EL PRESUPUESTO GENERAL DEL ESTADO 2015: NUEVO REVÉS DEL CORREÍSMO 



“EL GOBIERNO ESTÁ SINTIENDO EL DESGASTE POLÍTICO” 



Por: Lcdo. Francisco Escandón Guevara

El gobierno nacional envió la proforma presupuestaria para el año 2015 para que sea analizada y aprobada en la Asamblea Nacional que tiene mayoría correísta. Dicha proforma confirma que existen dos principales pilares sobre los que se proyecta la economía del país: la recaudación tributaria y el petróleo, que juntos representan el 51,35% del total de los $36.317millones estimados en la proforma presupuestaria.
La diferencia entre lo presupuestado para el 2015 y el año que está por concluir es de $2017millones, con la particularidad que la recaudación tributaria sigue siendo la principal fuente de ingresos para el Estado.

LA RECAUDACION TRIBUTARIA

En el presupuesto del 2015, el gobierno actual aspira que la recaudación por impuestos sea de $15.565,7millones, es decir, su peso en el presupuesto será de 2,4% más con respecto al año anterior que fue de 40,8%. Con ello se afirma que la política tributaria del régimen experimenta un crecimiento gracias a medidas adoptadas como: la generación de nuevos impuestos, la elevación porcentual de algunos de ellos y la ampliación de la masa de contribuyentes.
Esa lógica al parecer se mantendrá; ya que para este año se recaudará $1625millones más con respecto al año 2014, de allí que el régimen impulsa como líneas de acción: a) constituir nuevos impuestos a la plusvalía y a la comida chatarra, según las propias declaraciones del Ministro de Economía, b) la ampliación de la masa contribuyentes especialmente del sistema RISE (Régimen Impositivo Simplificado) que abarca actividades económicas especialmente de los pequeños comerciantes, artesanos y pequeños agricultores; y, c) el incremento de tributos a los artículos que pagan ICE (Impuestos a los Consumos Especiales).
A esta política tributaria es lo que el correísmo llama mayor eficiencia en la recaudación fiscal, ella descarga las consecuencias de la crisis entre los trabajadores y los pueblos, pero no afecta los desproporcionados ingresos de los grandes grupos económicos y menos aún existe una política seria que frene la evasión de impuestos de los grandes banqueros, industriales, importadores y exportadores que sumaría no menos de $3000millones.

LOS INGRESOS PETROLEROS

Se prevé que para el año 2015 el Ecuador tendrá ingresos por las exportaciones del petróleo de $3.087millones. Sin embargo, es pertinente señalar la menor influencia del crudo en nuestra economía; a pesar de las altas cotizaciones alcanzadas en el mercado mundial gracias a la demanda de comoditties (mercancías en cuanto materias primas) principalmente de las economías emergentes sobretodo de quienes conforman el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que en el período inmediato anterior experimentaron un crecimiento en su Producto Interno Bruto conjunto y en su participación en el comercio internacional.
La cotización del barril de petróleo para el año 2014 fue de $86,4 por barril y se presupuesta que para el año venidero el valor referencial será de $79,70 por barril; esto debido a la pérdida de terreno que a nivel internacional experimentan las comoditties en las que influyen variables como:
• Reducción de la demanda de los países industrializados y de las economías emergentes debido a una desaceleración y estancamiento de su crecimiento económico, gracias a la germinación de una nueva crisis mundial que tendría origen en la dificultad de pagos de deuda y la baja de los precios de las acciones.
• Sobreoferta de petróleo en el mercado internacional de 2 millones de barriles por día, a la que se suma la negativa de los países exportadores de crudo de reducir la actividad extractiva para mejorar los precios.
• El crecimiento de las reservas de petróleo gracias al descubrimiento de nuevos yacimientos y una cada vez menor importación de crudo hacia los Estados Unidos de Norteamérica y otros países imperialistas que han aumentado la producción de petróleo de esquisto. [1]
• Los castigos que ha recibido el crudo ecuatoriano expresado en cuanto su valor, debido a su viscosidad y precio con relación al crudo WTI. Ese diferencial de precio no es fijo, pero podemos prever que la sobreoferta petrolera incidirá en la demanda de crudo liviano y barato afectando más el costo del petróleo ecuatoriano que tendría un castigo promedio de menos $10 con respecto a los precios del crudo WTI.
• La pérdida de soberanía con respecto al manejo de nuestro petróleo, dada la venta anticipada de crudo a cambio de deuda externa especialmente con China.
Las variables planteadas configuran un escenario inestable en la cotización internacional del barril de crudo ecuatoriano, razón por la cual podría suceder que el valor referencial adoptado por el correísmo sea muy optimista y, por lo tanto, que se reduzca las divisas que ingresan al presupuesto del Estado; ya que es conocido que por cada dólar que baja el petróleo el Presupuesto recibe $70 millones menos.

