ALBA ES ANTIIMPERIALISTA Y CUMPLIÓ DIEZ AÑOS DE FRUCTÍFERA MISIÓN 



FUE CREADA EN 2004 POR FIDEL CASTRO Y HUGO CHÁVEZ 



El ALBA ha llegado a once países miembros, partiendo de sus dos pilares, Cuba y Venezuela. Este domingo los presidentes de ese espacio festejaron la década ganada con una reunión en Cuba. Trazaron nuevos objetivos de integración.
EMILIO MARÍN

A los elementos anticastristas les revienta admitir que en muchas cosas Fidel Castro no sólo tiene razón en sus planteos sino que además visualiza los objetivos con antelación de años. El caso del ALBA lo confirma una vez más.
El comandante en jefe recibió por primera vez a un muy joven Hugo Chávez en diciembre de 1994, recién salido de prisión. Allí tuvieron sus primeras reuniones; de algunas participó el actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que también penaba lejos del poder, como el venezolano. Recién en 1999 éste llegó al Palacio de Miraflores, luego de ganar las elecciones presidenciales. El sandinista las había perdido frente a Violeta Chamorro y una oposición unida desde Washington; demoraría varios años en retornar al gobierno en Managua.
¿Qué le habrá visto Castro a Chávez en 1994, cuando éste salía de la cárcel luego de haber intentado un golpe de Estado en febrero de 1992? Hasta ese momento el gobierno cubano se llevaba aceptablemente bien con el socialdemócrata Andrés Pérez...
Puede ser que influyera el discurso bolivariano del ex paracaidista, así como el pasado militante de izquierda de su hermano Adán. También las críticas al sistema de corrupción que el alzado repetía contra los adecos y copeyanos de la IV República; esta nadaba en petróleo pero de su renta poco y nada iba para el pueblo. Si Chávez pidió ser recibido en la isla quería decir que no era un militar fascistoide, de esos que con la “cara-pintada” habían proliferado en la Argentina. Una cosa era levantarse contra la democracia y pedir “solución política” para los crímenes del terrorismo de Estado (Aldo Rico); y otra era dar un putsch contra un gobierno corrupto que dilapidaba el petróleo.
En fin, algunas de esas cuestiones y su olfato político habrá tenido en cuenta el líder cubano cuando recibió a Chávez hace veinte años. Allí se produjo lo que ahora se llama “buena química” y comenzó no sólo una amistad duradera, sino también un acercamiento político entre los dos países. Hubieron de pasar otros cinco años hasta que Chávez y su Movimiento V República pudieran ser gobierno.
En abril de 2002 el bolivariano fue derrocado por 48 horas mediante un golpe militar-cívico orquestado por los gobiernos de George Bush y José M. Aznar, que puso a Pedro Carmona (Fedecámaras) fugazmente en Miraflores. El contragolpe popular y de militares bolivarianos repuso a Chávez en su democrático sitial. Quizás ese peligro mortal para el proceso bolivariano y su vida decidió a Chávez a tomar compromisos más estratégicos con su amigo Fidel. A partir de allí se aceleraron los acuerdos entre Cuba y Venezuela. El 14 de diciembre de 2004 ambos firmaron el acta fundacional de la Alternativa Bolivariana de los pueblos de Nuestra América.

Más sumas que bajas
No es que la colaboración bilateral comenzara en 2004. Dio un salto cualitativo, abierto a otros países latinoamericanos y el Caribe, pero programas solidarios ya existían antes de la partida de nacimiento del ALBA. Cuba enviaba alfabetizadores para que Venezuela se pudiera librar del analfabetismo con el programa cubano “Yo sí puedo” en la Misión Robinson. También médicos para nutrir al programa “Barrio Adentro”, que instalaron consultorios en barrios donde no habían llegado galenos en décadas.
A su vez Venezuela mandaba a la isla barriles de crudo a precios subsidiados, que tanto ofendió a la derecha venezolana (en el golpe de 2002 esos sectores, con Hernán Capriles Radonski incluido, quisieron asaltar la embajada de Cuba en Caracas y su consigna era “ni un barril a Cuba comunista”).
Los programas cubanos de salud y educación, que se empezaron a aplicar en otras latitudes latinoamericanas y del Tercer Mundo, y la ayuda energética venezolana, que por boca de Chávez aseguraba tener petróleo para abastecer a los socios por 200 años, tuvieron grandes consecuencias políticas.
