PARIS. NUEVAMENTE. PARA RECORDAR 



ES LA CAPITAL DEL MUNDO 



Jorge Benavides Solís.
El recuerdo sobre esta ciudad es denso. No hay vertiente de la cual no provenga: de la Historia, del arte, de la literatura, de la poesía, del urbanismo, de la arquitectura. Su presencia no ha dejado de ser referencial desde que el abogado Barón Houssmanni, con un Plan de Reforma y una Ordenanza como nunca antes se había hecho, la convirtiera en el primer modelo de la ciudad industrial, estrenado incluso como escenario cívico de la Comuna de Paris (1871).

La capital del mundo desde entonces tuvo redes básicas de electricidad, agua potable, alcantarillado, nuevo tipo de vías como los bulevares, avenidas, calles, pasajes comerciales, grandes almacenes, restaurantes, tipologías arquitectónicas determinadas con similares alturas, dimensiones y formalidades estéticas, distritos administrativos con equipamientos completos, plazas, parques en el interior de la ciudad, grandes espacios verdes, monumentos simbólicos y conmemorativos, bosques públicos de gran extensión en su periferia (Boulonge y Vincennes) y un Metro inaugurado coetáneamente con las olimpiadas de 1900. Ahora se podría decir que produjo un verdadero boom inmobiliario, con una engente inversión pública, que dinamizó extraordinariamente la construcción privada.

Aquí se acumularon los antecedentes y las manifestaciones más expresivas de la modernidad en todos los ámbitos. Paris es mucho Paris para conocerlo. Siempre será necesaria una visita más. En esta ciudad han dejado su huella innumerables políticos, intelectuales, autores, filósofos, poetas y artistas, entre los más importantes de los siglos XIX y XX. De varios países.

Otra cosa es la apreciación puntual de los cambios de su urbs (20 distritosii, 80 barrios, 10.540 hectáreas y en 2011, 2 249 975 habitantes) aún más de su civis actualmente globalizada pues, 1 de cada 4 parisinos proviene o tiene origen en otras partes del mundo. Desde esta óptica, Paris ya no es lo que era. No es un centro único, es un nodo de la red de ciudades en las que tienen sede las empresas “decididoras” de la situación global – con más poder que los estados- que usan como instrumentos de poder las TICs, las bolsas y el dólar, el inglés, no el francés ni otro idioma.

Basta pasear por algunas vulgarizadas calles de París para caer en la cuenta que el antiguo chovinismo francés ha sido diluido por las formas de consumo del neocapitalismo vigente: usamericanización, mc-donalización, parque-tematización y, también debido a la distorsión provocada por el idioma y el comportamiento árabe, a la religión musulmana, a los subsaharianos de lengua francesa o no, a la población asiática con preponderancia china. La inmigración con raíces en el resto de Europa, es de antigua data, o se ha integrado o está en proceso para conseguirlo. Sarkozy es de origen húngaro. No llama la atención. Tampoco la variada y numerosa presencia de turistas cuyas demandas de servicios en un alto porcentaje son satisfechas por trabajadores extracomunitarios incluso cuando se entra en las tiendas para comprar los típicos y tópicos recuerdos turísticos.

Desde hace pocos años se puede llegar en avión de bajo costo. Sevilla € 108, ida y vuelta a Beauvais, un pequeño pueblo ubicado a una hora y media en autobús de Paris, € 14 adicionales, un trayecto.

Ha valido la pena viajar para observar tres edificios recién inaugurados, proyectados por renombrados arquitectos, conocer varios lugares y ver algunos museos, galerías y centros de arte, la mayor parte de los cuales inauguran sus exposiciones anuales una vez iniciada la primavera. Para algunos sitios no conocidos aún, resultó útil una detallada guía para el viaje de fin de carrera de los estudiantes uruguayos de arquitectura, Europa Oeste (2014) uno de cuyos capítulos estaba dedicado a París.

Por ejemplo, no había estado en el Viaduc des arts: “La vieja vía de ferrocarril construida en 1858 unía la plaza de la Bastilla al Parque de Vincennes y Saint Maur. Suprimida en 1970, la traza pasó a ser ocupada por un paseo verde mientras que el viaducto vecino a la Bastilla fue reciclado para alojar locales de artesanos (de primer mundo). Discurre paralelo a la Avenue Daumesnil –entre los números 9 y 129- a lo largo de un kilómetro y medio. El espacio bajo los 71 arcos fue acondicionado por Patrick Berger y Jean Michel Wilmotte”

Cerca del anterior se encuentra “Bercy Villageiv. Sus tiendas están abiertas todos los días de 11:00 a 21:00. Los restaurantes y las exposiciones bajo las arcadas de la Cour Saint-Emilion, están abiertas hasta las dos de la madrugada Al final del parque se encuentra el Bercy Village construido en una parte de lo que fueran las antiguas bodegas del mayor mercado de vinos del planeta: boutiques, locales, una escuela de panadería, vinerías, librerías, un museo y numerosas tiendas convenientemente rehabilitadas; todo al servicio del turista y del ocio.

