Dijo que los muros construidos por su empresa son los mejores y más baratos, por lo que no se podría descartar algún negocio.
Ese empresario siembra violencia, especialmente contra los inmigrantes mexicanos. ¿Qué tendría de extraño que otro neonazi como Dylann Roof empiece a los tiros contra personas de esa colectividad, por ejemplo en un estadio de fútbol? El criminal podría gritarles mientras dispara: “ustedes nos están sacando el trabajo a los americanos”.
Lo que el cronista trata de decir es que allí hay un sistema económico, político y cultural basado en la desigualdad social, la explotación, la violencia, las guerras y el racismo. Y de ese terreno contaminado, como tierra fértil, surgen personajes como el joven supremacista blanco que empezó a los tiros en la Iglesia. Es su culpa, pero no sólo suya ni es un problema individual. Ya la gobernadora del Estado, Nikki Haley, planteó que si se comprueban los cargos prefiere un juicio en Carolina del Sur y no en la justicia federal, para aplicar la pena de muerte. Se contesta a la violencia con más violencia y eso cierra el círculo vicioso de la muerte, hasta la próxima masacre. Y de paso, algunos de los asesinos que están en proceso de maduración, tomarán a Dylann Roof como un ídolo, listos a emularlo.
El dato mete miedo: entre 2000 y 2013, el FBI registró 160 tiroteos, en los que murieron 486 personas.

NO TODO ESTÁ PERDIDO
Aquella sucesión de crímenes puede inclinar a muchos norteamericanos a un pensamiento derrotista, de que su sociedad no tiene remedio. Pero también puede llevarlos a una indagación de porqué les ocurre eso, a diferencia de, por caso, Cuba. La isla socialista, a sólo 90 millas de La Florida, no tiene estas sacudidas criminales y no tanto porque su policía y seguridad puedan prevenir atentados. Sobre todo, porque tiene una educación diferente, un piso cultural más elevado y un culto por la igualdad de las personas en todo sentido, también en sus ingresos y posibilidades (no la igualdad absoluta, claro). No hay opresión de clase de las personas ni por el color de su piel, y eso que Cuba cuenta un importante sector de afrodescendientes. Estos pueden sufrir aún hoy algún menoscabo pero no racismo.
Plantear estos temas de confrontación ideológica es lo que Fidel Castro llamó “Batalla de Ideas” y a su modo aludió el Papa Francisco como “Revolución Cultural”, exponiéndose a que los comunistas chinos le pidan pagar el copyright por cuenta de Mao.
De ese dolor que hoy se palpa en Carolina del Sur puede surgir un cambio para bien de muchas personas, si perciben las raíces profundas y envenenadas del racismo.
Sobre todo el cambio no va a venir de las oraciones ni la introspectiva, sino de una costumbre recuperada desde fines de 2014, cuando Ferguson, Nueva York, Cleveland, Baltimore y otras ciudades vieron rebasar sus calles con protestas de organizaciones y familiares de las víctimas de “gatillo fácil” policial. Los policías que tiraron a matar eran blancos y los muertos todos negros.
En esas luchas actuales viene bien, para los norteamericanos y también para los argentinos, saber algunas cosas de la historia. El cronista desconocía que la iglesia AME donde se produjo la masacre, había sido una modesta iglesia de los negros que a principios del siglo XIX fue quemada por los blancos y varios de sus fieles condenados a la horca. ¿Su delito? Denmark Vesey organizó un levantamiento de esclavos en 1822 para huir en barco hacia Haití, la primera república negra independizada de Francia. Los descubrieron y los mataron, pero unas décadas más tarde los negros reconstruyeron su iglesia. Ahora los vuelven a asesinar. Difícilmente los puedan vencer para siempre.
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Sergio Ortiz
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JOVEN PROTAGONIZA MASACRE POR RACISMO EN TEMPLO DE EEUU: 9 MUERTOS
MATANZA RACIAL A TIROS EN UN TEMPLO DE EE.UU.: 9 MUERTOS.