Cada vez más naciones fueron pidiendo su ingreso al ALBA, que había cambiado el significado de su primera letra. La “A” ya no era de Alternativa sino de Alianza. Los vientos políticos en la región habían adquirido una dirección antiyanqui muy fuerte, luego que en noviembre de 2005 los presidentes -sobre todo Chávez y Néstor Kirchner, en menor medida Lula da Silva- desbarataran en Mar del Plata el proyecto estadounidense del ALCA.
Se fueron sumando Nicaragüa, Bolivia y más tarde Ecuador. Y varios más, entre ellos Honduras, bajo la presidencia de Manuel Zelaya, que fue depuesto por un golpe de Estado pro-norteamericano por haber osado pedir la membresía del ALBA.
La salida de Tegucigalpa, fue la única baja, forzada “manu militari”. El resto fue todo sumatoria hasta la reunión del 14/12 en La Habana, con la incorporación de Granada y de la Federación de San Cristóbal y Nieves. El plantel completo es de once: Antigua y Barbuda, San Vicente y Las Granadinas, Ecuador, Venezuela, Cuba, Bolivia, Dominica, Nicaragua, Santa Lucía, Federación de San Cristóbal y Nieves, y Granada. Con Honduras habrían llegado a la docena, una cifra que van a sobrepasar porque hay invitados como Haití y otros interesados.
Para la Casa Blanca es una derrota muy amarga que Cuba se aliara con Venezuela y ambos lograran armar esta sociedad regional. Todos los socios del ALBA están en la CELAC y votan allí contra el bloqueo norteamericano a Cuba. La isla socialista tiene relaciones con todos los miembros del CARICOM, la unión caribeña. Han pasado 42 años desde que los primeros cuatro países caribeños desafiaran el úkase yanqui y establecieran relaciones diplomáticas con La Habana: Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago. En una reciente cumbre CARICOM-Cuba quedó claro que todos los caribeños han normalizado su relación con la Patria de José Martí.
Pregunta: ¿quién es el que está aislado? Respuesta obvia: Estados Unidos.

Razones concretas
El domingo 14, en el Palacio de la Revolución, Raúl Castro y los presidentes del ALBA tuvieron su XIII Cumbre donde hicieron un repaso de la década ganada, esta sí sin ninguna discusión. Entre los once socios hay una mayor sintonía política y en algunos casos hasta ideológica, muy evidente entre Cuba, Venezuela y Bolivia.
Junto con esa mayor cohesión, basada en una plataforma que Evo Morales definió en esa reunión como antiimperialista, pesan mucho las acciones y trabajos conjuntos. Este último, más que las definiciones “programáticas”, parece ser el cemento que une los cimientos del ALBA y le permite ir levantando su sólida arquitectura.
En esa reunión, Ecuador estuvo representado por el vicepresidente y el canciller Ricardo Patiño, quien puso en su cuenta de Twitter que gracias a la “Misión Milagro”, 3.482.360 personas recuperaron su vista en nueve naciones del ALBA. Añadió que ese programa oftalmológico impulsado por Cuba ya benefició a 144.134 habitantes en Ecuador. Patiño, según Prensa Latina, “destacó los programas de discapacidad física y neurológica que han permitido identificar y atender a más de un millón de personas con esta condición, en seis países a la Alianza; se entregó ayuda técnica a 864.000 discapacitados”.
En estos tiempos de crisis del capitalismo global y de los capitalismos dependientes, a la gente humilde se la arroja sin miramientos al abismo de la pobreza y el abandono. En cambio en ALBA se aplican políticas de hondo humanismo. El discurso de Raúl Castro el domingo 14, puso de relieve que cinco millones de ciudadanos de 18 países de la región fueron alfabetizados mediante la aplicación del método “Yo sí puedo”; que 23.944 médicos integrales comunitarios de América Latina y el Caribe se han graduado gracias a programas desarrollados por el ALBA, de ellos 10.228 son de países de la Alianza.
En la agenda de la reunión estuvo la extensión de los planes de Petrocaribe, la ampliación del Banco del ALBA y de la moneda regional, el Sucre (sistema único de compensación regional para el comercio).
