EL GRAN ENGAÑO  



LA DERECHA DISFRAZADA EN EL PODER  




Diego C. Delgado Jara *
Candidato del Socialismo Revolucionario y Bolivarianos a la Presidencia de la República en el 2009

INTRODUCCIÓN

Todo ser humano tiene derecho a defender sus ideas y convicciones. El presidente Rafael Correa ha proclamado siempre su identidad con la “Doctrina Social de la Iglesia” y todos respetamos su forma de pensar. Pero con ese mismo derecho, los socialistas de toda la vida debemos precautelar las ideas, convicciones y doctrina que hemos enarbolado siempre. Por ello, y para rescatar la causa socialista, se han escrito estas páginas, que son una parte pequeña de precisiones indispensables que merecen y deben ser exteriorizadas.
En este trabajo se delimitan posiciones políticas e ideológicas. Del mismo modo que quien es cristiano no permitiría que en nombre de su convicción se fomenten prácticas contrarias a su fe, de idéntica manera quienes somos socialistas verdaderos no podemos quedarnos callados ante los atropellos y manipulaciones a una causa humanista y solidaria por excelencia. Como enseñaba el prócer y revolucionario cubano José Martí: “El que vive de la infamia o la codea en paz es un infame. Abstenerse de ella no basta, se ha de pelear contra ella. Ver en calma un crimen es cometerlo.”
Este trabajo es una radiografía detallada de un proyecto de gobierno reaccionario, a favor de las multinacionales y del imperio, para evitar la nulidad de las privatizaciones neoliberales, al servicio de las autonomías políticas y del pro yanqui Plan Colombia, que para llegar al poder se disfrazó, con reiteradas y conocidas complicidades, de “izquierdista”, como antes lo hizo de idéntica manera Lucio Gutiérrez, barnizado por los mismos elementos que le apoyaron luego a Rafael Correa en calcado empeño. Estas líneas se elaboraron con devoción por la verdad, con el corazón en la mano, para defender a la Patria amada y a la Doctrina del Hombre, el verdadero Socialismo.
Las vertientes del Socialismo Revolucionario y del Socialismo Bolivariano, y otras expresiones Socialistas sin subordinación a ninguna de las fracciones de las clases dominantes, hemos decidido confluir para levantar una organización auténticamente
SOCIALISTA, que encabece con lealtad infinita las reivindicaciones de los oprimidos y marginados de siempre (que enfrente a todos los sectores de verdugos y angustiadores sempiternos, herederos de la dominación política de los encomenderos de la colonia y de la aristocracia y oligarquía esquilmadora de la República, serviles por ancestro a los intereses imperiales y de las grandes corporaciones), en la búsqueda de un camino propio e independiente por la liberación social y nacional de este Ecuador Eterno, en el marco de la hermandad con todos los excluidos de los más recónditos confines de la América Latina, hasta obtener una Patria verdaderamente fraterna, justa, soberana y nuestra para siempre.
Pero ¿para qué anhelaban en disfrazarse como “socialistas” elementos formados sobre todo en la matriz demócrata cristiana? A nuestro parecer este régimen pretende, con este montaje, cuatro objetivos políticos:
Primero: Hacer creer que ya llegó el “socialismo” al poder y “evidenciar” en forma supuesta que su tenebrosa política capitalista y pro capitalista –a favor de las grandes multinacionales-, no son ninguna opción válida; en definitiva, pretenden quemar y desvirtuar esta opción política de los sectores populares. Hacer creer que el socialismo es inviable y es un fracaso.
Segundo: Desprestigiar, anular y destruir todas las propuestas programáticas socialistas. ¿Quién creerá a futuro en las propuestas electorales ya enunciadas por Correa para llegar al poder (tomadas del auténtico socialismo), si ninguna propuesta trascendente ha sido cumplida? Quien a futuro se presente con los racionales y lógicos planteamientos socialistas será acusado, luego de esta mala experiencia, de pretender engañar, y dirán que varias proposiciones ya fueron ofrecidas por Correa y aquello jamás se hizo realidad, que sólo serían parte de un engaño padecido.
Tercero: Amedrentar a la colectividad, predisponer a la sociedad contra el socialismo verdadero, haciendo creer que las prácticas autoritarias y pro fascistas (unipersonales y autoritarias como las del Duce italiano Mussolini, del Führer alemán Adolfo Hitler o el Caudillo español Francisco Franco), con abusos diarios y con agravios interminables, serían los que se profundicen. El fascismo ha pretendido siempre convertir las sociedades en jaulas donde impera el autoritarismo más despiadado, incluidos campos de concentración y exterminio. El socialismo debe garantizar una sociedad de libertades ciudadanas, con el solo límite al abuso de las fracciones opresoras hoy todavía en el poder. Del mismo modo que no pueden ser encarnación del Evangelio las prácticas de la llamada “Santa Inquisición”; de idéntica manera no puede asimilarse el estalinismo al socialismo.
Cuarto: Al pretender endosar a este gobierno frenético para el gasto y al servicio de las multinacionales, la calidad de “izquierda” (en forma perversa y premeditada, con el apoyo concertado de voceros y periodistas de derecha en su afán común de destruir esta opción política genuinamente patriótica y popular) se abre la puerta para que un nuevo gobierno sea de derecha, alegando que la “izquierda” ya fracasó, que el supuesto “socialismo” ha sido una calamidad. De tal modo que luego de este gobierno de derecha, vendrá otro de la misma matriz, aunque sea de una fracción alternante.
¡Pero precisamente para eso, para defender la causa y doctrina socialista, estamos los socialistas de toda la vida y que jamás hemos conjugado el verbo arrodillarse¡
Analicemos pues la forma en que se asaltó la conciencia del pueblo ecuatoriano, a nombre de un supuesto “socialismo” y “bolivarianismo”, en auténtica patraña ideológica encabezada por los servidores de Febres Cordero, Nebot Saadi, Mahauad Witt, Hurtado Larrea, Gutiérrez Borbúa, y otros dirigentes políticos, que no son sino los representantes alternantes de los mismos grupos de poder económico asociados a los intereses de las grandes multinacionales.
Se encarece que quien dude sobre cualquiera de las afirmaciones aquí contenidas mire las fuentes de información detalladas, incorporadas de manera directa en el texto para facilitar su lectura.
Febres Cordero y Correa, dos métodos
y un solo proyecto y objetivo político
Los regímenes encabezados por León Esteban de las Mercedes Febres Cordero Rivadeneyra y Rafael Vicente Correa Delgado, al igual que de todos los que constituyen gobiernos de la clase dominante, en esencia están al servicio de las multinacionales y grupos de poder locales; empeñados, como los referidos, en el común e idéntico objetivo de la defensa del sistema capitalista u orden establecido, aunque para el control social usen distintos métodos, discursos diferentes, argumentos y apariencias disímiles; e incluso donde el segundo se pretende presentar como la antítesis del primero. Pero más allá de los discursos acomodados y las apariencias encubridoras la realidad de sus acciones y objetivos resulta inobjetable.
Cada uno en su momento actuó y actúa para ejercer y reforzar de manera autoritaria y abusiva el dominio y subordinación social absoluto –sobre el pueblo- con los medios y aliados de las mismas fracciones opresoras que consideraron pertinentes para cada circunstancia histórica, aunque fingen muchas diferencias que son concertadas, para proyectar la falsa apariencia que son grupos excluyentes.
El lenguaje es muy distinto con Correa, quien recurre al ardid de exponer discursos preparados por elementos que antes eran de izquierda, que están a su servicio incondicional, y que contribuyen a presentar y promocionar una falsa imagen progresista con un mensaje engañoso. Pero el alto mando político, el núcleo central que adopta las decisiones trascendentales, en este gobierno, es similar al de Febres Cordero, con la
precisión que Febres Cordero es el único de los presidentes que ha reconocido ser de derecha.