CUBADEBATE
Un hombre blanco de unos 21 años atacó a tiros a fieles afroamericanos de un templo metodista del centro de Charleston, Carolina del Sur, causando al menos 9 muertes. La policía apresó a un sospechoso e inició de inmediato un rastrillaje en la zona del ataque.
Los disparos sucedieron anoche, minutos después de las 23 horas, en la Emanuel African Methodist Episcopal Church, la iglesia más antigua de esta congregación en el sur de los Estados Unidos, donde asiste una mayoría de afroamericanos. No se sabe aún el número de víctimas, pero la policía dijo a la CNN que había varios cuerpos tirados en el piso que aún no habían sido identificados.
“Es una escena terrible”, dijo el pastor local Thomas Dixon a la CNN. “Aparentemente una persona entró en la iglesia y comenzó a disparar. No se sabe bien qué pasó, todavía se está buscando a un sospechoso”.
En Charleston vive una numerosa población afroamericana y en las recientes semanas hubo protestas por un caso de violencia policial contra un joven de raza negra por parte de un agente blanco.
La primera confirmación en las redes sociales la dio el legislador estatal Peter McCoy, quien indicó a través de su cuenta de Twitter que la cifra de fallecidos podría ascender a 9, pero acotó que no se trataba de una información oficial.
Otro legislador estatal, Wendell G. Gilliard, representante del distrito donde se encuentra la iglesia, también confirmó que hubo numerosas víctimas fatales y heridos. Al parecer los muertos y heridos fueron sorprendidos tanto dentro del templo metodista como en el atrio religioso.
El pastor de la Iglesia Africana Metodista Episcopal (AME) se encontraba dentro del templo a punto de celebrar un servicio religioso, cuando se inició el tiroteo. Esto fue informado por los diarios Post y Courier.
La historia de la iglesia AME Emmanuel, cuya feligresía es tradicionalmente afroamericana, tiene una importante historia en Carolina del Sur. Su protagonismo trascendió al resto de EE.UU. y se remonta a 1816, cuando varias iglesias se apartaron de la Iglesia Episcopal Metodista de Charleston.
Uno de sus fundadores fue Denmark Vesey quien encabezó una revuelta de esclavos en 1822. El religioso de la comunidad de AME Emmanuel fue atrapado y los terratenientes blancos quemaron su iglesia en represalia por su atrevimiento libertario. En su página web, la iglesia describe a la propia comunidad como la “iglesia AME más antigua en el sur”.
La cámara de seguridad de la iglesia de Charleston, en Carolina del Sur (este de EE.UU.), donde el miércoles un tiroteo causó la muerte a 9 personas, tomó imágenes del probable autor del crimen.
Las fotografías, entregadas por la Policía local, han sido publicadas a través de la página Facebook por el Ayuntamiento, junto al número de la Oficina Federal de Inteligencia (FBI, en inglés), para pedir la colaboración de la población.
Las imágenes muestran a un joven delgado de raza blanca con pelo castaño cortado “a tazón” y vestido con un suéter gris claro. La Policía ha estimado su estatura en 175 cm., y su edad en unos 20 años. El sospechoso abandonó la iglesia en un sedán negro tras la matanza.
DYLANN ROOF: “ESTOY AQUÍ PARA MATAR NEGROS”
Por Pablo Pardo, enviado especial a Charleston (EEUU)
Dylann Roof, 21 años y antecedentes por drogas, fue detenido horas después de protagonizar la mayor matanza racista en EEUU desde 1921. En la noche del miércoles, Roof entró en una iglesia de Charleston (Carolina del Sur). Durante una hora, asistió al oficio. Luego, se levantó y disparó a todos los presentes. “He venido aquí a matar negros”, gritó.