CONCLUSIONES

De lo expuesto podemos afirmar que existirán problemas económicos en nuestro país. Pero de mayores proporciones que los anunciados por Correa; así:
1. Es cuestionable el crecimiento de la economía en un 4% como anuncia el correísmo ya que la incertidumbre sobre la cotización real del barril de petróleo ecuatoriano es decisivo en su relación con la recaudación tributaria.
2. El déficit presupuestario estimado por el gobierno para el año 2015 sería de $5.368,8 millones, aunque según algunos especialistas; afirman que, sin el pago de amortizaciones de deuda, el déficit bordearía los $9000millones. [2]
3. El relativo éxito del gobierno de Correa debido a los altos precios de los comoditties, especialmente el petróleo, sufrirá consecuencias pues su propia majestad ha anunciado la posibilidad de la reducción de inversión pública en la construcción de: escuelas del milenio, carreteras; etc., que constituye un capital de apoyo político al régimen. Por lo tanto, se reafirma el proceso de declive del correísmo.
4. Las medidas que se adoptarán desde el gobierno en este período, que iniciaron con las mal llamadas enmiendas a la Constitución que serán tramitadas por el legislativo de mayoría oficialista (realmente son reformas que merecen una convocatoria a consulta popular), continuarán con la creación de leyes las cuales establecerán nuevos impuestos que afectarán los intereses de los trabajadores y los pueblos; además de sumir en mayor contratación de deuda externa que consigo condicionará una mayor profundización de la expoliación de nuestros recursos naturales y la renegociación de la dependencia política y económica frente a los países imperialistas.
5. Las condiciones de vida de las masas trabajadoras sufrirán mayor empeoramiento. A la eliminación de subsidios de la transportación pública que tendrá un alcance de incremento en el costo de pasajes y de la inflación en la economía nacional, no existe en contraparte anuncios de incremento de sueldos y salarios; por lo tanto, la capacidad adquisitiva de los trabajadores tendrá repercusiones negativas.
De lo planteado se infiere que la movilización social y popular se acrecentará, puesto que siguiendo el libreto de cualquier gobierno burgués la crisis una vez más será descargada sobre los hombros y bolsillos de la juventud, los trabajadores y los pueblos; mientras que crecerán las ganancias de los grandes grupos económicos de poder, por ello precisamos fortalecer la unidad de la verdadera izquierda, de las organizaciones sociales y populares para enfrentar las políticas de la derecha que dirige el gobierno y de la otra derecha que pretende recuperarse electoralmente pescando a río revuelto.
La tarea de la izquierda es la unidad y lucha que nos diferencie de las derechas mencionadas cuyos intereses responden a la clase social oligárquica-burguesa. Esa tarea debe caminar los senderos de la independencia de clase frente a las facciones derechistas, con la perspectiva de conquistar el poder para los de abajo y alcanzar la sociedad de verdadera igualdad: el socialismo.
[1] Los nuevos yacimientos petroleros y la producción de esquisto aumentaron la relación reservas/producción que antes era de un máximo de 30 años a una de 54 años o más. La producción petrolera de esquistos es un petróleo no convencional obtenido a partir de procedimientos físicos y químicos aplicados a una especie de piedras bituminosas.
[2] El déficit del Presupuesto General del Estado, conforme a algunos especialistas, crecerá del 14,5% (año 2014), al 24,7%. La cuarta parte, un trimestre, del presupuesto del 2015 estaría desfinanciado.