Todos los demás gobiernos han manifestado, sobre todo en las campañas electorales, ser, disponer ingredientes o tener esencia de “centro izquierda” e “izquierda”, cuando todos los que han desfilado por el poder, sin excepción alguna, han tenido la obsesión por conservar este sistema capitalista lleno de injusticias; de cuyo orden se favorecen las minorías oligárquicas a las que representan por turnos. Al igual que Febres Cordero.
Sus únicas diferencias han sido los métodos de encubrirse para ejercer el mayor control social. Si unos han utilizado la fuerza de manera superlativa ha sido porque han considerado que de ese modo, en su momento, cuidaban y precautelaban, con mayor eficacia, la sobrevivencia de la presente organización socioeconómica.
Funcionario de la “Reconstrucción Nacional”
Cabe empezar recordando que en la propia hoja de vida de Rafael Correa, que supongo fue escrita por el mismo, y que se difundió para la campaña presidencial del 2006 en el sitio web site www.rafaelcorrea.com, encontramos que entre 1984 a 1987 se desempeñaba como “Especialista Industrial del Centro de Desarrollo Industrial del Ecuador, CENDES”, en el “Ministerio de Industrias del Ecuador”, en Guayaquil, conforme consta en la segunda de sus seis hojas de este currículum u hoja de vida, entre las líneas 23 a 26. ¿Quién era presidente de la República y Ministro de Industrias de 1984 a 1987? León Febres Cordero Rivadeneyra y Xavier Neira Menéndez, en su orden. ¡A confesión de parte relevo de prueba! Es muy difícil suponer siquiera que en el 2006 hubiese mentido en dicha hoja de vida. ¿Cómo ocultaba entonces una realidad fresca que la conocían en forma cabal sus compañeros y amigos?
Por supuesto que, como ecuatoriano, tenía todo el derecho a trabajar, sin duda alguna; pero es necesario destacar que en el régimen de Febres Cordero, al igual que en el de Correa, quien no dispone de afinidades políticas, padrinos poderosos o comprobada sumisión no tenía ni tiene reales posibilidades de acceder a un trabajo en el sector público. Aspecto que vale resaltar.
Funcionario del BID
Luego, en 1992 y 1993, durante el régimen de Sixto Durán Ballén Cordovez y Alberto Dahík Garzozi, según ese mismo documento u hoja de vida, Rafael Correa era el “Director Administrativo Financiero de los Proyectos de Educación financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID”, para el “mejoramiento del sistema educativo ecuatoriano, con un presupuesto total de 110 millones de dólares y un equipo permanente de 120 personas.”
En una entrevista al entonces candidato Rafael Correa, publicada en Vistazo, del 3 de marzo del 2006, titulado “El enterrador de dinosaurios”, en una campaña direccionada y orquestada para presentarlo como elemento contestatario y de “ruptura” con el viejo orden, en su página 20, tercera columna, el reconoce al BID como “parte del consenso de Washington”, y lo define como “instrumento de la política exterior de los Estados Unidos de América”.
Entonces cabe la pregunta: ¿Qué hacía años antes el economista Rafael Correa en “este instrumento de la política exterior de los Estados Unidos”? ¡Eso explica el por qué dispone de una concepción reaccionaria en el campo educativo, porque sus concepciones en esta materia son las mismas que las del BID y las de su formación a la sombra de la extrema derecha católica, sobre todo a nivel universitario y post universitario! ¡Es obvio deducir que quien es parte de un organismo multilateral debe cumplir con los objetivos y tareas asignadas en el mismo!
¿O es que alguien supone que a una persona de verdadera izquierda le van a nombrar funcionario del BID, y no le espulgaran hasta el último antecedente? No es al acaso tampoco que siempre intercala, en sus discursos más solemnes, frases del segundo pontífice del Opus Dei, Benedicto XVI, y que para empezar la campaña electoral, en el 2006, viajó al Vaticano a recibir la bendición del mismo papa. Fue el único candidato presidencial invitado y recibido en pleno por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, de la Iglesia Católica, controlada por el Opus Dei. Cuando fue elegido candidato finalista, el sábado siguiente a la primera vuelta, el arzobispo de Guayaquil y máxima autoridad del Opus Dei del Ecuador, monseñor Antonio Arregui Yarza, celebró una misa de acción de gracias en la catedral del puerto principal. ¡Nadie debe llamarse a engaño! ¡Nadie debe irrespetar sus convicciones, del mismo modo que exigimos respeto para las convicciones socialistas!
El círculo “Gustavino”
Varias publicaciones y ex estudiantes de la Universidad Católica de Guayaquil dan cuenta que Correa era parte de un grupo apostólico formado por Gustavo Noboa Bejarano, formador de los llamados “gustavinos” entre los que destacan Alberto Dahík Garzozi, su hermano Ricardo, los hermanos Correa –Fabricio y Rafael-, Alexis Mera, quien luego sería abogado de Gustavo Noboa en Industrial San Carlos, entre otros.
Respecto a la esencia ideológica religiosa de Gustavo Noboa Bejarano, instructor y preparador de los “gustavinos”, el periodista Gerardo Reyes, en El Nuevo Herald de Miami, el 11 de noviembre del 2002, en el artículo “La red del Opus Dei en América Latina”, reconoce a Noboa como “muy cercano al Opus Dei. Envió a Roma (como Presidente del Ecuador) a la ceremonia de canonización de Escrivá de Balaguer (el fundador del Opus Dei), el 4 de octubre (del 2002) a varios funcionarios de su gobierno.” La figura pública más importante del Opus Dei en Colombia, según este mismo autor y estudio, es el cooperante Alvaro Uribe Vélez, el único presidente presente en la inauguración de la Asamblea Nacional Constituyente de Montecristi, como se puede verificar en todas las fotografías y videos de dicho evento. En Chile destaca, como la figura señera de esta orden
de extrema derecha, el ex candidato a la Presidencia y ex colaborador del régimen de Pinochet Joaquín Lavín, ahora ministro de Educación con Piñera, país desde el que se reciben muchos asesores y orientaciones para el actual régimen ecuatoriano.
Es muy posible que estas relaciones “apostólicas” hubiesen decidido en forma rotunda en el impulso a las amnistías propiciadas por Rafael Correa, junto a sus subordinados de Alianza País, tanto para el ex presidente Gustavo Noboa Bejarano como del ex vicepresidente Alberto Dahík Garzozi, portaestandartes de lo que el propio Correa llama en los discursos “la larga y triste noche neoliberal”.
Como siempre, uno es el discurso público encubridor, que lo defienden ciertos cancerberos que antes militaron en la “izquierda”, varios de ellos encargados de mentir sistemáticamente en forma maliciosa a tiempo completo, para proteger la “imagen” de su líder, a sabiendas que es otra, muy distinta, la de su práctica cotidiana.
Milagros de Gustavo Noboa
El primero de ellos, el ex presidente Gustavo Noboa, en el 2000, cambió los bonos Brady por los bonos Global –de deuda externa-, con enorme perjuicio al país, llegando el propio Febres Cordero a estimar un estrago a la economía nacional de nueve mil millones de dólares en treinta años de obligaciones diferidas e incrementadas. Su ministro de Finanzas encargado de las operaciones de canje fue Jorge Gallardo Zavala, que ya retornó hace pocos meses al país.