Cerca de la estación de Metro Pigalle se encuentra el Museo de la Vida Romántica, uno de aquellos municipales de entrada gratuita poco conocidos. Le convendría cambiar de nombre. En realidad se trata de la casa del pintor de origen holandés, Ary Scheffer (1795-1858) en la que había recibido a varios artistas de la época. Destaca George Sand ¡qué particular personalidad de señora! A quien está dedicada una de sus habitaciones. Además de escribir, pintaba apoyándose en el arte de la “dendrita”.

Llama la atención los retratos y esculturas de Ernesto Renán (1823 - 1892) escritor, filólogo, filósofo e historiador judío francés que cuestionó seriamente la institucionalidad católica por lo cual fue expulsado del Colegio de Francia. Sigo con la curiosidad de leerlo. Curiosa decadencia visible en esta casa hasta en los desvaídos detalles.

En tratándose del romanticismo, habría que remitirse a Delacorix. En efecto, su última residencia – museo ubicado cerca del Metro Saint Germain des Pres, evoca su viaje a Marruecosv y Andalucía y como es un anexo del Louvre, recuerda a su famoso cuadro Libertad guiando al pueblo.

El 22 de mayo de 1832 estuvo en Sevillavi. El fanatismo religioso en Marruecos le pareció similar al que notó en Andalucía. Así escribe en su diario. La pintura romántica está vinculada a una forma predeterminada de comprender y de ver el mundo en Europa con gran influencia entre la aristocracia en todos los países occidentales. En la música el romanticismo alcanza una de sus mejores expresiones quizá porque en ella se aprecia el predominio de la emoción. Basta escuchar entre otros a Liszt, Chopin y Beethoven.

La casa - museo de Balzac, se encuentra en Passy, antigua aldea ahora incorporado a la gran ciudad, es el último de los once domicilios que tuvo en Paris al que llegó huyendo de sus acreedores.

Destino muy útil para los estudiosos de la obra de este escritor, uno de los que mejor describen la realidad parisina de su tiempo.

Camino hacia la torre Eiffel se halla el museo Marmottan-Monet. Agradable sorpresa. Está en un palacio. “En 1882 Jules Marmottan adquirió el pabellón de caza del Duque de Valmy. Tras su muerte, su hijo decidió reformar el edificio para ubicar en él su colección de arte del Primer Imperio Francés, que posteriormente donaría a la Academia de Bellas Artes Francesa. Luego, diversas donaciones privadas completaron la colección con obras de grandes maestros impresionistas, especialmente las obras de Monet que fueron donadas por su hijo.”

Con el tema El Aseo. El Nacimiento de la intimidad, aquí se exponían temporalmente algunas obras importantes de la historia del arte en varias técnicas y tal como sugiere el catálogo: “desagüe traga legañas, secreciones nocturnas, pesadillas, los restos del sueño que resbalan con el agua de la ducha que nos vuelve a convertir en la persona que afronta un nuevo día. El aseo, el baño diario, la limpieza del cuerpo como tarea higiénica y mecánica, pero también como momento de intimidad personal, de espacio y tiempo”

El Palacio de Tokiovii se encuentra junto al Museo de Arte Moderno en Trocadero. Lo gestiona la municipalidad y está dedicado a la promoción del arte contemporáneo. Estaba expuesta la obra del escultor griego de 90 años Takis. Fue el primero en "enviar un hombre al espacio," seis meses antes de Yuri Gagarin, dice el catálogo. En su obra explora la energía de los campos magnéticos. Puso en escena a las fuerzas magnéticas en su "homenaje a Kafka" y otras obras vinculadas a la energía al magnetismo, a la luz. Un verdadero autor erudito.1 El color se deposita con pincel sobre el papel y mientras está húmedo se presiona cobre una hoja de papel bristol para obtener una mancha aleatoria. Esta presión produce nervaduras a veces curiosas. Mi imaginación contribuye, veo en ellas bosques, selvas o largos y acentúo las vagas formas producidas por el azar” se lee en un pequeño catálogo.