“EL GOBIERNO ESTÁ SINTIENDO EL DESGASTE POLÍTICO”
POR FRANKLIN FALCONÍ

La combinación efectiva para el desate de una crisis económica de magnitudes en el Ecuadores una sostenida caída del precio del petróleo y una apreciación del dólar, así como un proceso de devaluación de las monedas de los países vecinos. Sin embargo, esta crisis en ciernes no haría de por sí que el proyecto de la revolución ciudadana fracase, sino el hecho de que la “restauración conservadora”, sentada en Carondelet,traicionó hace años los principios con los que llegó al poder en el 2007. De este modo reflexiona Alberto Acosta en un diálogo con OPCIÓN.

La caída de los precios del petróleo en el mercado internacional traerá como consecuencia la reducción de la inversión pública, según lo ha anunciado el Presidente de la República, ¿qué produciría esta medidaen el movimiento de la economía del país?
Una reducción del precio del petróleo, bajo el nivel establecido en el Presupuesto, disminuirá los ingresos fiscales. Su impacto dependerá de la duración y por cierto de la profundidad de dicha baja. Este es un tema de mucho cuidado si se considera que la inversión pública, financiada en gran medida con los ingresos petroleros, es el motor de la política económica del correísmo. Para enfrentar una baja sostenida el gobierno tendrá que reducir la inversión pública y esto, en consecuencia, provocará una menor disponibilidad de circulante en la economía, con el consiguiente decrecimiento de la producción.
¿Está realmente preparado el Ecuador para enfrentar una tendencia sostenida de caída del precio del crudo? El ministro de Economía, Patricio Rivera, ha dicho que el petróleo representa “un poquito” más del 10% del Presupuesto, y que por tanto no es un problema serio…
Todo dependerá de la magnitud y la duración de la caída. Una reducción del precio del crudo que tenga una duración de varios meses o años no resistiría la economía ecuatoriana. Recordemos lo que pasó cuando se debilitó el precio del crudo desde inicios de los años ochenta. En esa época, la caída de la cotización del petróleo abrió la puerta a una larga y compleja crisis. No hace mucho, cuando empezó la crisis financiera internacional en el año 2008, el Ecuador se sostuvo porque contaba con una importante reserva monetaria internacional de libre disponibilidad y, sobre todo, porque el impacto de la crisis fue de corta duración.
¿Habría como recurrir al endeudamiento externo?
La posibilidad de más endeudamiento externo también podría ayudar a paliar los efectos recesivos de esta situación, pero no es una medida que pueda sostenerse en el tiempo. Menos aún si no se quiere caer en las redes del mercado financiero transnacional. Como lo hemos visto este año, el gobierno de Correa, al que se le secaron las fuentes de financiamiento chino, para conseguir recursos externos tuvo que retornar al redil del FMI y del Banco Mundial, inclusive de prestamistas de muy mala reputación como Goldman Sachs.
¿Bajar el cálculo del barril de petróleo en el Presupuesto del 2015 resolvería el problema de un crecimiento del déficit fiscal? ¿Cuál es el real problema fiscal?
Eso lo único que hace es poner las cifras en un contexto real. Puede hacer disminuir el déficit, pero de todas maneras habría un impacto negativo en la economía. Un parón de las inversiones públicas se sentirá en toda la economía.
Una de las posibles soluciones que plantean algunos analistas es que se intensifique la explotación de las reservas, como por ejemplo del ITT, y los campos Pungarayacu, además de que si se producen problemas fiscales simplemente se suban los impuestos… ¿son soluciones efectivas y positivas para los ecuatorianos?
Eso es una torpeza. Eso podría provocar un incremento de las tasas de extracción de crudo y un aumento del volumen exportable, pero, como es probable que los otros países exportadores de crudo actúen de igual forma, es decir de manera torpe, el saldo sería un incremento de la oferta. Y esto, como es fácil comprender, provocaría una mayor caída de los precios del crudo. Eso se conoce en economía, desde hace décadas, como un “crecimiento empobrecedor”: a la postre podríamos vender más crudo pero incluso recibir menos ingresos, al tiempo que perdemos valiosas reservas del hidrocarburo.