Desde que Febres Cordero se lanzó a denunciar, por incumplidos acuerdos con Noboa, el negociado de la deuda externa en contra de la República, en la sesión parlamentaria del 21 de mayo del 2003, fue silenciado por los grupos financieros que se sintieron lastimados, y que a la vez poseían varios canales de televisión. Allí concluyó su aparecimiento público; no le perdonaron haber dicho muchas verdades de poderosos personajes que se sintieron aludidos.
Noboa Bejarano promulgó, en mayo y agosto del 2000, las leyes privatizadoras Trole I y Trole II (esta última también fue llamada “Ley para la Promoción de la Inversión y la Participación Ciudadana”, durante cuyo debate “el Banco Mundial coaccionó para la realización de reformas legales para permitir actividades mineras a gran escala en Áreas Protegidas y territorios ancestrales”, según lo denunció la propia Comisión de la Deuda Externa, y cuyos responsables jamás fueron sancionados).
Durante su período gubernamental se impulsó la privatización a ultranza, del agua potable de varias ciudades (empezando por la de Guayaquil, el 11 de abril del 2001, firmada en Washington, en el local del BID), del agua de riego, servicio postal, servicios aeroportuarios, y hasta de las playas. En este gobierno se entregó el manejo y usufructo por cinco años a favor de la empresa española Unión Fenosa, con la guía del ente privatizador Consejo Nacional de Modernización (CONAM), dirigido entonces por su hermano Ricardo Noboa Bejarano, a partir del 8 de diciembre del 2000, de la central hidroeléctrica Daule
Peripa o Marcel Laniado, que le costó al país alrededor de 276 millones de dólares y ni un centavo a la graciosa concesionaria.
En el régimen de Rafael Correa despareció el nombre del CONAM, el ente privatizador, entre gran alharaca publicitaria, indicándose que era una medida “revolucionaria”, pero ocultaron que todas sus atribuciones legales le fueron asignadas a la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo, SENPLADES, mediante el Decreto Ejecutivo 103, publicado en el Suplemento del Registro Oficial 26, del jueves 22 de febrero del 2007, página 17. Por eso decimos que solo despareció su nombre porque sus atribuciones simplemente se delegaron. Un engaño más, como tantos otros.
En este mismo régimen se firmó un extraño, turbio y oneroso contrato para la construcción del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), obra por la que el cuerpo de ingenieros del ejército ofertó en 940.000 dólares el kilómetro, según publicación de El Comercio, del martes 19 de septiembre del 2000, pág. 5, primera sección, y por la que la compañía transnacional OCP Limitada ofrecía 1´588.000 el kilómetro. Finalmente se le excluyó, mediante varios ardides escandalosos al cuerpo de ingenieros del ejército y se concedió el contrato a la OCP Limitada en 2´187.000 dólares el kilómetro de oleoducto, al margen de posteriores reajustes.
Conviene destacar que el consorcio OCP Limitada, para participar en la construcción, estaba constituido por las multinacionales Alberta Energy, Agip Petroleum, Kerr McGee, Occidental Petroleum (OXY), Repsol-YPF, Techint y Pérez Companc, según lo informó Expreso, del viernes 12 de enero del 2001, página 6. Si el Ecuador pretendía utilizar este oleoducto debía pagar, en forma inicial, 1,51 dólares el barril, aunque para entonces en el viejo oleoducto SOTE (Sistema de Oleoducto Trans Ecuatoriano), podía trasladar 380.000 barriles diarios. No obstante siempre han habido denuncias en el sentido que se utilizaba el OCP, sin necesidad, por jugosas decisiones de varios gobiernos.
El precio contratado por el OCP (1.100 millones de dólares para 503 kilómetros de ducto) resultaba escandaloso, y superaba en varias veces al de un oleoducto de similar capacidad en la Siberia, pero donde el clima es inclemente en extremo casi todo el año. Monto que luego tuvo un jugoso reajuste. Cuando la fiscalía inició algunas investigaciones contra Noboa, el presidente Correa, en un reiterado sábado de agresiones compulsivas, públicamente exigió el cese de estas y amenazó con ir a declarar por la inocencia total de su formador apostólico al que juzgó como ejemplo.
Al parecer para entonces ya no se acordaba de cuando le calificó a él, y a Heinz Moeller, de traidores, cuando el sábado 7 de julio del 2007, con toda razón, censuró que el gobierno de Gustavo Noboa Bejarano haya aceptado el reclamo de la transnacional Occidental Petroleum Company (OXY) en torno a una fuerte cantidad de devolución del IVA petrolero.
Dijo entonces: “Para aceptar el reclamo por impuestos de un arbitraje tiene que haber aceptación expresa del país. ¿Y saben qué?, se la dimos. El gobierno de Gustavo Noboa se la dio, el (entonces) canciller Heinz Moeller les dio la aceptación para que nos demanden
en Londres y los devolvamos el IVA. Así se ha manejado este país con esos traidores a la patria … solo pensaron en los dólares y no en la patria.” Esta información está publicada en Expreso, del domingo 8 de julio del 2007, página 3, en las tres primeras columnas.
Cabe preguntarse: ¿Por qué el gobierno de Rafael Correa no aplicó el derecho de repetición en contra de sus acusados? ¡Es que son “solo discursos” y … tienen que disculpar! ¡Poco tiempo después de estas declaraciones, en la asamblea de Montecristi, pedía amnistía para su instructor religioso! ¡Y no olvidemos que varios ministros y altos funcionarios, de la “revolución ciudadana” han sido profesionales cercanos a Heinz Moeller, caso de la ministra de Medio Ambiente, abogada Marcela Aguiñaga, parte de su estudio jurídico, conforme lo publicó diario El Comercio, del miércoles 2 de julio del 2008, página 21!
Durante el régimen de Noboa Bejarano, con el apoyo social cristiano y demócrata cristiano, se refrendó la “Ley Orgánica de Responsabilidad, Estabilización y Transparencia Fiscal”, que se publicó en el Registro Oficial 589, del 4 de junio del 2002 (págs. 2 a 10), que creó el “Fondo de Estabilización, Inversión Social y Productiva y Reducción del Endeudamiento Público” (FEIREP, Arts. 13 a 17), fideicomiso mercantil cuyo fiduciario es el Banco Central, y desde el cual el 70% del dinero de la bonanza petrolera se destinaba al pago directo y automático de la deuda externa, motivo por el que los papeles de esta subirían hasta el 107 por ciento de su valor nominal! ¡Una auténtica locura!
En los discursos sabatinos, en varias ocasiones, Rafael Correa condenaba al FEIREP, pero a su creador y ejecutor le concedió la más amplia amnistía e hizo que se la otorgue una mayoría de asambleístas de Alianza País, donde quienes estaban enterados del carácter de este régimen se opusieron en proceder decoroso y rescatable, precisamente donde uno de sus cargos mayores era un proceso por el manejo de 126,4 millones de dólares en Bonos Globales. La amnistía se la concedió en Montecristi, en la sesión del 4 de julio del 2008, y consta publicada en las páginas 10 y 11 del suplemento del Registro Oficial 378, del jueves 10 de julio del 2008.
¡Rafael Correa ha sido el gran promotor de las amnistías para estos neoliberales y “pelucones” políticos como Noboa Bejarano y Dahík Garzozi, por una parte, y, a la vez, propiciador de infames juicios por terrorismo y sabotaje, con la legislación profascista de las dictaduras de décadas atrás, a los dirigentes campesinos, indígenas, populares y estudiantiles! ¡Esa es una esencia reveladora del carácter de clase del gobierno oligárquico y neoliberal de Rafael Correa! ¡Amnistía para los privatizadores y favorecedores de las multinacionales, y juicio y cárcel para dirigentes populares! ¡Y hablan mentirosamente a nombre del “socialismo”!