El crudo venezolano, que antes dilapidaba la oligarquía de ese país, sirvió de base para la creación de la empresa Petrocaribe, que favorece a los países socios con mejores precios e inversión social. El primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, en la reciente cumbre expresó: “a nombre del Caribe les digo que Venezuela ha repartido su riqueza con el resto del mundo, nunca ha enviado una bomba, sino que ha aliviado a millones de personas de la pobreza, y aún así existe una campaña en su contra”. Se refería a las sanciones votadas en el Capitolio.
Esa solidaridad se lleva a cabo también con países que no son del ALBA, como cuando Haití sufrió tremendo terremoto en 2010, o ahora que África sufre la epidemia del Ébola. El 20 de octubre la Alianza hizo una Cumbre Extraordinaria en La Habana para aprobar planes de lucha al respecto. Allí el presidente cubano recordó que el 1 de ese mes había partido una brigada médica especializada a Sierra Leona y que el 21 salían otras dos brigadas a Liberia y Guinea.
A muchísimos argentinos esta historia los mueve al reconocimiento y admiración. Y a muchos les queda una pregunta: ¿cuándo Argentina será el socio número 12 del ALBA?
DECLARACIÓN FINAL DE LA XIII CUMBRE ALBA-TCP Y CONMEMORACIÓN DE SU X ANIVERSARIO

14 de diciembre de 2014, Resumen Latinoamericano.-En la Declaración Final de la XIII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) se aprobaron 43 acuerdos y expresó el compromiso con la consolidación y el desarrollo del mecanismo de integración
Los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), nos reunimos en La Habana, el 14 de diciembre de 2014, para conmemorar el X Aniversario de la Alianza, organismo de integración genuinamente latinoamericana y caribeña, sustentado en principios de solidaridad, justicia social, cooperación y complementariedad económica, fruto de la voluntad política y de la profunda vocación integracionista de los Comandantes Fidel Castro Ruz y Hugo Rafael Chávez Frías.
De igual manera, celebramos el XX Aniversario del primer encuentro en La Habana de estos dos grandes líderes de nuestros pueblos, fieles exponentes y defensores del legado de los libertadores de América Latina y el Caribe.
Expresamos nuestro firme compromiso con la consolidación y el desarrollo del ALBA-TCP y la lucha por la segunda y definitiva independencia de América Latina y el Caribe, en consonancia con los ideales de nuestros próceres, en un complejo contexto regional caracterizado por una ofensiva del capitalismo transnacional globalizado y el imperialismo estadounidense, que pretenden desestabilizar y derrocar gobiernos progresistas democráticamente elegidos por sus pueblos.
Convencidos de que el ALBA-TCP constituye hoy un inexpugnable baluarte en la defensa de la soberanía de los pueblos de la región y de las naciones del Sur, acordamos:
1. Ratificar los principios de solidaridad, cooperación genuina y complementariedad entre nuestros países, en el aprovechamiento racional y en función del bienestar de nuestros pueblos, de sus recursos naturales -incluido su potencial energético-, en la formación integral e intensiva del capital humano que requiere nuestro desarrollo y en la atención a las necesidades y aspiraciones de nuestros hombres y mujeres, proclamados en la Declaración Conjunta, firmada por los Comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez, y en otros documentos.
2. Saludar el ingreso como miembros plenos de la Federación de San Cristóbal y Nieves, y de Granada, hermanas naciones caribeñas que se adhieren a los principios fundacionales de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).
3. Saludar los avances registrados en el proceso de negociación del Tratado Constitutivo del ALBA-TCP.
4. Ratificar el apoyo a los esfuerzos que emprende el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, liderado por el presidente Nicolás Maduro Moros, para preservar el inmenso legado del Comandante Hugo Chávez Frías.
5. Apoyar al Gobierno Bolivariano de Venezuela en sus esfuerzos por resguardar la paz en el país y derrotar definitivamente los intentos desestabilizadores y la guerra económica desatada por los enemigos internos y externos del proceso bolivariano, considerando que estas agresiones constituyen también una amenaza contra los esfuerzos integradores de toda la región.