Se habla también de una baja en las tasas de interés de los Estados Unidos para el próximo año. ¿Cómo podría incidir eso en la economía nacional?
Habrá que ver si se consolida esa tendencia. Sobre todo hay que estar atentos a ver si una reducción de las tasas de interés en los EEUU permite una recuperación de su economía. Menores tasas de interés en dólares podrían alentar un mayor endeudamiento externo. Para completar esta reflexión hay que anotar que en Europa se presentan nuevas señales recesivas, que en China y la Indiasus economías han perdido parte de su vigor.
En suma, nosotros tenemos que poner mucha atención teniendo la economía dolarizada, lo que constituye una trampa muy peligrosa.
El Presidente ha dicho que lo que más le preocupa es la apreciación del dólar, ¿usted cree que eso es realmente más grave que lo del precio del petróleo?
La devaluación de los vecinos y la pérdida de valor del euro, es decir la apreciación del dólar, afectan la competitividad de nuestras exportaciones. Este es uno de los graves lastres que arrastramos con la dolarización. Si a esto sumamos la caída del precio del petróleo, podemos decir que la mesa para una nueva crisis, incluso política, está servida: recordemos que el consumo ha sido uno de los factores que explica la estabilidad política del gobierno de Correa.
Con un dólar más caro se abaratan las importaciones y se encarecen nuestras exportaciones. Tengamos presente que la dolarización se ha sostenido no por su fortaleza intrínseca, como equivocadamente se afirma, sino, especialmente, gracias a los elevados ingresos petroleros y a la depreciación del mismo dólar. La caída del precio del petróleo y la recuperación del dólar sería la receta para una catástrofe anunciada, sobre todo si esta combinación se mantiene por algún tiempo.
¿Considera que si hoy el gobierno está debilitado políticamente por las acciones de protesta de los sectores populares, un eventual escenario económico adverso podría profundizar ese proceso? ¿Mira usted, como consecuencias de una eventual crisis económica, posibles retrocesos en el gobierno en sus políticas, como fue el caso de las utilidades de los trabajadores de las telefónicas o el tema del Código del Trabajo?
Es evidente que el gobierno está sintiendo el desgaste político. Su traición a los principios revolucionarios de hace siete años y a la misma Constitución de Montecristi le comienzan a pasar factura en el sector popular. Su propuesta de modernización del capitalismo, cada vez más apoyada por los grandes grupos económicos, que ven con entusiasmo el TLC con la Unión Europea, encuentra una creciente resistencia en los movimientos sociales. El golpe electoral del 23-F es inocultable. La decidida acción de los Yasunidos, que tuvo que ser frenada con un burdo fraude del CNE, también debilitó las bases del gobierno. En esta línea de reflexión hay que incluir el miedo del correísmo a que el pueblo, a través de una consulta popular, decida sobre la reelección indefinida y otros cambios constitucionales que afectarían duramente importantes derechos fundamentales. Y, por cierto, la movilización del 17-S hizo lo suyo en este proceso de debilitamiento del correísmo.
¿Es usted de los que, según el Presidente de la República, se alegran de que venga una crisis solo por la obsesión de que fracase el gobierno?
El gobierno no fracasa por una crisis económica en ciernes. Los problemas económicos solo agudizan las contradicciones de un manejo gubernamental que demuestra que la restauración conservadora ya está sentada en Carondelet, y que la lidera, desde hace algunos años ya, el propio presidente Correa.
Finalmente: ¿cómo mira al movimiento social ecuatoriano?, ¿cree usted que hay un proceso de recuperación serio?
La respuesta popular del 17-S permite augurar una recuperación del protagonismo político de los movimientos sociales. El hecho de que el gobierno haya tenido que recular en su pretensión de imponer un código laboral antiobrero, como resultado de las marchas obreras-indígenas del 17-S, demuestra que las movilizaciones son el camino para frenar la restauración capitalista que impulsa Correa.