¡Y para consolidar la dominación social sobre todos los discrepantes pretenden apoderarse más aún de la Administración de Justicia, de la mano del abogado de Febres Cordero y Noboa Bejarano, Alexis Mera Giler, Secretario General Jurídico de una supuesta e inexistente “revolución ciudadana”, típico ejemplo de ese fantasmagórico “socialismo del Siglo XXI” ¡Y esta política, en forma lamentable y desorientadora, refrendan y defienden algunos antiguos “izquierdistas” al servicio de este gobierno de esencia reaccionaria y discurso embustero!
¡La administración de Justicia (que es un auténtico e histórico trapiche social, o moledora de la población en manos de los ancestrales verdugos de nuestra colectividad nacional) no puede continuar en manos de ninguna de las fracciones dominantes u oligárquicas, que por cierto guardan algunas diferencias en su disputa por el ejercicio absoluto del poder!
¡Tolerar que la administración de Justicia esté en manos de cualquiera de las dos fracciones de atormentadores públicos es permitir que manejen una arma poderosa y fulminante en contra del pueblo ecuatoriano, el único gran perjudicado!
Piadoso ahijado político de Correa
En cuanto al otro gran protegido por Rafael Correa, cuya amnistía exigió en la sesión solemne de la Asamblea Nacional del 10 de agosto del 2010, el célebre apóstol “gustavino” del ex vicepresidente (de 1992 a 1995) y militante del Partido Conservador Alberto Dahík Garzozi, compañero de oraciones, rezos y comuniones de miembros de la extrema derecha católica del Ecuador, recordemos que fue el principal impulsor de las privatizaciones en la década del noventa, de cuya mano salieron las leyes y los estímulos para transferir a manos privadas las telecomunicaciones, el sector eléctrico, el petróleo, las minas, a pesar que la Constitución de 1978 expresamente lo prohibía en su Art. 61, que declaraba que dichos bienes y servicios eran “patrimonio exclusivo del Estado”.
Para aprobar las leyes privatizadoras y subastadoras del patrimonio público, y sobre todo la infame “Ley de Modernización del Estado, Privatizaciones y Prestación de Servicios Públicos por parte de la Iniciativa Privada”, publicada en el Registro Oficial 349, del viernes 31 de diciembre de 1993, se denunció que desde el gobierno de entonces se habrían entregado 200.000 millones de sucres, según revelación del propio Alberto Dahík a varios periodistas cuando diputados le pedían más y más dinero para esos efectos.
Cabe destacar que el único voto en contra de todos sus artículos, al igual que para impedirles la unanimidad en esta y otras leyes dictadas para el saqueo y el pillaje del patrimonio público, correspondió a quien estas líneas escribe, como puede mirarse en las actas del Congreso Nacional, sobre todo desde el 3 de marzo al 21 de diciembre de 1993 cuando se discutió la cruel, depredadora y privatizadora Ley de Modernización.
La reveladora reunión de Dahík Garozi con los periodistas se llevó a cabo en Guayaquil el 5 de junio de 1995. La publicación con la que ardió Troya la hizo un periodista valiente y de fuste como Jorge Vivanco Mendieta, en la página editorial de diario Expreso, edición del 11 de junio de 1995, y que se reprodujo el 10 de julio del mismo año en ese mismo medio. De no haber mediado este artículo muchas cosas hubiesen pasado tapadas y desapercibidas en nuestro país.
Esa información difundida fue una auténtica clarinada en la conciencia del pueblo ecuatoriano sobre los métodos delincuenciales a los que se acudía para aprobar leyes para el despojo del patrimonio social y nacional cuando se llegó a entregar hasta mil millones, por noche, por voto crucial en las leyes privatizadoras.
El código de la partida presupuestaria básica, de la que se sacaban determinados fondos para cumplir este mal llamado primer “contrato colectivo” legislativo, en asignaciones que por lo general se transferían a través de los organismos seccionales, conforme se lo denunció entonces, correspondía en 1993, dentro del Presupuesto General del Estado de este año, a la partida de código 11-0401-102-A40100-8000-01-00-12, de nombre “Inversiones y Aportaciones Especiales del Estado, a cargo de la Presidencia de la República”, la misma que también era manejada por el Secretario General de la Administración Pública (J. Maldonado), en tanto su código para el Presupuesto General del Estado para 1994, cuando se habló del segundo “contrato colectivo” legislativo, habría correspondido a la 1-020-00-A100-000-00-00-5-8110-004-00.
El llamado segundo “contrato colectivo” (“por la prestación de servicios legislativos”), que se lo habría tarifado en 140.000 (ciento cuarenta mil millones) adicionales, serviría para la aprobación de otras leyes privatizadoras posteriores, entre ellas la Ley Reformatoria a la Ley de Telecomunicaciones, publicada en el Registro Oficial 770, del miércoles 30 de agosto de 1995, mediante la cual se autorizaba de modo inconstitucional la venta de gran parte de las acciones de EMETEL, a la que convirtieron para ese efecto en sociedad anónima. Todo se lo denunció en su momento, cuando fui legislador socialista revolucionario, pero mi voz fue acallada; los medios se silenciaron y hasta las exposiciones de las intervenciones legislativas en Radio Nacional del Estado se cortaban.
Ante el evidente delito de colosal cohecho a bloques legislativos enteros, desde la propia cúpula del poder, presenté el “Proyecto de Ley Derogatoria de la Ley de Modernización del Estado, Privatizaciones y Prestación de Servicios Públicos por parte de la Iniciativa Privada y de las Leyes Reformatorias a la Ley de Hidrocarburos, publicadas en los Registros Oficiales 326 y 346, del 29 de Noviembre y 28 de Diciembre de 1993”, esto es en contra de regulaciones encaminadas a festinarse los recursos naturales no renovables, empezando por el petróleo, el 18 de agosto de 1995, con el trámite 00342, y cuyo código fue el IV-95-004. Su distribución entre los legisladores exaltados e iracundos, pero conscientes de su veracidad, se hizo el 21 de agosto del mismo 1995.
Existe un célebre artículo publicado en Vistazo número 670, del 20 de julio de 1995, páginas 6 a 12, titulado “Danzando con lobos”, de Carlos Jijón, donde se da cuenta de cómo el gobierno de Sixto Durán Ballén y Alberto Dahík Garzozi, habría pagado 200.000 (doscientos mil millones) de sucres, una cantidad monstruosa para esa época (en un auténtico y escandaloso delito de cohecho) para ciertos bloques legislativos, sobre todo del Partido Social Cristiano, para aprobar las leyes privatizadoras impuestas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
El gestor político y principal promotor y propagandista, al máximo nivel, de esta conducta subastadora del patrimonio social y nacional de las horas más oscuras “de la larga noche neoliberal” (aunque todavía continúa) fue Dahík, ahijado político en los hechos de Rafael Correa, solicitante de su amnistía, en un período lúgubre y donde quedó en actas el proceder antipopular y antinacional, de cuerpo entero, de algunos formadores de Alianza País años después.
¿Quién fue el presidente del Congreso desde el 10 de agosto de 1992 hasta agosto del año siguiente, “en la larga y triste noche neoliberal”, con el entusiasta apoyo de Durán Ballén y Dahík Garzozi? Fue Carlos Vallejo López, demócrata cristiano que se desempeñó como “cabeza de la gestión política de la campaña” de Rafael Correa y sus huestes en el 2006 (como lo detalla la revista Vanguardia, del 10 de enero del 2006, página 19, segunda columna), quien fuera ministro de Agricultura de Osvaldo Hurtado y del propio Rafael Correa, con un intervalo por haber sido jefe del bloque legislativo del PRIAN, de Alvaro Noboa. Este gestor de Alianza País, es el actual embajador en Roma del régimen de la involución ciudadana.