Tras su matanza, Roof logró huir de las inmediaciones de la iglesia Madre Emanuel y la policía, el FBI y otras agencias federales iniciaron la caza al hombre. Carson Cowles, un tío del joven agresor, lo reconoció en las imágenes de vídeo que publicaron las autoridades, en las que se veía a Roof entrando en el templo. El joven, detenido hace tres meses por posesión de drogas, tenía un retrato suyo en las redes sociales vestido con una cazadora con la bandera de la Sudáfrica del apartheid y la de Rhodesia (actual Zimbabue) bordadas. Estos dos regímenes son muy admirados en Estados Unidos por los grupos de odio que promueven la supremacía blanca.
Los Estados Unidos de Barack Obama, el primer presidente negro de ese país, retrocedieron ayer al pasado más siniestro de su Historia con el que ha sido el mayor atentado motivado por cuestiones raciales en más de nueve décadas. Aunque no existe un registro oficial, la cifra de nueve afroamericanos muertos a tiros ayer mientras la iglesia Madre Emanuel, en la ciudad de Charleston, en Carolina del Sur, es la más alta en un ataque de estas características desde que en la ciudad de Tulsa, en Oklahoma, 300 negros fueron asesinados en marzo de 1921.
El objetivo del presunto autor de la masacre -Dylann Storm Roof, un blanco de 21 años que fue detenido ayer por la tarde en el vecino estado de Carolina del Norte- no parece haber sido sólo matar. También ha sido aterrorizar. Solo así se explica que Roof dejase escapar a una mujer.
“Le perdonó la vida, le dijo: ‘Te voy a salvar, para que cuentes lo que pasó‘”, según declaró ayer el presidente de la oficina de Charleston de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, según sus siglas en inglés), el grupo más antiguo de defensa de los derechos de los afroamericanos de Estados Unidos.
Según la cadena de televisión ABC, una niña de cinco años también se salvó, pero porque, en un tremendo alarde de sangre fría, se hizo la muerta. Otra persona estaba ayer en el hospital, herida, pero fuera de peligro. Los otros nueve asistentes al oficio religioso habían muerto.
Esas nueve víctimas de la matanza exceden a cualquier ataque con una motivación similar del que se tenga noticia en las últimas décadas. En 2012, un cristiano blanco asesinó en el estado de Michigan a seis miembros de la comunidad sij a los que confundió con musulmanes por sus barbas y sus turbantes. En 2006, un musulmán mató a seis judíos en Seattle. En 1963, el Ku Klux Klan -una organización blanca, protestante, conservadora y antisemita- asesinó a cuatro niñas al dinamitar una iglesia en la ciudad de Birmingham, en Alabama.
Ninguna de esas matanzas alcanza el nivel de la de Charleston. Según la versión más extendida de los hechos, Roof entró en el templo y permaneció allí cerca de una hora, hasta que empezó a disparar con una pistola. Un familiar de uno supervivientes declaró a los medios que el presunto asesino gritó “¡Estáis violando a nuestras mujeres, estáis tomando al asalto nuestro país, tenéis que iros!”. Según la CNN, añadió: “Estoy aquí para matar negros“.
Es una frase que conecta con lo más profundo de la mentalidad estadounidense. La obsesión de los blancos de ese país con la supuesta violencia sexual y machista de los negros marca la Historia del país. La violación de una blanca por un negro es el eje del argumento de la película El nacimiento de una nación, de David W. Griffith, uno de los filmes más importantes del siglo XX.
Cuando el entonces presidente de EEUU, el demócrata Woodrow Wilson, vio la cinta, comentó: “Lo más triste es que lo que aquí se narra es cierto”. La muerte de dos niñas blancas en 1944 fue lo que hizo que el afroamericano George Stinney fuera llevado a la silla eléctrica en, precisamente, Carolina del Sur. Stinney era tan pequeño que para poder ejecutarlo tuvieron que sentarlo encima de una Biblia, a fin de ponerle los amarres y electrodos necesarios para la electrocución.
Las presuntas relaciones sexuales entre el adolescente negro Emmett Till, de 14 años, y una mujer blanca, provocaron el linchamiento hasta la muerte de éste en el año 1955. Esos actos han disminuido, pero no han desaparecido completamente. Las autoridades estadounidenses han declarado que la raza fue un factor determinante en el asesinato por ahorcamiento de Lennon Lacy, un joven de 17 años que tenía una novia blanca. El cadáver de Lacy fue encontrado en agosto pasado. El estado en el que se produjo el crimen, de nuevo, Carolina del Sur.