6. Condenar enérgicamente la aprobación por el Congreso de Estados Unidos de sanciones contra la República Bolivariana de Venezuela, y expresar el más profundo respaldo y solidaridad con el pueblo y gobierno de ese hermano país, enfatizando que los países del ALBA-TCP, no permitirán la utilización de viejas prácticas ya aplicadas en la región, dirigidas a propiciar el cambio de régimen político, como ha ocurrido en otras regiones del mundo. Al mismo tiempo, rechazar firmemente cualquier agresión, ya sea de tipo legal, económica o política, contra la República Bolivariana de Venezuela, así como contra cualquiera de los países miembros del ALBA-TCP.
7. Respaldar el compromiso de la República Bolivariana de Venezuela con el proyecto PETROCARIBE, reconocido por su utilidad y aporte a la seguridad energética y al desarrollo económico y social de los países miembros; y rechazar las campañas de difamación contra PETROCARIBE.
8. Encomiar el encuentro de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad (REDH), que tuvo lugar en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, del 11 al 13 de diciembre, en ocasión del X Aniversario de su creación, y continuar apoyando su papel en la movilización de la opinión pública internacional en favor de las causas más justas y contra la dominación imperialista.
9. Reclamar una vez más al gobierno de los Estados Unidos de América, un cambio de política hacia la hermana República de Cuba que contemple el fin inmediato del bloqueo económico, comercial y financiero; el cese de las acciones subversivas, ilegales y encubiertas, incluidas aquellas que emplean las tecnologías de la información y las comunicaciones, que violan la soberanía y el derecho de los pueblos a la autodeterminación; el fin de la absurda inclusión de Cuba en la espuria y arbitraria lista de los países que patrocinan el terrorismo internacional y la liberación inmediata de los tres luchadores antiterroristas cubanos que aún sufren injusta prisión en cárceles de los Estados Unidos. Reafirmar el respaldo al derecho soberano de la República de Cuba de participar en las Cumbres de las Américas, sin que medie condicionamiento alguno, en correspondencia con lo expresado por los países latinoamericanos y caribeños en ocasión de la VI Cumbre de Cartagena.
10. Apoyar a los países afectados por intereses de las transnacionales y los especuladores financieros en su legítima defensa en contra de los laudos emitidos por instancias arbitrales extraterritoriales. En este marco, reivindicamos nuestros compromisos asumidos en la II Conferencia Ministerial sobre Estados y Transnacionales, particularmente la puesta en funcionamiento del Observatorio del Sur.
11. Reiterar nuestra solidaridad con el justo e histórico reclamo del Estado Plurinacional de Bolivia sobre su derecho a una salida al mar con soberanía.
12. Saludar la próxima asunción de la Presidencia Pro Témpore de la CELAC por la hermana República del Ecuador, durante el año 2015, a partir de la realización en San José, Costa Rica, de la III Cumbre de esta organización regional. Asimismo, reiterar el compromiso de apoyar la gestión de Ecuador al frente de la Comunidad y de trabajar en pos del fortalecimiento y la consolidación de la CELAC, como el mecanismo de concertación política e integración, de genuina esencia latinoamericana y caribeña.
13. Felicitar al Estado Plurinacional de Bolivia por su reciente elección como miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a partir del año 2015, lo cual constituye un reconocimiento a la encomiable labor del gobierno boliviano, liderado por el compañero presidente Evo Morales Ayma, en favor de los derechos humanos. Los países del ALBA-TCP expresan su solidaridad y ratifican su compromiso de apoyar a Bolivia en esta nueva e importante tarea.
14. Saludar la elección de la hermana República Bolivariana de Venezuela como Miembro No Permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el período 2015-2016. Ello constituye un reflejo del gran prestigio y liderazgo alcanzados por Venezuela y del apoyo mayoritario de la comunidad internacional a la Revolución Bolivariana, conducida por el compañero presidente Nicolás Maduro Moros. Los países del ALBA-TCP reiteran su compromiso de respaldar la gestión de Venezuela en este cónclave.
15. Felicitar al Estado Plurinacional de Bolivia por la exitosa conducción de la Presidencia del G-77 y China, cuyos resultados contribuyeron al realce de los pueblos del Sur, a la lucha por la erradicación de la pobreza y el hambre; promovieron el respeto a los derechos de la Madre Tierra y el trabajo para alcanzar el vivir bien, en armonía con la naturaleza.
16. Saludar la próxima asunción de la Presidencia Pro Témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) por la hermana República Bolivariana de Venezuela, en abril del año 2016.