En una visita corta a Paris, ir al Centro Pompidou es una opción útil, para ver las exposiciones eventuales de arte moderno y contemporáneo; en dos de ellas estaban: Jeff Koonsviii y Hervé Télémaqueix.

Más allá de cuanto puedan decir los comentaristas de arte, las obras por sí solas tienen mensajes y valores a desvelar a partir del contexto temporal y social en el que surgieron, tanto como en el que se las mira, además por quien lo hace. No es lo mismo verlas en un museo que en el salón de una vivienda o de una oficina.

Koons es un norteamericano nacido en 1955. Tiene una considerable imaginación, habilidad y suficiente sentido de la auto-ironía y hasta del humor. Por cuanto he visto hasta hoy, se alimenta de la realidad social y material en la que vive. Realidad que observa, procesa y la plasma con exageración cambiándola de tamaño, de escala, de material, de sitio y por lo tanto, de significado; por ejemplo, los globos que en forma de animalitos se les regala a los niños, él los hace grades y con material brillante. Resultan bonitos, decorativos pero no se puede jugar con ellos porque están hechos y expuestos para adultos ingenuos.

Dos aspiradoras que normalmente se encuentran en una tienda de electrodomésticos, las puso hace años dentro de un marco con cristal y las llevo a una Galería: ahora están en un museo y, así... Un proceso que lejanamente recuerda al que ideó Duchamp quien compró en una chatarrería un urinario (La Fuente, 1917) y lo puso en una exposición. Una descontextualización radical.

En este caso, de la chatarrería del gusto cotidiano, Koons extrae y comparte con éxito su idea entre quienes viven en esa paradójica sociedad de la comodidad, además, capaces de convertirlo en uno de los artistas contemporáneos que vende más cara su obra. Su idea cumple la aparente función de un espejo distorsionador: la realidad es fea pero se la ve bonita. Nada de arte; más bien simulación, proceso, ideas alejadas de la belleza y de lo sublime pero vinculadas a la realidad de ahora.

Por primera vez estaba frente a la obra de Hervé Télémaque (1937); inmediatamente por algunas de ellas recordé la de Basquiat (1960-1988), también haitiano; pero tomando en cuenta los años de nacimiento no tenían nada que ver; tampoco en cuanto a su soporte teórico pero sí, tal vez bajo el concepto de negritud formulada por A. Cesaire en 1935 y luego asumida por otros poetas como el senegalés L. S. Senghor y el cubano Nicolás Guillén. Huyó del Haití de Duvalier hacia Estados Unidos pero pronto fue a radicarse en Francia.

Con estas referencias, las propuestas me resultaron ser las de un artista coherente, inconforme, comprometido, que no rehuía las preguntas y al mismo tiempo se atrevía a dar respuestas en términos artísticos, primero con un lenguaje moderno de cánones establecidos y luego con una expresión arriesgada, personal e incluso de buen gusto aún tratándose de objetos, composiciones e instalaciones con significado expreso o metafórico.

Finalmente fui a visitar tres obras de arquitectura, hace poco tiempo abiertas al público cuyos autores son el francés J. Nouvelx, el italiano Piani y el canadiense Ghery. Resultó la culminación emocionante de esta corta visita a Paris. Una más.

Dentro de La Villette paradigma de parque urbano de los primeros años ochenta se levanta la Ciudad de la Música, proyecto de Portzamparc hecho con sereno gusto; al borde de ella, en homenaje al deseo de Boulez, en 2008 se comenzó a levantar el auditorio de la Philarmonie que se ha inaugurado inconcluso, siete años después, con la ausencia y protesta de Nouvel, su autor.

Se prevé un coste final de € 386 millones, 200 más de los previstos en el concurso de 2007. La propuesta tiene suficientes méritos. El interior está compuesto por un conjunto de espléndidos espacios destinados a la música en todas sus expresiones con una reconocida calidad acústica según se lee. Su grande y complejo volumen con recubrimiento metálico, se aprecia a distancia pero conforme se aproxima, se constata la irregular calidad de la ejecución de los acabados realizados aparentemente sin apoyos informáticos suficientes para obtener detalles constructivos pulcros, en apariencia, sin el indispensable control, con un exagerado y monótono tratamiento formal del hormigón hasta de la solería no apta para los tacones de punta que usan las señoras. Tal como he visto detenidamente el exterior de este edificio lo considero un buen muestrario de cómo no debe ejecutarse una obra de esta magnitud e importancia. Se comprobará cuando esté completamente terminado.