La matanza de la iglesia de Madre Emanuel, como se la conoce afectuosamente en Charleston, encaja dentro de esa historia de violencia de Carolina del Sur, el estado en el que está la Universidad Bob Jones, un centro académico protestante en el que hasta el mismo año 2000 estuvieron prohibidos, por razones presuntamente religiosas basadas en la Biblia, los noviazgos entre personas de diferentes razas. Hasta el arma de fuego parece tener cierta historia, porque podría haber sido un regalo de su padre por su cumpleaños, hace dos meses.
En Estados Unidos hay entre 290 y 310 millones de armas de fuego, lo que equivale aproximadamente a una por habitante. Sin embargo, la tenencia de pistolas, escopetas y fusiles de asalto está muy concentrada, como revela el hecho de que el 20% de la población tenga el 65% de las armas de fuego.
La propia iglesia de la matanza es una muestra de ese pasado. El templo forma parte de la Iglesia Afroamericana Metodista Episcopal (AME, según sus siglas en inglés), la primera confesión religiosa para negros de Estados Unidos. Madre Emanuel fue cerrada y quemada hasta los cimientos en el siglo XIX, bajo la sospecha de que sirviera de escenario para planear rebeliones de esclavos. Incluso hoy, su impacto político y cultural sigue.
Su pastor, Clementa Pickney, era un miembro demócrata del Congreso del estado, y el afroamericano más joven en la historia de Carolina del Sur elegido para ese cargo. Hasta que el jueves cayó con sus fieles bajo las balas en otro episodio de racismo en EEUU.
En los últimos 10 meses EEUU se ha visto sacudido por cada vez más tensiones raciales entre los blancos, que son el 63% de la población, y los negros, que son el 12%. Violencia policial -en Ferguson, Cleveland, Baltimore, Nueva York y Dallas, entre otros sitios-, manifestaciones a veces violentas de afroamericanos y, en general, suspicacias mutuas, han dejado claro que Estados Unidos no es, como muchos de sus ciudadanos pensaban, una sociedad “post racial” o con “racismo residual”.
TERRORISMO DOMÉSTICO
Richard Cohen, la principal organización que lucha en favor de los derechos de las minorías de toda condición en Estados Unidos, el Centro Legal para la Pobreza en el Sur, declaró el jueves a EL MUNDO que “desde el 11-S, nuestro país ha estado obsesionado con la amenaza del terrorismo yihadista, pero la horrorosa tragedia de la iglesia de Emmanuel nos recuerda la creciente amenaza del terrorismo doméstico“. Según Cohen, “desde el año 2000 hemos visto un aumento en el número de los grupos que fomentan el odio, grupos basados en la raza y la etnia. Aunque su número ha disminuido algo en los últimos dos años, todavía se encuentran en un nivel históricamente alto”.
(Tomado de El Mundo)

Reuters / Brian Snyder
Los manifestantes marcharon por las calles de la ciudad, e incluso pasaron frente a la iglesia donde tuvo lugar la masacre, para después agruparse en el exterior del edificio de la asociación de las 'Hijas de la Confederación', organización formada por mujeres descendientes de veteranos de los estados confederados.
Los asistentes al acto pronunciaron discursos y portaron pancartas en las que podían leerse lemas como "La vida negra sí importa" o "Detengan el terrorismo blanco". Un cartel con los nombres de las nueve víctimas del tiroteo en la iglesia también fue desplegado fuera del edificio.
Carlo Allegri
Este viernes Roof compareció ante la corte, donde se le han imputado nueve cargos por asesinato y otro por posesión de arma de fuego durante la comisión de un crimen violento.
Según la Policía, Roof disparó y mató a nueve personas en el interior de la histórica Iglesia Episcopal Metodista Africana Emanuel, cerca del corazón del distrito turístico de Charleston. Ocho personas murieron en el templo y una novena víctima falleció en el hospital.
