MANIPULACIÓN DE LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA FRENTE A UNA NECESIDAD HISTÓRICA 



LA MANIPULACION DE LA UNIDAD EN “UNIDOS” 



Germán Rodas Chaves.

ANTECEDENTES DE UNA REALIDAD

En estos días se conmemoraron 25 años de la caída del muro. Aquella circunstancia fue, en todo el mundo, un episodio apremiante en la conciencia de la izquierda política y social.
Las izquierdas ecuatorianas -fundamentalmente en el socialismo- intentaron, entonces, comprender críticamente su contexto y asimilar los sucesos que pusieron término a la bipolaridad que emergió a finales de la segunda guerra mundial.
Tales esfuerzos, no obstante, no dieron suficiente atención a varios problemas como los siguientes: los vértices políticos de dirección que demandaban obediencia a la base; la repetición de manuales para el proceso de enseñanza-aprendizaje oficial de la ideología; la persistencia en la uniformidad del pensamiento y la ausencia de unidad de la tendencia.
Estos y otros problemas no fueron resueltos adecuadamente en las izquierdas del país. En algunos sectores de la tendencia se priorizó los arreglos de las formas, se insistió en la reelaboración de las tácticas, se mantuvo la conducta de enancarse en “los caballos de Troya” sin la convicción necesarias de un proyecto propio de poder y se descuidó, una vez más, la mirada estratégica para construir una sociedad diferente, estructuralmente distinta a la que tenemos.
En este ambiente algunos “militantes” de las izquierda optaron por apartarse de los principios que supuestamente habían sido aniquilados por el “cambio de época”. El camino del pragmatismo les fue conveniente en la huida. Otros han mantenido una actitud diletante, unos cuantos se difuminaron intermitentemente en el movimiento social, y, solamente pocos, han profundizado en el debate -sin sectarismos y hegemonismos- para fortalecer la corriente desde la unidad ideológica y programática, distanciada de los comportamientos que solo dan cuenta de las circunstancias de coyuntura.
Pero hay más: ciertos núcleos que se auto dispersaron ideológicamente luego de su “novelería” al interior de las tendencias de izquierda se precipitaron, con una gran dosis de aprovechamiento a los sucesos mediáticos, en el apoyo al modelo sincrético de Alianza País, renegando de la izquierda política y social y fabulando respecto de una nueva opción política que, como lo vemos, se halla inscrita en el marco de la nueva institucionalidad que ha construido el capitalismo del siglo XXl.

LA MANIPULACION DE LA UNIDAD EN “UNIDOS”
De esta manera, “aquella izquierda que pasó por sus filas” es decir esa izquierda que nunca fue tal, pero que a manera de catarsis se aproximó a sus límites, hoy se halla embarcada en la aventura del oportunismo que suele brindar el poder.
Es fácil identificarlos: son los mismos que no tienen prurito alguno para estar junto a los grupos económicos que por décadas han obtenido ventajas de los gobierno de la partidocracia; son los que deambulan entre un cargo y otro sin ninguna historia de lucha social que no sea haber entonado canciones protesta; son aquellos que no defienden la ideología, porque nunca la profesaron, a tal extremo que se han prestado al juego de dividir y perseguir al movimiento social. Son en suma, los que parapetan su perspectiva individual en aquello que denominan “estar con el proceso”.
Constituyen, al propio tiempo, un grupo que de vez en cuando intentan justificar, y justificarse así mismo, debido a que se han ubicado en las filas a las cuales antes supuestamente combatían. Son los mutilados ideológicos, desde la caída del muro, que hacen el juego a los intereses del capitalismo post-neoliberal. Son aquellos que disfrutan los halagos palaciegos de un gobierno que a la hora de las transformaciones estructurales, ha optado por el ensanchamiento de las carreteras, la construcción de puentes y la modernización de los trámites administrativos.
Son quienes esconden el sol con un dedo y entonces, desde la óptica de mantener la prebenda, construyen la supuesta unidad de las izquierdas –a la que llaman con estruendos “unidos” -insertando en el mismo reducto, de claros objetivos electorales, a elementos que provienen de la Democracia Cristiana (el alcalde de Loja Bolívar Castillo), de los social cristianos (el prefecto de Manabí Mariano Zambrano); del gutierrismo (Ivonne Baki, Doris Solis, Virgilio Hernández); del conservatismo (el exdirigente del PUR Fabián Solano, hoy encaramado en la dirigencia de las listas 17); del PRE ( el actual prefecto del Guayas Jimmy Jairala) solo para citar unos ejemplos.
CONSTRUIR LA NUEVA IZQUIERDA A PARTIR DE LA UNIDAD: PROPONEMOS JUNTAR NUESTROS ESFUERZOS EDITORIALES.
Frente a la impostura, por un lado; en respuesta a una demanda histórica, de otra parte; para no estar lejos de la lucha de nuestro pueblo –cuya trayectoria de lucha pretende ser borrada de un tajo por la alquimia política de estos días- es indispensable plantearnos la construcción de la nueva izquierda en el marco de la más profunda unidad ideológica y política de la tendencia.
No se trata de sumar carteles y nombres. No es la oportunidad para cambiar de nomenclaturas. No es el momento para pregonar objetivos generales y dispersarse en las circunstancias del electoralismo. Es la hora de dar cabida a la ética –la izquierda sin ética no es de izquierda- y plantearse el camino de las dificultades para sembrar la esperanza.
Es la oportunidad para confluir la izquierda política y social en un proyecto de modificación de las estructuras de la Patria. Es el punto de convergencia para enfrentar los objetivos del capitalismo que en su nueva fase se reconstituye gracias a sus nuevos inquilinos que se proclaman como referentes de la izquierda.
La tarea que proponemos, en este momento, como paso eficaz en el complejo proceso de la unidad de la izquierda, es la de juntar los esfuerzos editoriales de las diversas publicaciones impresas y digitales que hoy circulan en el país y que responden a las opiniones de las izquierdas ecuatorianas. Para el efecto bien podríamos avanzar en publicaciones conjuntas de nuestras revistas, incluso manteniendo, al comienzo, la plena identificación editorial de quienes nos sumaríamos en esta propuesta. Nuestros comités editoriales podrían definir las formas de llevar a efecto tal voluntad y, al propio tiempo, deberían convertirse en un espacio que promueva el debate y la reflexión críticas.
Evidentemente, los sectores de la izquierda social, con cuyas luchas estamos plenamente identificados, tienen que formar parte de esta convocatoria para que la iniciativa responda al conjunto de la diversidad que en la tendencia de izquierda existe y que frente a los acontecimientos, la izquierda política y social, opten por un camino de convergencias ideológicas, en la tarea de refundar una opción de cambio, con la madurez y responsabilidad que exigen los momentos actuales, tanto más que, a nombre de las izquierdas, el neo desarrollismo del capitalismo del siglo XXl, conduce al país a un nuevo callejón sin salida.