No puede omitirse que quien en verdad tomaba las decisiones en el régimen de Durán Ballén (1992 a 1996), fundador del Partido Social Cristiano, fue su vicepresidente Alberto Dahík, miembro relevante del Partido Conservador y ex ministro de Finanzas de Febres Cordero. En dicha administración se subastó todo lo que era posible. En ese lapso pasó a manos particulares y dejó de volar la empresa aérea insignia del país, “Ecuatoriana de Aviación”, compañía a la que embargaban sus naves, en Nueva York, México, Los Ángeles, Buenos Aires, Santiago, Lima, y con los pasajeros listos para viajar, por el proceder moroso y deliberado del gobierno de no pagar las cuotas de las aeronaves adquiridas.
En ese mismo régimen pasó a manos del grupo Wong, sin que el país lo conozca, la única fábrica nacional de fertilizantes (Fertisa), a inicios de 1994, a pesar que la Ley del Mercado de Valores obligaba a que todo traspaso que superase el 15 por ciento del paquete accionario debía publicarse en los periódicos de mayor circulación.
¡Ni estas ni otras privatizaciones de la llamada “larga y triste noche neoliberal” fueron anuladas en la Asamblea Nacional Constituyente de Plenos y Absolutos poderes de Montecristi! ¡Ninguna privatización fue revertida, a pesar de los actos dolosos que entrañaron; absolutamente ninguna; todo quedó igual a lo que sucedió en años precedentes! ¡Para eso también llegó y existe el régimen de Rafael Correa! ¡Me remito a los hechos, irrefutables, a las realidades demoledoras!
En este mismo régimen de Durán Ballén y Dahík Garzozi, el 22 de junio de 1994, se vendió el estatal Ingenio Azucarera Tropical Americana, AZTRA S. A. (ahora llamado ECUDOS), el más grande del país, de La Troncal, provincia del Cañar, que según el ex gerente de la Corporación Financiera Nacional, CFN, Guillermo Landázuri, titular o administradora de las acciones, significó para el Estado una pérdida de 60 millones de dólares, según entrevista que recoge la revista Gestión número 3, de septiembre de 1994, pág. 8, donde comenta como en forma planificada se favoreció a los Isaías, sus compradores.
Leonardo Stagg, gerente de la CFN en el gobierno de Durán Ballén y de Dahík Garzozi, según esa misma fuente, declaró que la “venta de AZTRA es el mejor negocio de la CFN”, cuando en su gestión se estimó que solo valía 24 millones de dólares. La venta se la hizo a favor de Roberto Isaías Dassum, sobrino político de León Febres Cordero, en 218 millones de sucres, equivalentes a cien mil dólares, en el 1,14 por ciento de su valoración en este período, según lo publica diario Expreso, del jueves 23 de junio de 1994, página 7.
Pero luego de la compra, según investigación de la Comisión de Corrupción Cívica de la Corrupción, CCCC, le entregaron al “comprador”, solo por cauciones legales entregadas por la Empresa antes de su transferencia, 543 millones de sucres y 250.000 dólares adicionales, cantidad que significaba cinco veces el valor de los 100.000 pagados por su transferencia. ¡Situación que debió haber sido conocida a la perfección por Durán Ballén y Dahík Garzozi, el defendido de Rafael Correa!
¡Es decir que quedó en las manos de Isaías tanto el Ingenio estatal más grande del país y, además de ello, el equivalente a cinco veces el valor de la compra! Todos estos datos, y muchos más, constan en un esclarecedor informe de la Comisión de Control Cívico de la Corrupción, CCCC, discutido y aprobado en las sesiones del Pleno de la misma llevadas a cabo el jueves 21 de marzo del 2002 y ratificada su aprobación el 11 de abril del mismo año; entidad que desapareció en el gobierno de Rafael Correa, luego de un acuerdo con Lucio Gutiérrez que consta publicado en la revista Vanguardia número 69, del 16 de febrero del 2007, páginas 16 a 20. ¡Y así se evaporaron muchos otros bienes fiscales! ¡Y para sus responsables mayores pide perdón y olvido el régimen de Rafael Correa! ¡Quien dude puede verificar todos los datos y fuentes referidas!
¡Y para redondear el negocio y las “ganancias”, Isaías sacó de sus puestos de trabajo a 3.457 trabajadores del Ingenio, sobre todo zafreros, alegando que ellos habían renunciado en forma voluntaria a sus sitios de labor, para de esa manera burlar una disposición del Contrato Colectivo que establecía que si se transfería el Ingenio a manos privadas y excluían de sus empleos tendrían derecho a una indemnización!
¡Jamás aparecieron las supuestas renuncias voluntarias, y, no obstante, en tres “instancias”, en el juzgado VIII de La Troncal, en la Corte de Justicia de Cañar, y en la Corte Nacional (antes Suprema) de Justicia, siempre fallaron, a la sombra de magistrados allegados al Partido Social Cristiano, reconociendo que “los trabajadores habían renunciado” por su propio empeño y de manera voluntaria! ¡Nunca, obviamente, han asomado las renuncias inexistentes!
¡Tras quince años de litigio hoy se ventila esta causa en la Corte Constitucional, mediante Acción Extraordinaria de Protección de código 0604-09-EP porque, entre otras razones, siendo un conflicto laboral se hizo cargo de conocer una Sala de lo Civil manejada por social cristianos y demócrata cristianos! ¿Dónde están las renuncias? ¡Es obvio que jamás aparecerán porque nunca se firmaron ni existieron! ¡Pero para eso sirve la “Administración de Justicia” en manos de la plutocracia, para declarar blanco a lo negro y negro a lo blanco, y mediante sentencia!
Dahík, para no ir preso, tuvo que salir del país (protegido por Durán Ballén) a raíz de un juicio iniciado respecto al manejo personal, absolutamente irregular, de una enorme cantidad de dinero de gastos reservados que se los gastaba desde cuentas privadas. Correa dijo que los socialcristianos lo habían seguido el juicio, cuando la orden de captura la emitió el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia Carlos Solórzano Constantine, adversario de los socialcristianos y demócratacristianos, quienes precisamente
lo sacaron a Carlos Solórzano de esa función mediante una maniobra inconstitucional, encabezados políticamente por Febres Cordero y Heinz Moeller.
Asalto “cristiano” a las Cortes de Justicia
Los precedentes para el asalto y recuperación “cristiana” (de los social “cristianos” y demócrata” cristianos”) de la Administración de Justicia se llevó a cabo de la siguiente manera: El 25 de mayo de 1997, en una consulta popular, el pueblo aprobó, con el 60,73 por ciento de los votos válidos, que ningún gobierno, ni el Congreso Nacional (los partidos políticos), designen a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia o a las cortes o jueces del país, sino que esa Corte Suprema de Justicia (encabezada por Carlos Solórzano), por primera vez no conducida ni por social cristianos ni demócrata cristianos, reorganice toda esta función con plenos poderes, bajo la iniciativa del presidente de la Corte Suprema que dio la orden de captura del vicepresidente de la República Alberto Dahík, Ana Lucía Armijos, ministra de Finanzas, y Augusto de la Torres Endara, gerente del Banco Central.
