El “¡FUERA CORREA, FUERA…!” Y EL DIALOGO NACIONAL POR LA “JUSTICIA Y LA EQUIDAD” 



EL GRITO "FUERA CORREA FUERA" CRECE A LO LARGO Y ANCHO DE LA PATRIA 



Ing. Jorge Moreno Ordóñez
Ex – Diputado Nacional
jemo2001@hotmail.com

El grito de “¡Fuera Correa, Fuera…!” crece a lo largo y ancho de la patria.
Es fruto del descontento popular ante las reiteradas medidas económicas y políticas antipopulares implantadas por el Presidente Rafael Correa, Jefe del Estado capitalista imperante. Ante esta ola de protestas, el gobierno ha lanzado a última hora, su llamado a “establecer un diálogo nacional por la justicia y la equidad” y por “determinar el país que queremos”…

Estos hechos nos traen varias reflexiones.
En Primer lugar, el pueblo proclama masivamente “Fuera Correa, Fuera…” porque ya se cansó de tanto atropello económico y político del régimen. Y seguirá así hasta que haya un cambio del gobierno correista. Eso es invariable. El grito de “Fuera Correa” significa que este gobierno debe terminar pronto, dentro del régimen democrático, mañana o pasado. Pero que de las elecciones del 2017, seguramente no pasa.

Debemos aspirar y trabajar para que ese cambio de gobierno sea hacia adelante, hacia un gobierno verdaderamente patriótico, democrático y revolucionario, que sirva para resolver la crisis del sistema y construir un Nuevo Ecuador. Jamás para retroceder a la época de la vieja partidocracia corrupta, del neoliberalismo, de los Lasso, Nebot y Cía, responsables y predecesores de la crisis del capitalismo que hoy vivimos agudizada por el correismo.
Por lo que vemos, la movilización y la protesta popular, en sus diversas variantes, seguirán firmes. Se anuncian nuevas y diversas marchas y plantones en Quito, Guayaquil y en todo el país. Se encuentra en preparación un Paro Nacional anunciado por las centrales sindicales y un levantamiento indígena de la CONAIE, entre otras, que despiertan el interés y el respaldo de amplios sectores sociales. Su objetivo inmediato: alcanzar la solución favorable a tantos problemas económicos y políticos que afectan a los trabajadores, campesinos, pequeños y medianos productores y empresarios, profesionales de todas las ramas, pensionistas y jubilados del IESS, profesores, estudiantes, pobladores de los barrios; en fin, de todo el pueblo ecuatoriano. Su objetivo a mediano plazo: cambiar este gobierno correista del “capitalismo popular”, por uno nuevo, que recoja los verdaderos anhelos de cambios revolucionarios del pueblo y la nación ecuatorianos.

Por cierto, los representantes políticos de la derecha neoliberal encabezados por Nebot, Lasso, Rodas y otros afines, mueven sus huestes, buscando liderar el descontento popular, pescar a río revuelto y manipular a las masas populares para sus protervos fines, los de instalar un gobierno al servicio de esos grupos de la oligarquía, que momentáneamente están fuera de los actuales administradores del sistema capitalista.

El gobierno está de bajada. Una reciente y seria encuesta de opinión popular, nos indica que a fines de mayo, mucho menos del 38% de la población, estaría dispuesto a votar por Correa para la Presidencia de la República. El gobierno está desesperado, porque no puede cubrir el déficit del Presupuesto General del Estado que sobrepasa los $ 15.000 millones de dólares. Por ello, ha implantado varias medidas económicas antipopulares: el recorte de 1.400 millones para obras prevista para el presente año, el asalto a los fondos del IESS, el recorte del pago del 40% de los aportes del Estado al IESS y el no pago de los 1.100 millones que constan en el Presupuesto de este año para el IESS, el asalto a los dineros del Fondo de Cesantía del Magisterio, emisiones de bonos del Estado y nuevos y mayores endeudamientos externos a elevados intereses, nuevos impuestos a la tierra y a la herencia, entre otros. Pero esto no le alcanza y sigue buscando dinero como loco por todas partes.

Este cúmulo de medidas económicas y políticas antipopulares, que son entre otras las causas fundamentales de la creciente protesta popular, determina que el gobierno de Correa esté cada día más acorralado, víctima de sus propios errores.

En esta coyuntura, el gobierno plantea su “diálogo nacional por la justicia y la equidad” y “para definir el Ecuador que necesitamos”. ¿Pero si ayer nomás, el 24 de mayo en su informe a la Asamblea Nacional, gritaba que no dialogaría con nadie, que no sean sus esbirros…? ¿Pero si ayer nomás, en el cambio de guardia del lunes 15 de junio en la Plaza Grande, repetía sus gritos? ¿Y ahora…? ¿Este cambio de bulla sobre el “diálogo”…? A lo lejos se ven los apuros políticos por los que atraviesa el gobierno y el montaje de un nuevo fraude politiquero gobiernista, una nueva engañifa al pueblo.