17. Felicitar al Gobierno de la República del Ecuador por la inauguración de la nueva sede de UNASUR en la ciudad de Quito, Mitad del Mundo; y por el relanzamiento de la integración sudamericana, que se ve fortalecida con el nombramiento del ex presidente Ernesto Samper como Secretario General de UNASUR, la adopción de la ciudadanía sudamericana, la creación de la Escuela Sudamericana de Defensa, entre otros importantes aspectos.
18. Reafirmar el apoyo a la República Bolivariana de Venezuela en ocasión de asumir la Presidencia del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) a partir del año 2015.
19. Felicitar al Honorable Gaston Alphonso Browne, por su elección el 12 de junio como Primer Ministro de Antigua y Barbuda; al compañero Evo Morales Ayma, por su reelección el 12 de octubre como presidente del Estado Plurinacional de Bolivia; y al Honorable Roosevelt Skerrit, Primer Ministro de la Mancomunidad de Dominica, por su reelección el 8 de diciembre, con lo que se reafirma la alta vocación democrática de los pueblos del ALBA-TCP.
20. Felicitar a las partes implicadas por los progresos alcanzados en los Diálogos de Paz en La Habana entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP; y reiterar su firme apoyo al logro de un Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia.
21. Respaldar a la hermana República Argentina por su lucha en defensa de la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, y la defensa de su dignidad nacional, soberanía y libre determinación frente al ataque de los fondos buitres.
22. Mantener y profundizar la cooperación solidaria con la hermana República de Haití y apoyar todos los esfuerzos de nuestra región y de otros países del mundo en función de la reconstrucción económica y social de la nación haitiana.
23. Ratificar el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico y reiterar que su plena independencia y descolonización constituye un asunto de gran interés para los países miembros del ALBA-TCP.
24. Destacar la importancia que confiere el ALBA-TCP a la reparación de los daños ocasionados por el genocidio contra la población nativa y la esclavitud en el Caribe, y apoyar el establecimiento de un diálogo sobre reparación con los países europeos, íntimamente implicados en el genocidio contra la población nativa y la posesión de esclavos, para abordar las secuelas de este crimen de lesa humanidad;
25. Subrayar la importancia del derecho de los países del Caribe a recibir un tratamiento justo y diferenciado, tomando en consideración la pequeña escala de sus economías, las vulnerabilidades particulares que enfrentan, las características de su base productiva y exportadora, y los devastadores efectos del cambio climático, en particular, los tradicionales huracanes que suelen batir simultáneamente a varios de ellos.
26. Ratificar el derecho de los pequeños estados insulares del Caribe, que en su mayoría son tratados injustamente como de “renta media”, a recibir, en condiciones preferenciales, la cooperación, el comercio y las inversiones.
27. Subrayar que la crisis climática es uno de los más grandes desafíos que enfrenta la humanidad y que su causa estructural radica en modelos políticos y económicos basados en patrones de producción y consumo insostenible de los países desarrollados, que generan una mayor inequidad, injusticia y pobreza. En ese contexto, reafirmar el compromiso de los países miembros del ALBA-TCP con la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, como la instancia multilateral para la negociación en esta esfera y la imperiosa necesidad del respeto a sus principios, en particular, el principio de las responsabilidades comunes, pero diferenciadas, y la equidad, como ha sido una vez más confirmado por la XX Conferencia de las Partes de la Convención, concluida en Lima, Perú, el 14 de diciembre de 2014. Instar, en este sentido, a los países desarrollados a asumir estas responsabilidades y a comprometer niveles de reducción de emisiones para preservar la vida en el planeta.
28. Convocar una reunión de negociadores y Cancilleres de los países del ALBA-TCP para coordinar las posiciones de cara a la XXI Conferencia de las Partes de la Convención, a celebrarse en París, Francia, en 2015.
29. Apoyar la convocatoria de un Encuentro Mundial de Movimientos Sociales por la salvación de la Madre Tierra y para enfrentar y los efectos adversos del cambio climático, propuesta por el Estado Plurinacional de Bolivia, y que se celebrará en 2015 en ese hermano país.