Cuando se suponía que la Administración de Justicia estaba sin dependencia (ni de los partidos políticos, ni del Congreso, ni de la Presidencia de la República), en la sesión del Congreso Nacional del 23 de julio de 1997, semanas después de conocerse los resultados de la consulta popular, en reunión que se prolongó hasta las 4 de la mañana del día siguiente, la alianza de los social cristianos, demócrata cristianos, y otras malas yerbas, cesaron en sus funciones a los magistrados que habían impulsado la consulta, y, en forma textual, “para hacer posible la inmediata aplicación de los principios aprobados en la consulta popular del 25 de mayo de 1997”, resolvieron “por esta última vez” nombrar su propia y exclusiva Corte de Justicia, con 12 miembros de la Democracia Cristiana y 14 del Partido Social Cristiano, la misma que fue nombrada en las sesiones del 1 y 2 de octubre de 1997, y que a fuerza de propaganda han pretendido santificarla, siendo ésta la Corte de marcianos (que seguramente no vivían en nuestro planeta sino en Marte) pues jamás se enteraron ni abrieron la boca sobre el atraco y salvataje bancario de 1998 y 1999, salvo el doctor Bolívar Vergara Acosta que no guardó su voz y presentó un documento demoledor y silenciado, pero que, en forma evidente, tenía la bendición de la divina providencia al no ser ni social cristiano ni demócrata cristiano.
Esta fue la Corte Suprema de Justicia de la más rancia partidocracia y que duró desde 1997 al año 2004, donde sus presidentes de cuota social cristiana, caso de Romero Parducci, tuvieron de asesor al Dr. Alexis Mera Giler, el actual Secretario General Jurídico de la Presidencia de Rafael Correa y quien elaboró y pulió las preguntas para la consulta del 7 de mayo del 1011, conforme puede mirarse en la revista Vistazo 811, del 7 de junio del 2001, pág, 86, donde aparece con foto incluida junto al otro asesor, el doctor Javier Castro, quien dirige en la actualidad el equipo de abogados que defiende los intereses de los hermanos Isaías, residentes a buen recaudo en Miami.
¡Hoy Alexis Mera, hombre de la estricta confianza de Febres Cordero, como es conocido, es el Secretario General Jurídico de la Presidencia de Rafael Correa; quienes ejercitan el poder manifiestan que desean las Cortes, que ya las controlan. Con las Cortes en sus manos
quien ejerce el poder puede brindar impunidad absoluta a sus allegados y, a la vez, enjuiciar a los dirigentes populares u opositores. ¡Llama la atención que con una consulta pulida por el asesor de la dirección de una Corte Suprema de esencia social cristiana, se alegue ahora que la consulta es para a la Administración de Justicia, “rescatarla de las manos de los social cristianos”!
La resolución con la que los social cristianos y demócrata cristianos, y sus aliados, excluyeron a Solórzano Constantine y a sus colegas magistrados, una expresión acabada de cinismo incomparable, está publicada en el Registro Oficial Nro. 120, del jueves 31 de julio de 1997, págs. 3 y 4. ¡A la dirección de esa nueva Corte “cristiana”, elegida en las sesiones del 1 y 2 de octubre de 1997, le asesoría Alexis Mera Giler, quien es, como todo el país conoce, el Secretario General Jurídico de la Presidencia de la República de Rafael Correa! ¡Y él es el promotor de la Consulta del 7 de mayo del 2011, donde el aspecto medular es determinar el manejo personal por parte del Poder Ejecutivo sobre la Administración de Justicia!
¿“Una trasnochada teología de la liberación”?
Rafael Correa, tal vez como producto espiritual e ideológico de estos piadosos “formadores”, siempre se ha proclamado, en forma pública, un fiel seguidor de la “Doctrina Social de la Iglesia”, tesis esgrimida por la derecha católica y el Opus Dei de América Latina.
Con motivo de los 450 años de la fundación de Cuenca, el 12 de abril del 2007, en discurso muy elaborado y leído abiertamente en la sesión solemne conmemorativa, manifestó en forma olímpica y alzando la voz para ser oído a la perfección en esta ciudad de amplia mayoría católica: “No soy heredero de una trasnochada teología de la liberación, soy un católico practicante que cree con firmeza en la sentencia de amar al prójimo”, conforme incluso publicó su transcripción diario El Mercurio, de Cuenca, del viernes 13 de abril del 2007, página 6, primera y segunda columna.
Esa es su verdadera, original y genuina concepción ideológica que, cuando les interesa, lo que es muy frecuente, la esconden ciertos propagandistas de la involución ciudadana. Si alguien no se convence todavía puede escuchar la grabación de dicha sesión, si es que acaso sus coidearios del Concejo Cantonal de Cuenca no han desaparecido dicha evidencia.
Por ello causa risa cuando varios periódicos de América Latina, e incluso intelectuales despistados (sacerdotes que viven en la luna entre ellos), lo presentan como partidario de la Teología de la Liberación, sin percatarse que son víctimas o incautos pasivos del papel direccionado desde conocidos surtidores de datos inexactos que cumplen ciertas ONGs y fundaciones, y sus funcionarios, para desinformar -con falsía planificada- a los pueblos de América Latina y el Tercer Mundo.
Formación y sustento técnico del régimen
Del año 1993 a 1997, y del 2001 al 2005 fue profesor principal y Director del Departamento de Economía de la Universidad más exclusiva y elitista del Ecuador, la San Francisco de Quito, USFQ, donde fue instructor de Economía Empresarial. En ese mismo lapso fue profesor invitado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, en Quito, y del Instituto Tecnológico de Monterrey, siempre según su hoja de vida.
Cabe destacar que según Heinz Dieterich, pionero del llamado “Socialismo del Siglo XXI”, en una serie de 4 artículos publicados en la revista de internet Rebelión, a partir del 18 de octubre del 2004, con el título “América Latina: Los cuatro intereses estratégicos del imperialismo y el papel de la FLACSO Ecuador”, dice: “La FLACSO Ecuador juega un papel subordinado, pero importante, dentro de esa alianza de poderes encabezada por la Casa Blanca, los complejos militar-industriales estadounidenses y sionistas, la National Defense University (NDU) estadounidense, las oligarquías latinoamericanas y la Organización de Estados Americanos, OEA.”
En la sesión solemne llevada a efecto con ocasión de los 50 años de la FLACSO, según la crónica que publicó diario La Hora, del martes 30 de octubre del 2007, en su página A8, primera y segunda columna, se señala: “En ese marco, Correa que lucía un botón de esa institución en su solapa, recordó que hace dos años fue profesor invitado de la Facultad y aseguró que muchos miembros de su gabinete han sido miembros activos de la institución. Incluso aseguró que las investigaciones de la Flacso son “muy importantes” en el círculo de la toma de decisiones gubernamentales.” ¿Qué opinará sobre esta “confesión de parte” de Heinz Dieterich?
En el lapso intermedio, entre 1997 al 2001, Correa se especializó en la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign, Estado de Illinois, en Estados Unidos. También se especializó en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, centro de estudio para muchos elementos allegados a la Democracia Cristiana de América Latina y del Tercer Mundo. Jamás militó en ninguna organización de izquierda.
Cuando estudiante, de la Universidad Católica de Guayaquil, formó parte de un grupo de centro político, Alianza, de Economía, donde fue uno de sus pioneros, y del Frente de Estudiantes Democráticos de la Universidad Católica, FEDUC, donde se permeabilizaba el pensamiento del ex presidente demócrata cristiano Osvaldo Hurtado Larrea. Una relación de sus años juveniles está publicada, con una foto junto a Osvaldo Hurtado, en diario Expreso, del lunes 5 de febrero del 2007, página 6, a todo lo ancho.
Asesor de Febres Cordero en la cima del poder
Debemos tener muy presente y recordar siempre que parte medular del alto mando del régimen de Correa, a quienes muchos llaman el verdadero presidente tras bambalinas, es el Secretario General Jurídico de la Presidencia, su brazo derecho, el abogado Alexis Mera Giler, quien era la persona de la más absoluta confianza de los últimos años de gestión
pública de Febres Cordero, consejero más joven y sucesor en las tareas de orientación antes realizadas por Luis Robles Plaza y Jofre Torbay Dassum, quien es ahora el encargado de afinar todas las normas jurídicas del gobierno de Correa. Es quien maneja y es el responsable –con un equipo de abogados ayudantes- de plasmar en normas jurídicas lo que coordinan y deciden con Correa.