Después de ocho años de gobierno, de un sinfín de atropellos económicos y políticos a todos los sectores populares, de reiteradas violaciones a la Constitución de la República y a elementales principios democráticos y derechos humanos, el Jefe de Estado capitalista nos sale con el cuento que quiere dialogar para “la justicia y la equidad… Ahora, después de su hemorragia verbal en sus cada vez más cansinas sabatinas, en las que gritaba que se las sabe todas y que el resto somos unos ignorantes, nos sale que quiere “dialogar para ver que país necesitamos”…
Por favor, ya es suficiente tanta farsa. Ya basta de ella. Son pruebas inequívocas de esta nueva patraña dos ejemplos:

Las recientes experiencias de los “diálogos” de sordos del gobierno con las organizaciones sociales y gremiales que no son afines a su política como la CONAIE, las organizaciones sindicales y los gremios profesionales de médicos, ingenieros y otros. Basta un ejemplo vivo: el 23 de julio del 2013, bajo mi presidencia, se realizó una entrevista de una delegación de la Sociedad de Ingenieros del Ecuador (SIDE) con el Vicepresidente de la República en su despacho en Carondelet, en donde le entregamos un sinnúmero de propuestas técnicas y gremiales serías y validas, de todas las ingenierías ecuatorianas, para establecer un convenio de cooperación interinstitucional entre los colegios de Ingenieros del Ecuador y la vicepresidencia de la República para que se impulse y realice un verdadero cambio de la matriz productiva en el Ecuador, en beneficio verdadero de la población ecuatoriana y del progreso del país. Pese a los compromisos asumidos por el Vicepresidente Glas, hasta la fecha y habiendo pasado prácticamente DOS años, NADA DE NADA, ABSOLUTAMENTE NADA. Bastó una orden expresa del Presidente Correa para que todo sea lanzado al tacho de la basura…

Y en segundo lugar, las llamadas “socializaciones” de los proyectos de ley enviados por el ejecutivo al legislativo, e impuestos a ultranza. Allí está la Ley de Aguas, que pese a cientos de reuniones con las organizaciones campesinas e indígenas que formularon un sinnúmero de propuestas convenientes para el Ecuador, NO FUERON ACEPTADAS NI UNA SOLA DE ELLLAS. El “diálogo” del gobierno ha sido un simple y grotesco monólogo correista.

A todo esto se suma el grave hecho, que la palabra del Jefe de Estado se devalúa cada día más y ya muy pocos le creen.

Seguramente los hombres y mujeres de izquierda revolucionaria y sus organizaciones políticas, no se prestarán para esta farsa.

Seguramente algunas organizaciones sociales, gremiales y populares, que consideren conveniente acudir a este llamado, lo harán, aún a sabiendas que recibirán como respuesta, la misma negativa que siempre han recibido. Vale esperar que lo hagan, NO para arrodillarse ante el régimen y sus políticas antipopulares, sino para mantener una posición de independencia de clase ante el gobierno y para INSISTIR en la solución inmediata y adecuada a sus incontables reclamos y aspiraciones económicas y políticas formuladas hasta el cansancio en los últimos ocho años.

Por cierto, no faltarán una mezcla de dirigentes desorientados unos, oportunistas, adulones y pagados otros, a la caza de alguna prebenda burocrática, que irán a rendir loas a las políticas desarrollistas del dictócrata de turno, a espaldas de los verdaderos intereses de sus bases y del pueblo en general.

La crisis que soporta el Ecuador es una crisis del sistema imperante y reclama soluciones de fondo, soluciones revolucionarias. Correa, Lasso, Nebot y demás representantes de la vieja y nueva partidocracia corruptas, ya han demostrado que son incapaces de resolver la crisis del capitalismo. Y no lo pueden hacer porque son representantes ideológicos y políticos de ese mismo sistema imperante; porque son responsables y beneficiarios de la crisis de ese sistema.
En el mejor de los casos, el gobierno, seguidor oficioso y propagandista, y apoyándose en las veleidades teóricas capitalistas del francés Tomás Piquetyy en su libro “El capital en el siglo XXI”, como Correa lo proclamó públicamente a su regreso de Bélgica, tratará de “mejorar”, “modernizar” y “democratizar” el capitalismo, mediante medidas dirigidas a la distribución de las ganancias de los grandes empresarios, pero siempre defendiendo el sistema, sin tocar para nada su estructura económica de fondo como es la propiedad privada de los principales medios e instrumentos de producción. Así han sido siempre los defensores del sistema y no cambiarán nunca.

Corresponde a los sectores de izquierda verdaderamente revolucionaria, ponerse al frente de la gran masa de trabajadores y pueblo en general, para liderar el gran descontento popular y dirigirlo por el verdadero camino que le corresponde en la coyuntura actual: la formación de un amplio Frente de Unidad POR UN NUEVO ECUADOR, integrado por todos los sectores y organizaciones populares y sus dirigentes más caracterizados, que sirva para enfrentar las políticas antipopulares del régimen, alcanzar atención a las reivindicaciones inmediatas y sentidas de la población y buscar una inmediata salida política a la crisis, que debe tener como punto de partida, la inmediata convocatoria a una NUEVA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE, que defendiendo los avances alcanzados en la constitución de Montecristi, bote a la basura todo el andamiaje dictatorial montado por el correismo y elabore una nueva constitución, que guíe el cambio revolucionario, democrático y nacional que el Ecuador reclama, en beneficio del bienestar popular y del progreso nacional.

Quito, 23 de junio del 2015
Ing. Jorge Moreno Ordóñez
Ex – Diputado Nacional
Email: jemo2001@hotmail.com