OTRO TIROTEO CONTRA IGLESIA ESTADOUNIDENSE: AHORA EN MEMPHIS
En menos de 24 horas, la policía de Estados Unidos investiga un disparo hecho contra otra iglesia en Memphis, en Tennessee, sureste del país.
Horas antes se registró una matanza de la iglesia de Charleston, en el este de EE.UU., en la cual murieron unas nueve personas.
El disparo se produjo a las 7 de la tarde del miércoles, hora local, durante los ensayos del coro de la iglesia bautista de San Mateo Misionero y no fue oído en el momento. La bala quedó incrustada en un muro del templo, frecuentado por fieles de raza negra.
La noticia suscitó la alarma en la mañana del jueves, al seguir libre el sospechoso de la masacre cometida dos horas después en la iglesia afroamericana de Charleston, en Memphis, en la que murieron 9 personas, incluido el senador demócrata Clementa Pinckney.
EEUU TIENE 260 MIL CRÍMENES RACIALES AL AÑO
Suman 260 mil los crímenes cometidos en Estados Unidos por año motivados por racismo, xenofobia o ataques contra las minorías ideológicas o étnicas, denunció el director y abogado del South Poverty Law Center, Richard Cohen.
En un análisis realizado en el diario Washington Post, Cohen recordó que según el más reciente informe del FBI, en 2013 esos crímenes fueron 5.928 en el país y sólo 51 en Carolina de Sur, estado al que pertenece Charleston, donde fue perpetrada una matanza.
Las estimaciones están basadas en “informes voluntarios de las agencias de seguridad” distribuidas en el país.
Los números provistos por la oficina de estadísticas de la secretaría de Justicia, también sobre 2013, son muy diferentes, pues cerca de 256 mil personas mueren al año por delitos motivados por el odio.
Al no existir la obligación de reportar estos crímenes, destacó Cohen, “muchas agencias se niegan a cooperar”. “Mississippi, por ejemplo, reportó sólo cuatro delitos de odio en 2013 y Alabama seis”, agregó.
Precisamente en esos dos estados del sur están activos los grupos de supremacía y el tristemente célebre Ku Kux Klan.
Además, según la Oficina de Estadísticas, al menos un cuarto de las víctimas de esos ataques no lo denuncia, en particular los inmigrantes ilegales que temen ser deportados.
Miembros de la comunidad homosexual a menudo son blanco de estos ataques, y en muchos casos no quieren revelar su identidad sexual.
También es altísimo el número de los grupos que instigan al odio en Estados Unidos, 784 en 2013 contra las 457 de 1999. - Ansa
MOTHER JONES PUBLICA UN EXTRAORDINARIO COMPENDIO DE LAS MASACRES EN EEUU
Hemos actualizado esta base de datos en la mañana del jueves, cuando se produjo el tiroteo en una histórica iglesia negra, en Charleston, Carolina del Sur. El mapa interactivo que se encuentra debajo y nuestra base descargable fueron publicados por primera vez en julio de 2012, y ha sido actualizada con 8 casos adicionales del 2014 al 2015.
Hubo ataques como los de abril de 2014 en Fort Hood, y un tiroteo sobre el puente de Wisconsin en mayo de 2015, que no fueron incluidos porque la cantidad de víctimas fatales en cada uno de los casos estuvo por debajo de cuatro. (Para tener más información acerca de estos hecho, vea este artículo.)
Es quizás muy fácil olvidar: ¿Cuántas veces esto ha sucedido? El horroroso asesinato en masa en un cine en Colorado, en julio de 2012. Otro en un templo Sikh, en Wisconsin en agosto de ese año. Otro en una fábrica en Minneapolis en septiembre de 2012, y entonces la impensable pesadilla en la Escuela secundaria de Connecticut, fueron algunos de las últimas muestras de una epidemia de violencia armada, que se ha dado desde las últimas tres décadas.