Es la persona que revisó y “pulió” cada uno de los artículos de la Constitución de Montecristi; incluso fue acusado de modificar algunos de ellos –por varios asambleístas-; supervigila hasta la última frase de sus Decretos Ejecutivos y resoluciones del régimen. Todas las decisiones de Correa pasan por sus manos y revisión. La formal denuncia sobre cambios realizados a los artículos de la Constitución de Montecristi, con las pruebas documentales pertinentes, la encabezó el asambleísta León Eusebio Roldós Aguilera, con C. I. 090190403-7, y reconoció su firma ante el Ministro Fiscal General del Estado, Dr. Washington Pesántez Muñoz, el 26 de agosto del 2008, a las 11h50, esto es más de un mes antes de la consulta popular del 28 de septiembre del 2008. Denuncia de gravísimas adulteraciones de varios artículos de la Constitución de la República, aprobada en Montecristi, nunca investigada de modo deliberado.
Según el mismo asambleísta y ex vicepresidente del Ecuador, abogado León Roldós Aguilera, que ejerce su profesión en Guayaquil y conoce de mejor modo a sus colegas de esa ciudad, en diario El Universo, del lunes 28 de marzo del 2008, página 7, en el artículo “¿Se quiere sicarios para la justicia?”, señala que Alexis Mera se inició en el oficio de abogado con los socialcristianos, y que “en su currículum de fines del 2006, en inglés, texto producido por él, para empresas extranjeras, se anota su experiencia en la función pública:”
“Former Private Secretary, Mayor of Guayaquil” –con el Ing. Febres Cordero-, “Former Legal Advisor, President of the Supreme Court, Republic of Ecuador”; y “Legal Counselor, Judiciary National Comitee, since its foundation, until 2003.”
“El último traducido al castellano: Consultor legal del Consejo Nacional de la Judicatura, desde su fundación –año 1998- hasta el 2003.”
“Siempre fue un estudiante de buenas notas con habilidad para identificarse con quien ejerce el poder.”
“A fines de los noventa y los años siguientes hasta el 2006, con Febres Cordero, tachado de “dueño del país”, fue época de aprendizaje, de escribir y de actuar por encargo.”
“Malquerientes de él lo tachaban de ser oído y voz de Febres Cordero en el Consejo Nacional de la Judicatura, él solo declara haber sido su “legal counselor”, lo que además en términos de clientela y por la época, debió ser significativo.”
“Desde el 2006, Mera se alineó con Rafael Correa. El aprendizaje quedó atrás.”
“Alteraciones en la Constitución de Montecristi, leyes, referéndum, son de su producción.”
Respecto al Consejo Nacional de la Judicatura, cuando dominaban los socialcristianos y los demócratacristianos, señala: “El de Alexis Mera, en época de partidocracia, organizó el actual sistema judicial, al que solo lo maquillaron o modificaron en algo los que vinieron después.”
¡El gobierno de Rafael Correa, teniendo de Secretario General Jurídico de la Presidencia a este abogado allegado a Febres Cordero y a los socialcristianos, proclama en esta campaña de inexactitudes que “quiere sacar de las manos de los socialcristianos” a la actual Administración de Justicia! ¡Y para ello convocó a consulta el 7 de mayo del 2011, y quien redactó, afinó y pulió las preguntas (las primeras dos sugeridas por Jaime Nebot Saadi) fue Alexis Mera Giler, el alfil de este sector político en la misma Administración de Justicia!
El “ministro de Propaganda” del régimen
No debemos olvidar, del mismo modo, que el otro soporte político o brazo de Correa, con quien forman el trío del verdadero manejo político absoluto del país, es Vinicio Alvarado Espinel, el alfil mayor y cerebro de las campañas electorales de Jaime Nebot Saadi en 1996 y de Jamil Mahauad Witt y Gustavo Noboa en 1998. Alvarado, según muchos de sus colegas, y lo han manifestado en forma pública –sustentando su análisis-, es un conocedor y experto aplicador de los métodos de propaganda nazi de Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de Adolfo Hitler.
¡El país sigue en manos de la misma derecha! ¡Indigna como se pretende mantener en el engaño a una nación entera con los métodos de Joseph Goebbels en la propaganda intensiva! ¡Y lo más repudiable es que actúan a nombre del Socialismo, causa a la que, al igual que sus jefes, siempre atacaron y persiguieron!
Sobre el poder que ahora dispone el Secretario General de la Administración Pública, Vinicio Alvarado Espinel, cabe señalar que es una de las tres personas en el país que tienen seguridad especial (junto al presidente y vicepresidente de la República) sus nuevas atribuciones otorgadas y quien dispone de 22 nuevas atribuciones, que son similares a las Premier, pues ahora es el vocero oficial del gobierno, “asume la rectoría en políticas públicas de mejora, eficiencia, eficacia, calidad, desarrollo institucional e innovación del Estado; además coordinará el manejo de los bienes inmuebles de todo el sector público y establecerá las políticas para difusión de las obras, acciones y proyectos de gobierno nacional y de la imagen del gobierno”, según un resumen de dichas nuevas atribuciones publicadas en Vanguardia 287, del 18 de abril del 2011, página 11.
Pero tampoco es todo; la misma fuente agrega: “Este Decreto (que reforma el Estatuto Orgánico de la Función Ejecutiva) también crea un supra organismo llamado Coordinación General de Gestión Estratégica, que debe estar en el organigrama de todos los ministerios y sus instituciones adscritas, las secretarías nacionales y sus dependencias, la banca y
empresas públicas. Esta coordinación será el brazo ejecutor del Secretario de la Administración y responderá solo a sus políticas. Tiene la potestad para ejecutar las disposiciones de la Secretaría de la Administración. Con ello, los ministerios y secretarías perderían la autonomía necesaria para ejecutar sus políticas de acuerdo a los planes del sector.”
Y prosiguen las atribuciones: “El Decreto crea además el Consejo Nacional de la Administración Pública, que entre sus ocho funciones tiene la de “tratar y evaluar temas coyunturales de la gestión del gobierno”. Es decir gobernar. El Consejo estará presidido por el Secretario de la Administración, quien pasa a tener rango de ministro de Estado. Todavía resta por definir si quedan en nada el Plan Nacional de Desarrollo, las atribuciones del Senplades y las del propio Presidente de la República. Por cierto, la Vicepresidencia de la República luce excluida de todo en período de atribuciones por decreto.”
Más clara concentración del poder para los miembros de la troica o trinca no puede existir. Hasta el Vicepresidente de la República queda fuera. Aquí mandan Rafaelito, Alexito y Vinicito. Los demás tienen que agacharse, besar el suelo, balar, y trabajar duro, que el que levanta la cabeza queda fuera de la “revolución ciudadana” a la que algún obispo ya la comparó, con un mínimo de información, al proceso de encaramamiento en el poder del líder fascista de Italia Benito Mussolini.
Cabe destacar que al Duce italiano jamás le obsesionó la apariencia casi celestial de la “majestad del poder” y quien por supuesto no encarcelaba a quien le mostraba un dedo para decirle “No”, o “No presidente”, como le sucedió a una señora de Riobamba, Irma Parra, a la que luego de ordenar su detención le agredió, en forma injustificada, en cadena nacional de radio y televisión, sin darle jamás el mínimo derecho a la defensa y a la réplica, violando los numerales 7 y 18 del Art. 66 de la Constitución de Montecristi, en proceder de saña y acoso incomparable e injustificable, en similar trato dado al veedor Pablo Chambers por el delito de averiguar los montos de los contratos de las empresas allegadas a Fabricio Correa con el Estado, y sostener que llegarían a los 700 millones de dólares. ¡En estas manos y mentalidades obsesivas está la República del Ecuador!