Todo lo contrario a lo anterior en cambio en cuanto a la ejecución, tomando en cuenta el tamaño de las edificaciones se observa y se aprecia en la Fundación Pathé, ubicada en 73, avenue des Gobelins 75013 Parisxi. Proyecto de Renzo Piani. Arquitectura funcional, pulcra, de buen gusto, con riqueza y eficiencia espacial; con una volumetría atrevida que complementa con un lenguaje contemporáneo la forma urbana de la manzana de la cual hace parte, en lugar de fraccionarla tal como es frecuente. Una intervención rompedora pero culta que pone la más sofisticada técnica al servicio de la arquitectura entendida también como arte. Una didáctica lección se observa también en las láminas y en las maquetas del proyecto. No es una excepción entre toda la obra de Piani.

Pathé fue una renombrada firma francesa fabricante de máquinas para proyectar películas y productora de películas y documentales desde fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. De ahí proviene el nombre del cine se Sevilla ya desaparecido.

Pero al final, lo realmente emocionante estaba en el borde del Bosque de Boulogne XIX (846 Hectáreas) junto al Jardin d’Acclimatation, excepcional oferta para consumo del tiempo libre que ofrecía la modernidad en el siglo XIX con vigente actualidad. Aquí seguramente por convenio con el Ayuntamiento, la Fundación Vuittonxii que vende sofisticados y caros bolsos en todo el mundo, ha levantado un fantástico y bello centro de exposiciones y de arte.

Frank Ghery, el mismo arquitecto del Guggenheim de Bilbao (1997) que consiguió poner una ola brillante de titanio o una nave al borde del río, 18 años después en París, ha logrado hacer ingrávida una indispensable mega estructura pesada, cubriéndola con 3600 paneles de cristales curvos que a ratos simulan 13.500 m2 de velas sobre una plataforma de agua y otros, parece una nube (cumulonimbos) blanca que se mimetiza con el bosque para destacar que la armonía entre lo natural y lo edificado no solamente es posible sino reconfortante, estimulante porque así es la arquitectura sensorial, aquella que te despierta y te permite disfrutar con emoción con cada uno de los cinco sentidos debido a la confluencia de los cuatro elementos de la vida en una obra y en un contexto concreto. Solamente el arte puede transformar lo pesado en ligero pues, la sombra de una frase de Marx, en esta obra, lo sólido se desvanece en el bosque.

Ghery no ha tomado en cuenta aquel principio recomendado por Sullivan y por el
movimiento moderno de la arquitectura: la función hace la forma. Tampoco ha hecho lo contrario como acostumbraba Niemeyer: la forma hace la función, porque la relación entre las dos dependerá del encuentro adecuado no previsto entre las actividades y los espacios o dicho de otro modo, las salas no están concebidas como contenedores de cuadros de pintura o de esculturas estáticas sino también como espacios para albergar instalaciones artísticas, perfomances o de cualquier otra actividad creativa contemporánea. No son salas flexibles o modulares sino escenarios aptos para el arte de todos los tiempos. En estas circunstancias, la funcionalidad aparece como un requerimiento cambiante solucionado con facilidad.

Por otra parte, un considerable número de sofisticadas técnicas, han sido experimentadas y desarrolladas para ponerlas al servicio, no de la simple edificación sino del arte. Muchas de ellas no habrían sido posibles sin el auxilio, por ejemplo del software de diseño paramétrico, de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, del tratamiento del vidrio y de la estructura también vinculada a la aeronáutica pues, las “velas de cristal” que recubren al edificio, a determinada velocidad del viento podrían correr serio peligro. De ahí la meticulosidad y sofisticación de los detalles que las soportan. El edificio nube, se posa en una concavidad inclinada en uno de sus laterales para dejar que el agua discurra en un amplio espacio por leves escalones generando brillos y rumores gratos a la vista y al oído. Refrescantes en verano. Todo ello iluminado debe ser fantástico. Habrá que volver.

Delacroix en una carta a su amigo Pierret dice: “(…) he visto Cádiz, Sevilla, etc. En poco tiempo he vivido veinte veces más que en unos cuantos meses en París (…) Encontré en España todo lo que había dejado allí donde estaban los moros. No ha cambiado nada allí salvo la religión: el mismo fanatismo, de hecho, es el mismo. Vi a las bellas españolas que no están por debajo de su reputación. La mantilla es de lo más gracioso del mundo. Monjes de todo color, trajes andaluces. Etc. Iglesias y toda una civilización como era hace trescientos años.”