Desde 1982 se han producido al menos 70 tiroteos contra la población a lo largo del país. Con matanzas desplegadas en 30 estados, desde Massachusetts hasta Hawai. Treinta y tres de estos tiroteos en masa han ocurrido desde el 2006 -siete sucedieron solo en el 2012, incluyendo el de Sandy Hook. Un estudio reciente de esta base de datos realizada por investigadores de Harvard determinó que estas matanzas han ido en aumento. Hemos reunido datos detallados durante más de tres décadas de estos casos y los hemos incluido en un mapa abajo, incluyendo una información del perfil de los tiradores, los tipos de armas que usan y la cantidad de víctimas heridas o asesinadas. El siguiente análisis cubre nuestro set original de datos, compilados de 66 casos desde 1982 al 2012.
Armas: De las 143 armas que poseen los asesinos, más de tres cuartas partes fueron obtenidas legalmente. El arsenal incluía docenas de armas de asalto y pistolas semi-automáticas con cargadores de alta capacidad. (Ver tablas a continuación.) Así como Jeffrey Weise utilizó una Glock calibre 40 para masacrar a estudiantes en Red Lake, Minnesota, en 2005, también lo hizo James Holmes, junto con un rifle de asalto AR-15, con el que disparó a sus víctimas en un cine a oscuras. En Newtown, Connecticut, Adam Lanza esgrimió un fusil de asalto semiautomático Bushmaster 223, y con eso masacró a 20 niños de la escuela y seis adultos.
Los asesinos: Más de la mitad de los casos de tiroteo involucraron la escuela o en el lugar de trabajo (12 y 20, respectivamente); los otros 30 casos ocurrieron en lugares que incluyen centros comerciales, restaurantes y edificios religiosos y gubernamentales. Cuarenta y cuatro de los asesinos eran hombres blancos. Sólo hubo una mujer. (Ver Goleta, California., en 2006.) La edad media de los asesinos era 35, aunque el más joven de ellos tenía tan sólo 11 años de edad. (Ver Jonesboro, Arkansas., en 1998.) La mayoría tenía problemas mentales y muchos dieron muestras de estos antes de salir a matar. Para más detalles explore el mapas no está todo incluido, pero basado en los criterios que utilizamos creemos que hemos producido el resumen más completo disponible para este tipo particular de violencia. (Los tiroteos masivos representan sólo una pequeña porción de la violencia global con armas en los Estados Unidos.)
Fuentes: La investigación realizada por Mother Jones. (Con agradecimiento a la Associated Press, Canada.com, y Citizens Crime Commission de Nueva York.)
Nuestra atención se centra en los tiroteos masivos públicos en los que el motivo parecía ser la matanza indiscriminada. Se utilizaron los siguientes criterios para identificar los casos:
• El tirador se cobró la vida de al menos cuatro personas. Un informe de clasificación del crimen del FBI identifica a una persona como asesino en masa a diferencia de un asesino en serie, en que mata cuatro o más personas en un solo incidente (que no lo incluye a él mismo), y por lo general en un solo lugar.
• Los asesinatos se llevaron a cabo por un tirador solitario. (Excepto en el caso de la masacre de Columbine y los asesinatos de Westside Middle School, que involucró a dos tiradores.)
• El tiroteo se produjo en un lugar público. (Excepto en el caso de una fiesta en una propiedad privada en Crandon, Wisconsin, y otra en Seattle, donde se había reunido una multitud de extraños.) Los delitos relacionados principalmente con actividades de pandillas, robos a mano armada, o violencia doméstica en los hogares no están incluidos.
• Si el tirador murió o resultó herido durante el incidente, se incluye en el recuento total de víctima. (Pero hemos excluido muchos casos en los que hubo tres víctimas mortales y el tirador también murió, siguiendo el criterio del FBI.)
• Se incluyó un puñado de los llamados “asesinatos por rachas”. Casos en que los asesinatos ocurrieron en más de un lugar en un corto período de tiempo, y que se ajustan a los criterios anteriores.
(Tomado de Mother Jones. Traducido por Cubadebate)