30. Reiterar la importancia de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) para el desarrollo socioeconómico de los países miembros de la Alianza, y en ese sentido, desarrollar la cooperación en esta materia, en plena conformidad con los principios del derecho internacional, con el fin de potenciar su contribución al avance de la Agenda de Desarrollo y al mantenimiento de los logros del ALBA-TCP.
31. Saludar la propuesta de Nicaragua de crear un centro de capacitación en tecnologías agropecuarias del ALBA-TCP, con sede en ese país, para fortalecer el intercambio y la preparación de los pequeños y medianos productores y cooperativas de los países miembros de la Alianza.
32. Subrayar que la actualización del modelo económico cubano, su Ley de Inversión Extranjera y la Zona Especial de Desarrollo Mariel, brindan oportunidades adicionales, de manera mucho más amplia, para acelerar la integración productiva y fortalecer el intercambio económico entre los países miembros del ALBA-TCP.
33. Reconocer la necesidad de fortalecer la participación de los Estados Miembros en los mecanismos económicos que conforman la nueva arquitectura financiera de la Alianza (SUCRE y Banco del ALBA), como vía para ampliar los vínculos económicos y la complementariedad entre nuestros países.
34. Felicitar las acciones conjuntas inmediatas adoptadas por el ALBA-TCP y CARICOM para prevenir y enfrentar la epidemia del ébola. Continuar coordinando nuestros esfuerzos en este sentido, y mantener un estricto seguimiento al cumplimiento de los acuerdos adoptados en la Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP sobre el ébola, celebrada en La Habana el pasado 20 de octubre.
35. Celebrar la entrada en vigor del Tratado Constitutivo del Centro Regulador de Medicamentos del ALBA-TCP y del Registro Grannacional de los Medicamentos de Uso Humano del ALBA-TCP (ALBAMED), a través del depósito del instrumento de ratificación realizado por el Estado Plurinacional de Bolivia, con lo cual se fortalece el compromiso de la Alianza en materia de salud, al contribuir a la accesibilidad de los medicamentos esenciales como derecho fundamental del ser humano.
36. Exhortar a los países miembros de la Alianza a conformar un Grupo de Trabajo que identifique los resultados de las investigaciones científicas y socialice las virtudes medicinales, culturales y alimenticias de la hoja de coca. Asimismo, reiterar la invitación a los países miembros del ALBA-TCP a realizar intercambios comerciales de los derivados lícitos de la hoja de coca, en el marco de la Convención Única de Estupefacientes de 1961, a fin de compartir los beneficios y valores que este producto aporta a la humanidad.
37. Elaborar una Agenda Permanente de temas prioritarios para la Alianza, y encargar al Secretario Ejecutivo de su seguimiento, consulta y cumplimiento.
38. Diseñar estrategias y acciones concretas que permitan operacionalizar la construcción y desarrollo de la Zona Económica Complementaria ALBA-TCP / PETROCARIBE / CARICOM / MERCOSUR como espacio de complementariedad económico-productiva. Este paso resulta importante para garantizar la sustentabilidad de los programas y acciones sociales que han elevado la calidad de vida de nuestros pueblos y que han sido el signo distintivo del ALBA-TCP desde su fundación.
39. Apoyar la implementación de las acciones de cooperación en las esferas económica y social entre los países miembros del ALBA-TCP para relanzar la agenda económica y social de la Alianza en el 2015, recogidas en el Anexo I a la presente Declaración.
40. Convocar una reunión de los países del ALBA-TCP sobre la Misión Milagro en Caracas, en enero de 2015, para evaluar, planificar y proponer la ampliación de este programa.
41. Instruir al Consejo de Complementación Económica, en su próxima reunión en 2015, que invite a los países de PETROCARIBE, con la finalidad de consensuar la propuesta de instrumento de constitución de la Zona Económica de Desarrollo Compartido ALBA-PETROCARIBE, con base en la documentación remitida al efecto, y ponerlo a consideración de los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP.
42. Convocar al Consejo de Complementación Económica del ALBA-TCP el 23 de febrero de 2015, en La Habana, para analizar las propuestas que permitan impulsar las acciones en el ámbito económico de la organización.
43. Convocar a la realización de un Consejo Político del ALBA-TCP, el 24 de febrero de 2015, en La Habana, en el contexto de las celebraciones con motivo del 120 aniversario del reinicio de las luchas por la independencia de Cuba.
La Habana, 14 de diciembre de 2014.