Un régimen mediático de simulaciones
Vale recordar que, como todo el mundo conoce, Febres Cordero solo toleraba como auxiliares de sus labores y objetivos, tanto políticos como administrativos, a gente de extrema derecha. Nunca admitía colaboradores que no se identifiquen, en forma total, con su forma de pensar. Además, existen entrevistas anteriores en las que Alexis Mera se jactaba de su relación con Febres Cordero; jamás lo ha negado y siempre lo ha reivindicado.
Es útil recordar que según el secretario municipal de Febres Cordero del período 1992-2000, y luego diputado del PSC, Xavier Sandoval, Alexis Mera “era uno de los hombres de su confianza”, y quien “tenía un alto aprecio por el ingeniero (Febres Cordero)”, y que “conversaban de política por largo tiempo”, según informó diario El Comercio, del
domingo 13 de julio del 2008, pág. 3, donde también se destaca que “además de asesor de Febres Cordero, también lo fue del ex presidente Gustavo Noboa”. Se ha indicado que lo primero que hace los lunes, al llegar a Quito, es ir a rezar en la catedral de esta ciudad.
Sólo en el último tiempo, seguramente por recibir alguna recomendación para “amortiguar su imagen derechista”, pretende insinuar que “no era tan cercano” al presidente ya fallecido. Siempre se vanaglorió de ello y mucha gente sabe de esa estrecha relación política; aunque no han faltado quienes lo ubicaron como intermediario político o enlace entre el actual mandatario y el anterior.
Lo que sucede es que este es un régimen mediático de simulaciones supremas y de apariencias celosamente custodiadas; busca de manera frenética esconder toda verdad que los evidencie o incomode en cuanto a trasuntar su verdadera esencia ideológica. Correa falta a la verdad en forma parsimoniosa, sin inmutarse, sonreído, al extremo que en una cadena sabatina manifestó sin ruborizarse que Mera “formaba parte de los jóvenes revolucionarios de izquierda”.
Este régimen no es socialista sino anti socialista, y mientras se empeñe en usurpar una causa que jamás la ha sentido nos tendrá a los socialistas de toda la vida en frente, desenmascarando su esencia reaccionaria. Niegan las evidencias, con total descaro, una y otra vez, con los métodos repetitivos –de la mentira incesante- de Joseph Goebbels, en cadenas nacionales de radio y televisión, en bombardeo ideológico unilateral para asaltar la conciencia del pueblo con postizos discursos de “izquierda” preparados por ex militantes de esta tendencia.
Pretenden hacer creer y proyectar la falsa imagen, a fuerza de cadenas de radio y televisión incesantes, que la “izquierda” está en el poder. Por ello, de manera irrespetuosa e infame, se apropian, para usar como trapo de limpiar el piso, las históricas y patrióticas canciones de la Unidad Popular, del pueblo socialista de Chile, de Salvador Allende, o las veneradas consignas del Ché, y de la heroica revolución cubana, para “empaquetar” sus políticas entreguistas a favor de las multinacionales. ¡Es un ardid antes jamás vivido en América Latina! ¡Un gobierno de derecha, favorecedor de las multinacionales y protector de las privatizaciones, perseguidor y desprestigiador incesante de organizaciones y dirigentes populares, dócil alfil del pro yanqui Plan Colombia y de las autonomías políticas, disfrazado de izquierda!
¡Y defendido por la misma “izquierda” que le encaramó al poder al coronel Lucio Gutiérrez, quien, como carta de presentación, manifestó que uno de sus referentes es el general chileno Augusto Pinochet Ugarte, como puede leerse en la revista Vistazo 842, del 19 de septiembre del 2002, págs. 14 y 15! ¡Esta misma “izquierda” encargada de desinformar, como ciertas ONGs y fundaciones, a los partidos de esta tendencia, aunque sin infiltrados, del mundo entero! Por eso los muchachos grafiteros de Quito saben escribir en sus muros apacibles y resignados “¡Pobre Ecuador, hasta tus comunistas son de derecha!”
Si algo los hace padecer en grado sumo, a los miembros del régimen de la involución ciudadana, es que sea develada su cara reaccionaria y su verdadera esencia derechista anti popular y anti socialista. Pero en la política, para orientarse mejor, existe cierta lógica. ¿Alguien puede suponer siquiera que Fidel o el Ché habrían aceptado gente de derecha en su entorno inmediato, o que, en el otro extremo del espectro político, los generales Francisco Franco, de España; Augusto Pinochet, de Chile; o Rafael Videla, de Argentina, habrían recibido en su círculo político más cercano a militantes de izquierda? ¡De ninguna manera! “¡La razón natural no pide fuerza!” dice un viejo adagio.
Esa misma reflexión debe hacerse respecto a que en el círculo político más cercano a Rafael Correa pululan antiguos servidores consumados de León Febres Cordero, Jaime Nebot, Jamil Mahauad, Osvaldo Hurtado, Lucio Gutiérrez, Rodrigo Borja, Abdalá Bucaram.
La derecha con el tabaco; la izquierda con el humo
Algunas personas pueden decir que también existen algunos izquierdistas cerca de Correa, y es verdad, pero fuera de la casa, cuidando el jardín y mostrando los dientes a los que se acercan a sus alrededores. En la sala, en el comedor, en la mesa de las decisiones trascendentales, están sólo los del círculo político íntimo, los de absoluta confianza, los de la casa, los de la familia ideológica reaccionaria; los piadosos. En un segundo anillo, de pajecillos mimados y custodios cebados, se los ubica a todos los servidores de la vieja partidocracia de toda la gama cromática concebible, ahora a la orden de los flamantes nuevos dueños.
En la parte externa, en un tercer nivel, desde la grada hacia fuera, se hallan los encargados de barnizar la fachada política y propagandizar que el dueño de casa es buena gente, que les da de comer muy sabroso, con chef belga, pero a cambio de hacer correctamente los mandados decididos arriba; porque el que desobedece al Júpiter tonante está excluido del paraíso de las simulaciones y condenado para siempre.
Algunos de estos ciudadanos –que hace muchos años militaron en la izquierda-, donde no faltan algunas buenas personas, están en el espacio de los cancerberos; no son elementos constitutivos del círculo rosa de los elegidos, para utilizar una frase del hermano mayor del presidente; son los responsables de presentarse como una fracción de la “carne de cañón” movilizada; son miembros de una contratada infantería política de base al servicio de una causa extraña, encargados de defender a ultranza y con cualquier método la “imagen progresista” de un régimen reaccionario y represivo, son encargados de presentar el rostro amable y sonreído, de impulsar buena imagen “izquierdista” a “nivel popular”.
Están allí, por meticuloso e interesado encargo, para pretender amansar a los indómitos dudadores, tranquilizar con palmaditas y maromas de pretextos a los precavidos, neutralizar a los impacientes, apaciguar a los inquietos, mantener adormilados a los cándidos, domesticar a los que se dejen impresionar, con el muy frecuente uso de la mentira, y, si es preciso, estar preparados para lanzarse contra quien se acerca a las verjas de la mansión,
con una luz encendida, o pretenda alterar la siesta del arrogante y altanero dueño de casa mediante preguntas molestosas o críticas a la notoria esencia política de acoso social planificado del régimen. Ahora mismo ya se verá las tareas que les encarguen.